Camaño: "Duhalde es uno de los pocos políticos que sabe qué necesita hoy el país..."

Camaño: "Duhalde es uno de los pocos políticos que sabe qué necesita hoy el país..."
La ex diputada kirchnerista y ahora disidente, Graciela Camaño, cree que Eduardo Duhalde volverá a plantear un modelo productivista para el país en caso de que llegue otra vez a la presidencia en 2011.
Según la legisladora, antes de las venideras internas en el peronismo "pasará mucha agua bajo el puente". Anuncia para 2010 un año legislativo complejo signado por las ambiciones de muchos dirigentes con la mirada puesta en las próximas elecciones. Y espera que marquen el justo medio entre los intereses sectoriales y los de la comunidad.

De vacaciones en Mar del Plata, la diputada opinó sobre el kirchnerismo, el rol del gobernador Daniel Scioli y de la situación del gremialismo en Argentina, entre otros temas, durante un extenso diálogo con LA CAPITAL.

-¿Cómo avizora el año legislativo?

-No será sencillo y lo veo complejo. La sociedad tiene puestas muchas expectativas en el funcionamiento del nuevo parlamento que presenta un equilibrio muy fino.

Habrá leyes que conseguirán un gran consenso aunque tendremos que estar atentos a lo que haga el Ejecutivo al momento de promulgarlas. Y otras leyes que seguramente nos quedaremos con las ganas al momento de tener que sacarlas.

-¿Se enriquecerá el debate?

-Estará muy signado por las ambiciones legítimas de muchos dirigentes que están adentro del parlamento.

-¿Pensando en 2011?

-Sí. Lamentablemente los argentinos no tenemos desde hace mucho tiempo un debate serio y desinteresado con respecto a temas fundamentales. Siempre hay algún tipo de interés que lo tiñe.

-¿Lo dice por la experiencia del 2009?

-Fue un año descarnado por la metodología de conducción del kirchnerismo. Hace bastante tiempo que el parlamento viene altamente influenciado por las conveniencias de los diferentes sectores. Es normal que ocurra.

-¿Normal...?

-No me refiero a la vinculación política sino a todo aquello relacionado a lo sectorial.

-¿Y es legítimo que sea así?

-El tema es que la dirigencia política tenga el buen tino de poner el justo medio entre los intereses sectoriales y los intereses de la comunidad. Ahora, si cuando estamos en esa discusión aparecen los intereses de los propios dirigentes, es imposible ponerle el justo medio. Creo que esto falta, un mayor compromiso de la dirigencia por el bien común.

-En este sentido el kirchnerismo marcó su estilo al momento de operar. ¿Cómo califica el rol de la oposición?

-La oposición se quedó con poco espacio y el kirchnerismo aplicó su poder de manera imperativa. Esto irrita a cualquiera y lo traslado al ejemplo de lo que pasa en cualquier casa: Si a sus hijos les pega todos los días seguramente es un resentido. Ese método es malo para la democracia. Y aún en una democracia como la nuestra que está sumamente en deuda con la sociedad. Todavía no conseguimos acordar un proyecto que contenga a la gente.

El nuevo Congreso

-¿La nueva composición política del Congreso modificará esto que usted dice?

-En la Cámara de Diputados, sí. Básicamente porque existe la posibilidad de que la oposición conforme una mayoría. Y si el oficialismo no toma nota de esta situación, será una necedad. Ahora, en el Senado la cosas cambian. Por eso le hablaba al principio de un año parlamentario complejo. La sociedad debe tener un visión íntegra de este panorama. Son dos cámaras con una composición diferente.

-¿Hasta donde es transparente el funcionamiento legislativo?

-Cada vez que nos adentramos en la experiencia de vivir en democracia, se comprende más cómo funciona el sistema parlamentario. De todas maneras, creo que a los argentinos nos faltan muchas clases de educación cívica. Más que nada en conocer cuáles son los derechos de cada uno. Por caso, tenemos una excelente ley que protege a los usuarios y consumidores pero las empresas siguen haciendo lo que quieren por ausencia de conciencia ciudadana.

-¿Cree que la gente todavía confunde los roles entre los poderes del Estado?

-Se nota con temas que absolutamente tienen que ver la gestión y el ciudadano se pregunta qué estamos haciendo los diputados que sólo somos una parte del Poder Legislativo. Muchos reclamos de la gente se corrigen con gestión y no con leyes. Votar muchas leyes no es bueno porque significa que todo el tiempo se están cambiando las reglas de juego. La cuestión pasa por la calidad y no la cantidad.

-Usted estuvo varios años acompañando al proyecto kirchnerista desde el Parlamento: ¿Qué aspectos positivos puede destacar?

-Después de más de seis años de gestión kirchnerista no hubo ningún proyecto ni planificación estratégica del país. Las cosas fueron surgiendo. El paradigma de lo que digo es el sistema previsional argentino.

-¿Por qué?

-Este gobierno primero salió con una ley de opción, es decir, que cada afiliado podía elegir entre una AFJP o el Estado. De esta forma se consolidaba el sistema privado. No voté esa ley porque entendía que había que cambiar y no consolidar el sistema. Después, el mismo gobierno, apareció con la reestatización. Eso habla a las claras de la falta de una visión estratégica. Se respondió a la coyuntura.

