La Cámara pidió que el Parlamento intervenga en el caso Redrado

Dijo que su suerte deben resolverla los poderes Ejecutivo y Legislativo.
La Justicia dejó ayer en manos de la presidenta Cristina Kirchner y del Congreso la resolución final de la crisis desatada por el intento presidencial de remover por decreto a Martín Redrado. Aunque elogiando a la magistrada, la Cámara en lo Contencioso Administrativo levantó la medida cautelar dictada por la jueza María José Sarmiento que permitía a Redrado asegurarse seguir en su puesto, y determinó que serán los legisladores y la Casa Rosada quienes definirán la cuestión.

Para el Gobierno, el fallo significa el fin de la batalla legal de Redrado, a quien ya dan como ido: "No entra más al Central", repitieron ayer los voceros oficiales, encabezados por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. (página 6). Varios constitucionalistas se expresaron en el mismo sentido que el oficialismo: dijeron que el aún funcionario ya no tiene margen para seguir en su puesto.

Redrado, por su parte, hizo otra lectura del fallo de la Cámara y dio a entender que el lunes volverá a su lugar de trabajo: "La última palabra la tiene el Congreso", dijo a la pasada a los periodistas.

Las camaristas en lo Contencioso Administrativo que firmaron el fallo, Clara María Do Pico y Marta Herrera, dejaron asentada su decisión más macro sobre mediante la siguiente figura: "Deben resguardarse las alternativas propias del juego de los poderes legislativo y ejecutivo que determinarán en definitiva la permanencia o el desplazamiento del presidente del Banco Central sin óbice jurídico".

En el párrafo siguiente redactaron la línea que produjo las controversias: dijeron que su Tribunal aconsejaba que el "Poder Ejecutivo no designe con carácter definitivo Presidente del Banco Central hasta tanto se cumplimente con la participación legislativa" que estudiará la conducta de Redrado al frente de la entidad monetaria.

Para el constitucionalista Félix Loñ, las camaristas modificaron el estado de la cautelar con la que Sarmiento benefició a Redrado porque la situación cambió "al pedir la Presidenta la opinión del Congreso" para decidir si finalmente echa al titular del BCRA: "Redrado no puede seguir, pero tampoco se puede nombrar un reemplazante definitivo, así que el transitorio sería Miguel Pesce (actual vice)", definió.

Por otra parte, Eduardo Barcesat, un constitucionlista que denunció a Redrado por enriquecimiento ilícito, también señaló que el funcionario debía apartarse: "No puede seguir".

Desde el otro extremo, el abogado de Redrado, Ezequiel Cassagne, defendió la decisión de su cliente de continuar en su cargo: "La Cámara en ningún momento modificó o revocó la suspensión del decreto (que removió a Redrado). Lo que sí hizo fue modificar el fallo y reconocer la intervención de la comisión bicameral, tal como lo ordena la carta orgánica del Banco Central".

A pesar de que terminaron levantado su cautelar sobre Redrado, las camaristas elogiaron la actuación de la jueza Sarmiento, ya que así se frenó la salida de Redrado sin que actúe el Congreso, tal como dictan las leyes que debía ocurrir. Dijeron que la marcha atrás de Cristina respecto a ese tema fue "un compromiso tendiente a sanear los esgrimidos óbices legales que fueron el fundamento central de la tutela judicial dispuesta en primera instancia". El fallo de la Cámara no fue firmado por el camarista Carlos Grecco, quien se había excusado.

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