El cambio de horario no trajo beneficio de ahorro para las familias formoseñas

El cambio de horario no trajo beneficio de ahorro para las familias formoseñas
Cinco meses después de que se adelantara una hora el reloj en once provincias y la Ciudad Autónomas de Buenos Aires para ahorrar energía, este fin de semana el país volverá a utilizar un horario uniforme desde el primer minuto del domingo. Formosa estuvo en el pelotón de las provincias que atrasaron la hora para contribuir a la idea pensada en el Ministerio de Planificación Federal con el objetivo de bajar los niveles en el consumo de energía para evitar el trastorno de los apagones de años anteriores.
El decreto 1705 publicado en el Boletín Oficial indicaba que, según estudios realizados por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), algunas provincias "obtienen ventajas significativas", con el cambio de horario, pero que "en otras no constituye una alternativa", lo que daba paso a la exceptuación de las provincias del Oeste del país de la medida nacional.

El verano pasado también se adelantó la hora oficial, pero arrancó más tarde, el 30 de diciembre. Desde el Ministerio de Planificación sostuvieron en esa oportunidad que la medida sirvió para bajar el consumo en el momento de mayor demanda del día. Explicaron que entre enero y marzo se ahorraron 432 megawats de potencia (3,5 por ciento del total) en el pico de mayor consumo del día, cerca de las 21, cuando la mayoría de la gente regresa a sus hogares.

Desde octubre

Con esa experiencia previa se decidió implementar la medida casi la mitad de un año desde octubre último y según pudo inferir El Comercial después de analizar las facturas de varias familias formoseñas, la medida afectó a los pequeños usuarios porque no les significó ahorro en el consumo y tuvieron que lidiar con el impacto biológico del cambio de horario que se tradujo en agotamiento, mayor desconcentración en las tareas y cambios en los estados de ánimos.

El año pasado mucha gente ya había experimentado los problemas para dormir y muchos expertos en ritmo del sueño y en cronobiología no tardaron en decir que este cambio de hora no es beneficioso para la salud: al reloj biológico le resulta más difícil adelantarse que retrasarse.

Los efectos biológicos negativos

"Una importante propiedad de los ritmos circadianos es su plasticidad ante la presencia del sincronizador externo, entre los cuales el más poderoso, tanto para los animales como para las plantas, es la luz ambiental", dice el doctor Daniel Cardinali, investigador superior del Conicet. "Por ejemplo, un pulso de luz de intensidad mínima durante la primera parte de la noche, cuando cae la temperatura corporal, hará que la somnolencia comience más tarde. Es lo que les ocurre a los adolescentes durante los fines de semana: comienzan sus actividades en horas en las que fisiológicamente están preparados para dormir y se acuestan con la luz de la mañana, y de ese modo provocan un retraso de fase voluntario con consecuencias en el día lunes. Si el pulso de luz se da en la segunda parte de la noche, cuando la temperatura corporal comienza a aumentar, se producirá un adelanto de fase [la somnolencia comienza más temprano]."

Un desorden clásico originado en el cambio repentino de husos horarios es fatiga, cansancio general, trastornos gastrointestinales, confusión, falta de memoria, apatía...

El consumo familiar

Analizando la cantidad de kilowats consumidos desde la implementación de la medida por una familia formoseña de clase media con tres integrantes (la pareja y un hijo) utilización diaria de una heladera, un split, dos televisores, un lavarropas y un equipo de audio como elementos de mayor consumo energético, pudo comprobarse que por diversos factores los niveles de demanda, lejos de bajar, fueron en permanente crecimiento.

Durante el quinto bimestre del 2008 el promedio de un grupo de familias de este tipo analizadas arrojó que consumieron 235 kw; durante el sexto bimestre (correspondiente a los meses de noviembre-diciembre) utilizaron 389 kw y en los dos primeros meses del año llegaron a los 503 kw de consumo.

Otro tipo de familia, compuesto por cuatro integrantes, tampoco registró mermas en la utilización de energía eléctrica desde el cambio horario. Con casi los mismos electrodomésticos detallados arriba -más una computadora en todos los casos-, durante el quinto bimestre del año pasado consumieron 575 kw, en el sexto conservaron idénticos valores (en algunos casos un poco menos que el promedio anterior) y durante el primer bimestre de este año superaron holgadamente la barrera de los 1.000 kw.

Una familia que cuenta con solo dos miembros integrantes -sin hijos- consumió en forma correlativa 330 kw el quinto semestre 2008; 282 kw durante el sexto semestre; y 340 kw consumidos entre este enero y febrero.

Casa e industria

Mientras puede comprobarse que la medida no trajo grandes beneficios a los usuarios del servicio de energía en la cantidad de servicio demandado ni en la vida cotidiana, la discusión de los últimos días se trasladó a los valores que pasaron a pagar los formoseños después que la Secretaría de Energía de la Nación dispusiera la quita por parte del Estado nacional del subsidio que recibían las transportadoras.

Ante esta situación el panorama de análisis en cuanto a la efectividad de la medida o no para restringir el consumo pasó a un segundo plano por el incremento del costo del servicio, que derivó a que algunas familias llegaran a pagar cuatro veces más de lo que pagaban antes de la decisión nacional.

Según los primero balances oficiales, en los niveles industriales -que en definitiva es donde apuntaron con la decisión- se cumplieron las expectativas con creces ya que la demanda eléctrica se desplomó cayendo a niveles similares a los de dos años atrás, permitiendo hasta poder cumplir con los cupos de exportación hacia algunos países limítrofes.-

Comentá la nota