Camarista desmiente denuncia de abogado puntano

Camarista desmiente denuncia de abogado puntano
José Samper acusó a Pereyra González de haber visto a Graciela Fiochetti en el ?76 torturada y no hacer nada. Piden careo.
Ayer poco antes del mediodía, Carlos Pereyra González, integrante de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, que fuera denunciado por un abogado puntano de haber visto a Graciela Fiochetti torturada "y no hacer nada", presentó un extenso escrito al Tribunal Oral de San Luis donde pide ampliar su testimonial.

En su inicio y con relación a los dichos de José Samper que el magistrado mendocino califica de "mendaces, calumniosos y que responden a maniobras que pretenden el descrédito del Poder Judicial de la Nación", reclama estar cara a cara en un careo.

Este juicio, que se inició el 20 de octubre pasado, sigue aportando novedades. Como fuera publicado por Los Andes en su edición del 30 de enero, el abogado puntano Samper sorprendió al Tribunal cuando acusó al magistrado mendocino, por aquellos años con el cargo de secretario del Juzgado Federal en la vecina provincia, de "haber visto a Graciela Fiochetti torturada y no hacer nada".

Esos dichos ahora, en diálogo con este diario, los volvió a reafirmar, agregando que "Pereyra González, en ese momento, donde imperaba el terror, no tuvo una aptitud digna ni noble y si bien se hacía lo que se podía, él como miembro del Poder Judicial, tendría que haberlo denunciado o en caso contrario renunciar".

Consultado sobre porqué él no hizo esta denuncia a lo largo de estos años, el ex fiscal de San Luis confió que "el momento es ahora, cuando se está ventilando el hecho. Decirlo antes no tenía sentido". Finalmente confió que "haber dicho lo que dije me sacó una pesada mochila que llevaba sobre mis hombros". Tras lo cual afirmó estar dispuesto a un careo con el magistrado mendocino.

La presentación ante el Tribunal Oral -integrado por Raúl Rodríguez, Roberto Burad y Roberto Naciff- deberá ser resuelta hoy, cuando se reanude el juicio que se sigue contra los militares Carlos Esteban Plá y Miguel Angel Fernández Gez y los policías David Becerra, Juan Carlos Pérez y Luis Alberto Orozco por el asesinato de Graciela Fiochetti y la desaparición de los estudiantes Pedro Valentín Ledesma y Santana Alcaraz, hechos ocurridos en la provincia de San Luis en setiembre de 1976.

En uno de los párrafos se puede leer: "Los dichos del señor Samper no son simplemente falsos sino que se encuentran envueltos dentro de una maniobra pergeñada ex profeso para comprometer no a mi persona individual sino al camarista federal Carlos Martín Pereyra González, dentro del conjunto de hechos calificados como violación a los derechos humanos acaecidos en la década del '70, a los efectos de satisfacer los intereses de grupos, pequeños cuantitativamente pero a veces con gran influencia, para comprometer el Poder Judicial elegido por los diversos gobiernos democráticos y de tal manera manipularlos a favor de sus intereses".

"Por qué el enjundioso y valiente abogado requerido por los familiares de las víctimas esperó 32 años, para invocar un hecho sustancial para el ejercicio de sus obligaciones de defensor", se pregunta y agrega: "Porqué recién ahora, al final de un juicio con tanta trascendencia mediática, se presenta este abogado a decir su verdad. Porque no dijo nada cuando fui designado juez (1985) o camarista (1990)".

Y también recuerda "porqué me aconsejó renunciar si el camino correcto, de haber existido el hecho que dice hoy recordar, era denunciarlo".

Finalmente Pereyra González se reserva las acciones penales que correspondan por falso testimonio o cualquier otro delito contra los autores del mismo.

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