Cambio de actitud

Si algo vale la pena comentar en la semana que concluyó dentro del ámbito municipal de Río Colorado, fueron dos acontecimientos que marcan una clara tendencia por parte del Ejecutivo comunal de incrementar el diálogo por sobre todas las cosas y especialmente cuando de proyectos de obras se trate.
Es por eso que la primera movida del intendente Juan Villalba fue convocar a su despacho a los integrantes del Concejo Deliberante para limar asperezas y buscar puntos de coincidencias en relación a las importantes obras que se encuentran algunas en marcha y otras para ejecutar.

Fueron muchos meses de distanciamiento e indiferencia entre los dos poderes, solo con manifestaciones a través de los medios locales donde los protagonistas descargaban allí cuanto debían decir del otro. Eso no solo iba creando un mayor distanciamiento, sino que resultaba hasta lamentable las actitudes asumidas ante la vista de la sociedad, que debían escuchar reproches y ataques verbales, llegando incluso hasta la utilización de algún tipo de afrenta.

Toda esta controvertida situación se fue agravando con el transcurrir de los meses, hasta el día en que se concretó la reunión que sirvió, entre otras cosas, para que los ediles le marcaran al intendente ciertas actitudes negativas del Ejecutivo y la ausencia de información sobre algunos asuntos, como velados pases de facturas.

A todos esto, Villalba también dijo lo suyo y además les solicitó una mayor rapidez en el tratamiento de los proyectos que son elevados por el Ejecutivo.

A medida que se iba desarrollando la reunión, los ánimos fueron calmándose hasta derivar en una charla más amena, en la cual los concejales se mostraron interesados en algunos proyectos que están en carpeta. En definitiva, hubo un compromiso de mantener permanentemente un mayor contacto y discutir los grandes temas en forma conjunta de aquí en mas.

Si esta actitud se mantiene en lo que resta de este período de gobierno, esto contribuirá a un mejor funcionamiento institucional y resultará muy posible que se concreten de manera armónica obras de importancia para el desarrollo de la región.

Otro de los temas que el intendente Villalba abordó en los últimos días fue la futura Costanera. El jefe comunal decidió compartir con los propietarios de inmuebles ubicados sobre la costa del río y por donde pasará la traza de la avenida, una explicación general de cómo será la obra, con qué materiales se va a realizar y de qué manera se va a mantener.

Tras la explicación inicial, el intendente afirmó la irrenunciable decisión de construir la costanera, obra que considera prioritaria en su gestión.

Hasta ahora el Ejecutivo había decidido iniciar los trabajos sobre los terrenos municipales ubicados sobre la costa sin haber mantenido una charla con los propietarios de los alrededores, situación que había molestado a los vecinos.

Por ese motivo, seguramente Villalba consideró que debía concretar este encuentro para plantearles directamente los alcances de la obra y evacuar todo tipo de preguntas o dudas. El encuentro fue transmitido en directo por los medios televisivos de la ciudad y concitó la atención de la población, que siguió con atención las dos horas de debate.

Algunos propietarios expresaron su férrea oposición a la concreción del proyecto y en varios pasajes se trenzaron en fuerte discusión con el intendente y el asesor legal de la comuna, especialmente referidos a temas jurídicos. En ese sentido, las autoridades resaltaron que no desean perjudicar a nadie, pero mantienen la posición de permitir el acceso irrestricto a las costas de todos los habitantes de la ciudad.

Sin embargo el camino no parece ser tan fácil dado que algunos de los propietarios de acuerdo a lo que se pudo apreciar están dispuestos a mantener firmemente su negativa . Lógicamente esto resulta así debido a que hay intereses particulares que están en juego y por lo tanto impide cualquier acuerdo.

Sobre este tema el intendente también mostró un cambio de actitud y de su unipersonal estilo, buscó intercambiar opiniones y abrir la alternativa para que todos participen en el diseño de esta gran obra.

Dialogar no siempre significa coincidir, pero se observa un cambio general de actitud de los protagonistas y eso alienta a pensar, que de esta manera, se está mucho más cerca de encontrar consensos y avanzar en forma conjunta hacia una ciudad de todos.

Claro que todavía queda mucho camino por recorrer, donde seguramente habrá algunos tropiezos e inconvenientes que pueden llegar a obrar negativamente en el avance de las obras. Sin embargo este primer paso dado mostró claramente un perfil más favorable en las discusiones y esto a pesar de todo, resulta alentador.

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