La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley impositiva 2009

La Cámara Baja aprobó la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo provincial. Tras un extenso debate, el oficialismo logró el apoyo de la oposición, que planteó modificaciones a algunos artículos relacionados con las herramientas dirigidas a promocionar el crecimiento económico y el empleo.
Tras un largo debate, la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley impositiva 2009. La oposición, en términos generales, dio su aprobación al despacho de la comisión de Hacienda y Presupuesto, pero planteó modificaciones a algunos artículos

El proyecto de ley del Poder Ejecutivo fue fundamentado por el presidente de la comisión de Hacienda y Presupuesto, Juan Antonio Gantus (PJ), quien dio los lineamientos de la norma que comenzará a regir a partir del 1 de enero próximo.

El legislador señaló que se estima una recaudación de $ 1.848 millones, aproximadamente un 17% más que en 2008. Estos recursos provienen principalmente de los siguientes impuestos:

- Ingresos Brutos: $1300 millones;

- Inmobiliario: $161 millones;

- Automotores: $170 millones;

- Sellos y Tasas retributivas: $189 millones;

- Otros tributos:$10 millones.

Todos estos ingresos representan casi un 30% de los recursos totales con que contará la provincia en el 2009.

Gantus remarcó que desde lo técnico se han abordado los diferentes capítulos de este proyecto de ley, examinando hechos imponibles, sujetos pasivos, bases imponibles, exenciones, un régimen especial de estímulo a las inversiones y empleo y modificaciones del Código Fiscal.

El justicialista aclaró que el texto no altera la estructura impositiva provincial, en el sentido de sancionar una norma que no sufra modificaciones durante su vigencia, garantizando así la seguridad jurídica de los diferentes actores económicos y manteniendo el principio de equidad tributaria. Enfatizó que no se ha afectado la carga sobre los contribuyentes por especial indicación del gobernador Jaque, ante el actual escenario de crisis.

Por su parte, los diputados opositeroes coincidieron en que los tres últimos artículos del proyecto, relacionados con las herramientas dirigidas a promocionar el crecimiento económico y el empleo provincial, deberían formularse a través de una ley aparte, y de un carácter muy reglamentarista.

Daniel Vilches (UCR) exhortó a las autoridades a prestar especial y urgente atención a la ganadería mendocina, actividad que está frente a un grave problema económico. Dentro de esta área el sector más afectado es el de los faenadores, una práctica en vías de de extinción por la gran influencia del ingreso de la carne y su venta, directamente y en gran proporción, por parte de los super e hipermercados.

Para Vilches, asimismo, el gobierno de la provincia se ha apresurado en liberar tributariamente la venta de gas en garrafas de hasta 45 kilogramos. Primero –dijo- tendríamos que haber conocido los resultados del acuerdo que está gestándose a nivel federal en el ámbito del gobierno nacional con las cámaras distribuidoras de este combustible.

Mientras que Alexander Maza, de ConFe, insistió en que hay impuestos excesivos y exhortó a estar alerta en la instrumentación del régimen de crédito fiscal para aquellas empresas que muestren fehacientemente un incremento en su planta de personal, para evitar abusos y situaciones ventajosas.

Alberto Sánchez (PD), por su parte, la reforma tributaria es todavía una materia pendiente. Debemos crear un sistema justo, equitativo, tendiente a evitar fundamentalmente las injusticias y la evasión.

"Vemos que en esta ley que vamos aprobar no hay un criterio uniforme, ni se tiene en cuenta la capacidad de pago del mapa de los contribuyentes. Nos debemos esta reforma, reiteró Sánchez, para ir eliminando los llamados impuestos recesivos como el impuesto a los sellos y el impuesto a los ingresos brutos".

También de la UCR, Liliiana Vietti opinó que es difícil pensar en un rediseño del sistema impositivo provincial. "Políticamente, la postura de la UCR es no incrementar los impuestos; anualmente sólo deberían adecuarse las tasas. Nos falta avanzar en exenciones inmobiliarias para esta actividad como ya lo hicieron provincias como San Luis y Córdoba. Otro paso debería ser la afirmación del concepto monto y no dejarlo discrecionalmente como una facultad de los funcionarios, como es el caso de la Secretaría de Deportes. Este criterio debería aplicarse también en la tasa de fiscalización de los casinos, que debe ser a través de un monto fijo no de un porcentaje. Originariamente se había solicitado una tasa del 10 por ciento, que nosotros consideramos confiscatoria y logramos reducirla al 3 por ciento".

Desde el peronismo en la concertación, Eduardo Casado señaló que las cargas tributarias deben ser uniformes para todas las áreas. Puso como ejemplo la Dirección de Ganadería, algunos de cuyos servicios se pretendía gravar con incrementos de hasta un 500 por ciento superiores al último ejercicio; en cambio, no ocurre lo mismo en el caso de la minería que se pretendía dejarla casi igual que el año pasado. "Pienso que antes de mantener una presión tributaria muy alta se deberían atacar la morosidad y la elevada evasión. Se deben profundizar los controles para que los morosos se pongan al día".

Sin entrar en detalle en particular del despacho, Ricardo Puga, del PIM, observó que no hay cultura tributaria en Mendoza. La evasión es notoria. Nadie da factura. Los casinos, dijo por otra parte, deben pagar la mayor cantidad de impuestos posible; que tributen en función del daño que producen en la sociedad. Calificó como un avance la tasa del 3 por ciento aplicada para las aguas minerales. Igualmente, le pareció un despropósito que se exima por diez años de todos los impuestos a los servicios de "call center". Del mismo modo manifestó su negativa al funcionamiento del servicio de trabajo extraordinarios de la policía, sugiriendo que esta tarea debería ser cumplida por un cuerpo especial con mando de la jefatura.

Por último, Néstor Piedrafita, al analizar la influencia de los distintos impuestos en los ingresos provinciales, destacó el rol de los ingresos brutos, cuya recaudación se cuadriplicó desde el 2002, cuando otros, como los impuestos inmobiliario y de automotores apenas se duplicaron. "Dependemos de los ingresos brutos; por lo tanto debemos cuidar este impuesto. La tasa cero puede dar lugar a situaciones de inequidad. No discriminamos a quién damos la tasa cero; la otorgamos sin saber quién la necesita más", señaló.

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