Cambiaso y su obra llamada La Dolfina irán por la gloria

El conjunto de Cañuelas, además, buscará su cuarto título seguido en el Abierto Argentino.
Por más que Cañuelas sea el horno donde se cocina el equipo, su estrategia y su visión del polo, Palermo y La Dolfina están íntimamente ligados. Codo a codo, al galope de sus caballos, en el Campeonato Abierto Argentino ya es una marca registrada la dinastía de La Dolfina.

El cuarteto tricampeón del torneo más prestigioso del mundo siente el olor del césped de Palermo cuando se prepara en Tortugas y Hurlingham. Porque Palermo tiene ese no se qué. Es un toque de distinción. Y La Dolfina entiende de qué le hablan cuando le hablan de distinción.

Adolfo Cambiaso comanda la tropa. A los 33 años, el mejor polista del planeta solamente juega por la gloria. Por más gloria. Líder por donde se lo analice, maneja los hilos del equipo y castiga a los rivales cuando sus compañeros le abren las puertas para encarar hacia los mimbres.

Cambiaso jugará el sábado, con La Dolfina, su octava final en nueve años. Un despropósito. Un crack. Le tocó ganar en 2002, 2005, 2006 y 2007. Le tocó perder en 2000, 2001 y 2003. Pero quiere más en su 16° Abierto.

Bartolomé Castagnola, de 38 años, y Mariano Aguerre, de 39, aportan su experiencia en el alto rendimiento. Porque el primero transita su 15° Abierto y Aguerre, también el 16°.

Mientras Lucas Monteverde, de 31 años, es el más novato en estas lides aunque fue campeón en tres de los cinco Abiertos que jugó en Palermo.

Todos tienen 10 de handicap. Todos lo demuestran fin de semana tras fin de semana. Todos sienten a Palermo de manera especial. Y todos saben que están dejando marcada una época inolvidable en el Abierto.

Como lo hicieron antes Hurlingham Club, North Santa Fe, El Trébol, Venado Tuerto, Coronel Suárez, La Espadaña e Indios Chapaleufú I.

El duelo con Pilará quedó atrás. Ellerstina o Black Watch esperan en la final del sábado. Se viene una final más en Palermo. Se viene una nueva final de La Dolfina. Un clásico del polo argentino. Un clásico del polo mundial.

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