Cambia la ley de quiebras.

Cristina Fernández dijo que su gobierno "va a estudiar" una reforma a la ley de quiebras para "impulsar todos los instrumentos que tiendan a la preservación y la continuidad de las empresas".
Fuentes oficiales dijeron que el proyecto, previsto para después de las elecciones, apuntará a promover la formación de cooperativas de trabajadores con apoyo estatal, en las firmas donde se produzca la quiebra por incompetencia de sus dueños.

Néstor Kirchner había dado un indicio el jueves cuando juzgó necesaria la reforma y advirtió: "Se terminó la época en que los empresarios vaciaban las fábricas, vendían el patrimonio, cuidaban sus cuentas personales y dejaban a los trabajadores en la calle". Cristina volvió ayer sobre el tema durante un acto en Vicente López junto al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, organizado por el Movimiento de Fábricas Recuperadas.

"Estamos en una Argentina recuperada por los argentinos, representando los intereses de todos aquellos que saben que hay que construir una sociedad justa y equitativa; es nuestra obligación garantizar la igualdad de oportunidades", agregó. Scioli, por su parte, informó que reglamentará la ley de expropiaciones en la provincia.

Según trascendió, el proyecto que el oficialismo espera reservarle a Kirchner para cuando asuma su banca de diputado nacional apuntará a garantizar la fuente de trabajo a favor de los empleados en los casos que los propietarios de las compañías hayan incurrido en negligencia. Y buscará asegurarles a las cooperativas que surjan de las quiebras asistencia del Estado para suplir la falta de capital en los primeros momentos.

En el Congreso, un proyecto de reforma del diputado Héctor Recalde (Frente para la Victoria) obtuvo dictamen favorable, pero fue observador por el bloque del PRO. Recalde propuso modificar un artículo que suspende la vigencia de los convenios colectivos de trabajo a partir de la apertura de la convocatoria de acreedores.

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