Cambian al jefe de la Bonaerense y remueven a parte de la cúpula

Cambian al jefe de la Bonaerense y remueven a parte de la cúpula
Las medidas se adoptaron a 48 horas de que el ex presidente Kirchner lo sugiriera en un acto público. Y luego de hechos de inseguridad de una gran repercusión, como el secuestro del empresario Bergara y el asesinato del teniente Garrido.
Apremiado por los episodios de inseguridad, el gobernador Daniel Scioli resolvió reemplazar al jefe de Policía, Daniel Salcedo, e incluyó en la medida el desplazamiento de otros tres superintendentes que conforman la cúpula y de diez jefaturas departamentales.

Salcedo fue reemplazado por el superintendente Carlos Paggi, virtual segundo jefe de la fuerza. Ayer a la tarde ocupó el flamante despacho y hoy asumirá su cargo.

Los cambios se realizaron a 48 horas de la advertencia de Néstor Kirchner, en un acto en Avellaneda donde participó Scioli, sobre la necesidad de "limpiar la fuerza". Aunque la resolución tiene carácter administrativo (Salcedo aseguró que había pedido el retiro en diciembre), está condicionada, además del pedido del ex presidente, por los casos de inseguridad que incluyen el secuestro de Leonardo Bergara, en el sur del Gran Buenos Aires -donde se involucra a policías- y el crimen del teniente Aldo Garrido, en San Isidro.

El 25 de enero, después de la aparición de Bergara, el gobernador anticipó a Clarín la decisión de modificar la estructura de funcionamiento policial. Las variantes estaban programadas para marzo, pero el reclamo social en varios distritos de la Provincia aceleró los tiempos.

"Ha llegado la hora de un recambio, cuesta despedir a un amigo", fue la explicación del ministro de Seguridad, Carlos Stornelli. El funcionario aseguró que habrá continuidad en las estrategias de represión del delito, entre ellos el narcotráfico.

Es el primer movimiento importante en el área del gobernador desde diciembre 2007. Aunque en ese período el ministerio había prescindido de más de 500 oficiales y suboficiales de menor rango, la estructura en la pirámide policial se mantuvo casi inalterable.

Ayer, en Ezeiza, Stornelli pidió una despedida con aplausos para Salcedo. En la Gobernación también ponderaron al jefe saliente.

"Nosotros ponemos el esfuerzo en dar seguridad ciudadana. Vamos a hacer todo lo que haga falta, porque la seguridad no es sólo una cuestión de la Policía, tiene que ver con la Justicia, con el espacio público, con la educación y con una mejora en la atención de la salud pública", declaró Scioli en la capital bonaerense.

El nuevo responsable operativo de la seguridad en los bienes y la vida de 15 millones de bonaerenses es licenciado en Ciencias Políticas y experto en tareas de investigación. Paggi intentará "neutralizar los factores de riesgo". Técnicamente significa incrementar las tareas de disuasión, con presencia policial, y de prevención, con métodos de inteligencia para adelantarse al delito en aquellos lugares más vulnerables. En su paso por la Departamental La Plata, puso en marcha operativos de "saturación", con personal de calle, en zonas consideradas de alta conflictividad delictiva.

"Mi perfil tiene como característica -aclaró Paggi- atender las necesidades urgentes, aunque a veces lo urgente supera lo importante, pero se hará de una manera científicamente dirigida. Tenemos que llegar antes que se cometan los delitos".

Stornelli no descartó que algunas medidas estén dirigidas a "combatir la corrupción que pueda existir dentro de la fuerza".

Los reemplazos en las jefaturas departamentales, según las autoridades del Gobierno provincial, responden a cuestiones operativas. No mencionan la palabra sanción. Ni se registran relevos en aquellos distritos donde ocurrieron recientes casos de alta conmoción social, como San Isidro y Quilmes.

Además del retiro de Salcedo, abandonaron la fuerza los superintendentes Daniel Fernández (Servicios Sociales), Miguel Angel Ortíz Costa (Policía Científica), y Juan Carlos Carrizo (Custodia y Traslado de Detenidos). Son oficiales con más antigüedad que Paggi y no pueden permanecer en sus puestos con el nuevo jefe.

Para completar los cargos vacantes, Stornelli resolvió trasladar a La Plata a los jefes de las departamentales de Pilar, Mario Valente, y de Morón, Mateo Barragán. Se harán cargo de Seguridad Sur, y Seguridad Interior, respectivamente.

De las 32 departamentales, el ministro decidió cambios en 10, casi todas del interior. Además de Pilar y Morón, hubo corrimientos en Pinamar, Pehuajó, Trenque Lauquén, Mercedes, Exhaltación de la Cruz, Junín, Dolores y Pergamino.

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