Una Cámara funcionará con dos de sus seis vocales

La Corte declaró en emergencia a la segunda instancia del fuero en lo Civil y Comercial porque en diciembre sumarán cuatro las vacancias. Discuten cómo contrarrestar la circunstancia de que no se pueden designar jueces por la controversia sobre la integración del Consejo Asesor de la Magistratura.
La Corte declaró en emergencia a la segunda instancia del fuero en lo Civil y Comercial porque en diciembre sumarán cuatro las vacancias. Discuten cómo contrarrestar la circunstancia de que no se pueden designar jueces por la controversia sobre la integración del Consejo Asesor de la Magistratura.

Miembros de la Asociación de Magistrados elevaron una propuesta para una futura ley que fije el sistema de designación de jueces provisorios. Sugieren que se permita la inscripción de todo interesado, pero que se priorice en la selección a quienes ya se desempeñan en la Justicia y que se conceda licencia (en el cargo actual) si alguien es elegido interinamente para otro. “Quedó la voluntad de dialogar”

“No cambiará nuestra posición”

“La subrogancia es lo más rápido”

“El problema excedía el juicio”

Dos jueces tendrán que manejar tres salas de una Cámara

La crisis provocada por la cantidad de vacantes en el Poder Judicial que no pueden ser cubiertas en forma definitiva por la controversia entre el Colegio de Abogados y el Gobierno sobre la integración del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) hizo eclosión en la Cámara en lo Civil y Comercial Común. Esta, desde diciembre, contará con sólo dos de sus seis vocales. Por este motivo, la Corte Suprema de Justicia la declaró en emergencia funcional desde el lunes 1 del próximo mes. Con tal fin, determinó cómo será integrado el tribunal, fijó pautas de producción de sentencias mensuales y detalló, a modo de inventario, cuántas causas pendientes de resolución dejaron los camaristas que renunciaron para poder jubilarse con el beneficio del 82% móvil.

Ayer, mediante la acordada Nº 912, el alto tribunal tribunal dispuso que los vocales Augusto Avila y Carlos Ibáñez emitan por mes 58 sentencias entre los dos: 29 cada uno (ocho definitivas y 21 interlocutorias, en las que se resuelven cuestiones de mero trámite). La producción caerá porque, durante 2007, cada camarista del fuero dictaba en promedio 25 sentencias (cuatro definitivas y 21 interlocutorias), con lo que la cifra mensual era de 150.

Avila e Ibáñez integrarán permanentemente las tres Salas, tanto en lo que respecta a las causas pendientes de resolución como a las nuevas que ingresen. Sólo en aquellas en que estén o vayan a inhibirse, la Cámara será integrada con jueces de primera instancia del fuero, como establece el artículo 30 de la Ley Orgánica de Tribunales. Lo mismo sucederá cuando sean recusados (con o sin causa), razón por la que las partes podrán formular los planteos correspondientes con ese fin dentro de los tres días siguientes a la publicación de la acordada Nº 912 en el Boletín Oficial.

Los nuevos expedientes serán asignados por igual número a cada vocal. Todos los meses, el presidente de la Cámara deberá informar a la Secretaría de Superintendencia de la Corte el número de sentencias dictadas, con la correspondiente discriminación entre definitivas, interlocutorias y amparos. “En caso de no llegarse al número establecido, cada vocal informará individualmente los motivos”, establece la acordada, que fue firmada por Antonio Gandur (presidente), René Goane, Alberto Brito, Antonio Estofán y Claudia Sbdar.

La Secretaría de la Cámara también deberá elevar a la Corte un informe mensual sobre las causas pendientes de sentencias (definitivas o interlocutorias), según un “riguroso orden cronológico por fecha de entrada y de vencimientos”.

Tirón de orejas

La acordada supone el reconocimiento de la crítica situación por la que atraviesa la Cámara, como consecuencia de las jubilaciones de los vocales (María Eugenia Frías de Sassi Colombres, Martha González de Ponssa y Ricardo Robinson). Mientras tanto, desde el 1 de diciembre se hará operativa la renuncia de Santiago Gallo Caínzo.

La Corte puntualizó que el grave problema subsistirá hasta tanto sean cubiertas “en una fecha futura -aún incierta- las vacantes producidas y por producirse”. Por eso, para evitar mayores dilaciones, por medio de un mismo y genérico acto, Avila e Ibáñez fueron designados como integrantes de las tres Salas y para todas las causas (salvo excusación o recusación), en vez de hacerlo en forma individual y por expediente, como suele hacerse. La Corte también dejó en claro en qué situación se retiró cada camarista que ha renunciado. Por eso, la acordada enumeró las causas pendientes de resolución que dejaban: Frías de Sassi Colombres, 43 (16 de fondo y 27 interlocutorias); González de Ponssa, 22 (siete de fondo, 14 interlocutorias y un amparo) y Robinson, 64 (23 de fondo, 40 interlocutorias y un amparo).

En todos los fueros y centros judiciales (en los que hoy no habrá actividad por la celebración del Día del Empleado Judicial), las vacantes sumarán 22 a partir de diciembre. A las 19 que hay en la actualidad, deberán agregarse las renuncias (también para poder jubilarse) de Gallo Caínzo, y la de los jueces Antonia del Carmen Pastoriza (en Documentos y Locaciones de la II Nominación) y Eduardo Molinuevo (de Instrucción de la II Nominación). Ambos son de Concepción.

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