CAMARA CIVIL Y COMERCIAL La Justicia de Junín rechazó un pedido de emancipación de una menor de edad

La Justicia de Junín rechazó el pedido de emancipación que planteó una adolescente, que de hecho vive con sus abuelos, argumentando “la falta de interés del padre hacia su persona y su atención emocional y alimentaria”.
La Cámara en lo Civil y Comercial de Junín, con las firmas de los jueces Manuel Castro Durán, Patricio Rosas y Juan José Guardiola, reivindicó que "la emancipación dativa es de decisión de los padres", y si ellos no prestan su consentimiento, la emancipación antes de los 18 años no es posible.

La niña pidió por sí misma la emancipación "habida cuenta la falta de interés del padre hacia su persona y su atención emocional y alimentaria, puesta en evidencia al ni siquiera comparecer a exponer las razones de su reticencia, dando lugar a un ejercicio abusivo de la responsabilidad parental".

Pero la Cámara, tras analizar profusa jurisprudencia y doctrina, ratificó que según el artículo 131 del Código Civil "el menor no puede solicitar la emancipación dativa en contra de la voluntad paterna", y aclaró que ni siquiera por la vía de la excepción se observan en el caso "ni la necesidad ni la conveniencia del reclamo".

"Las ventajas -muy limitadas por cierto- que depararía lograr esa anticipación (de la emancipación) lejos están de compensar en su beneficio y demostrar una suficiente madurez por parte de la interesada... prescindiendo de la voluntad del progenitor, con el agravamiento que provocaría en una ya dificultosa relación paterno filial", sostuvieron los camaristas.

En ese sentido, destacaron que no fue el padre "quien abdicó de la guarda de su hija sino que fue ella a temprana edad (15 años) quien decidió ir a vivir con sus abuelos maternos, situación que si bien mantenida judicialmente no pudo ser revertida ni mejorada relacionalmente hasta la fecha y a la que a despecho de la propia conformidad de su abuelo y sugerencia de tratamiento psicoterapéutico abandonado, una decisión como la que se pretende contribuiría a frustrar", añadieron.

"Sería mucho más grave que para resolver esta situación se pretendiera sancionar al padre con la pérdida de la patria potestad, de su ejercicio o su suspensión, porque se tratan de sanciones severísimas, que posiblemente el padre no merezca", concluyeron, al rechazar el pedido.

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