El cambio horario y la crisis bajan la demanda eléctrica a niveles de 2007

La modificación en el huso horario, que dividió en dos al país a partir del 19 de octubre pasado y que culminará con el primer minuto de este domingo, sumada a la crisis industrial, empezó a configurar una escenario de consumo eléctrico inédito en los últimos períodos.
Datos oficiales preliminares a los que accedió El Cronista indican que desde el adelantamiento de una hora, que coincidió con el comienzo de la recesión argentina, la demanda eléctrica se desplomó, cayendo a niveles similares a los de dos años atrás. En promedio, en enero último se consumieron unos 100 MW menos de potencia que en mismo mes 2008, pero igual cantidad que en enero de 2007 (mes desde el cual el consumo de energía subió más de 8%). Mientras que en febrero, la caída industrial ya mostró bastante influyente: se utilizaron 300 MW menos que en mismo período de 2008 y casi 350 MW menos que en 2007. Para marzo, la tendencia sería aún más negativa, dado que los economistas coinciden en que “es el mes en que la crisis se va a instalar de lleno”.

En ese marco, la cuantificación de datos de ahorro discriminada por cambio de hora se ha transformado en una tarea casi imposible para el Gobierno, aunque desde Planificación destacaron: “que digan lo que quieran, pero con el cambio logramos exportar energía a Uruguay durante enero (no se había hecho en 2008) y, con días de 40º de calor, el pico de consumo máximo alcanzado (19 de febrero, 18.596 MW), estuvo unos 500 MW por debajo del récord histórico”.

Consultores privados, en cambio, atribuyen ese último dato al fuerte descenso en la producción, y aseguran que el ahorro por cambio de hora “siempre fue algo anecdótico”.

En 2008, el primer año con modificación de huso horario implementada, sí había podido medirse el ahorro con claridad, aún sin contaminarse por la recesión. En ese entonces, comparando quincena de marzo con cambio y sin cambio, se había logrado gastar entre 800 y 1.000 MW menos, 8% del total de potencia consumida a nivel nacional en un solo día.

En ese sentido, desde la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec) reconocieron que es complejo computar el efecto aunque explicaron que el 80% de la demanda eléctrica se consume en las provincias que cambiaron la hora; y recalcaron que, en términos formales, el objetivo fue atenuar los picos de demanda (consumo registrado en un mismo momento del día) prolongando las horas de luz solar para que baje el gasto eléctrico entre las 19 y las 22, evitando así que colapse el sistema por sobreconsumo.

Ahora, hasta este domingo, la parte este del país continuará con el huso -2, mientras que el oeste (13 provincias) permanece en -3, huso que regirá desde el 15 en todo el territorio.

Así, en la medianoche del sábado para el domingo, los relojes deberán atrasarse una hora en Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.

El cambio de husos horarios se aplica en más de 80 países (en algunos en primavera y otoño). Ha tenido resultados dispares y generó fuertes malestares en la población, incluso en naciones europeas como España, donde el promedio de ahorro se ubicó, en los últimos dos años, entre 0,5% y 1,5%.

En la región, el domingo pasado Uruguay concluyó con su horario de verano, que se extendió desde septiembre con un ahorro de energía estimado en un 10%. En Brasil, donde los relojes se atrasaron el 15 de febrero, el ahorro fue de 4% a 5%.

Comentá la nota