Estoy de acuerdo con que sea el Estado el que administre los aportes jubilatorios, la medida fue buena pero no hizo en el marco de una planificación.

-¿Podría extender este ejemplo a otros en igual sentido?

-Coincido con el reclamo de Pino Solanas cuando dice que se reestatizaron todos los servicios, pero todas las riquezas efectivas y reales del país siguen en manos privadas.

-¿Se refiere a los recursos naturales?

-Exactamente. Y tiene el caso de la minería explotada por empresas de países donde el Estado se queda con el 50 por ciento de sus ganancias, por ejemplo, Canadá. Sin embargo, de acá se llevan todo.

-¿No es también el caso de la explotación agrícolo ganadera?

-La Resolución 125 fue un gran desacierto político. En principio había una ecuación mal planteada sobre la movilidad del impuesto. Por eso el campo salió a reclamar.

Muchos pedíamos una retención móvil, pero de acuerdo a lo que establece nuestra Constitución. No podemos fijar impuestos como queremos desde ningún punto de vista. En esto aparece, otra vez, el carácter imperativo que tiene este gobierno. No se puede concebir la vida pública en términos binarios.

-¿De qué peronismo hablamos hoy cuando hablamos de peronismo?

-Es lo mismo que decir de qué radicalismo hablamos hoy cuando hablamos de radicalismo. Hay muchos dirigentes políticos en ambos partidos que, en gran mayoría, no saben qué harán con el poder en caso de que lo tengan. En cambio, otros sí saben qué significa ser radical o peronista. Tenemos que estar muy atentos. Nos hemos llevado grandes chascos con algunos candidatos "mediáticos".

"Scioli quedó entrampado por

la política de los Kirchner"

Graciela Camaño dice que la gente no escuchó a Duhalde en 1997 cuando proponía un proyecto de país productivista y optó por el modelo de convertibilidad que aseguraba Fernando de la Rúa. Opinó, también, sobre Julio Cobos, Elisa Carrió y Hugo Moyano.

-¿Eduardo Duhalde?

-Para mí es uno de los pocos dirigentes que tiene cabal idea de las necesidades del país en este momento. Y con proyección hacia el futuro. Duhalde pone el eje en un modelo productivista y lo viene diciendo desde hace años. Cuando fue candidato a presidente, en 1997, hizo ese planteo pero la sociedad no estaba dispuesta a escucharlo. Fernando de la Rúa, del otro lado, se afirmaba en la convertibilidad. Eso quería la sociedad.

-¿Qué posibilidades le ve a Duhalde para las presidenciales de 2011?

-Aspiro a que ahora la gente lo escuche atentamente. Por un lado apunta hacia un modelo productivista, y por el otro, a la necesidad de dar trazos en conjunto sobre determinados temas más allá del posicionamiento partidario. En Brasil hicieron esto. Crearon una especie de "bureau" del Estado que trasciende a los presidentes.

-¿Cómo será la interna peronista?

-Antes pasará mucha agua bajo el puente. La ley electoral ahora es muy clara e interesante. Cada candidato deberá pasar por el tamiz de la interna y de la general. Es un dato relevante que también puedan elegir los ciudadanos que no están afiliados. La gente se podrá meter en la interna del peronismo, del radicalismo y de otros partidos.

-Varios dirigentes peronistas criticaron la decisión de Duhalde de presentarse como candidato...

-Me parece necesario que lo hiciera. La provincia de Buenos Aires no es sencilla. Viene siendo el trampolín político de los dirigentes del kirchnerismo, y esto es grave. De momento, somos una sede del Gobierno nacional que manipula a la provincia.

-¿Usted dice que Daniel Scioli está siendo manipulado?

-Scioli quedó entrampado. Para mí él estaba preparado para ser el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El conocía ese territorio y tenía equipo como para trabajar ahí. Hubiera sido un excelente alcalde. Pero eligió y creo que se equivocó. Hoy se nota que la Nación colonizó a la Provincia.

-¿Qué opina de Julio Cobos?

-Fue gobernador de Mendoza y allí perdió. Salió del radicalismo y se alió con Néstor Kirchner. Y como dice Abel Posse, "en una noche de susurro" se convirtió en lo que es hoy sin haber tenido la capacidad de decir explícitamente "mi voto es negativo". ¡Miremos por favor los argentinos! Una actitud heroica no quiere decir que alguien vaya a convertirse en un buen presidente. No estamos para más experimentos.

-¿Elisa Carrió?

-Lo de ella es valioso. Se construyó desde sí, a pesar de sus errores. Es una voz necesaria en la Argentina.

-¿Hugo Moyano?

-Moyano deberá cargar la relación que tiene con el gobierno y resolverla en la medida en que pueda. No le hace bien al movimiento obrero porque es un beneficiario de su vinculación con los Kirchner.

-¿El sindicalismo en Argentina?

-En el marco del derecho colectivo significa la oportunidad del ascenso social a través del trabajo. Esto se debe convertir en una realidad.

-¿La detención de Juan José Zanola, involucrado en la mafia de los medicamentos, marcará un antes y un después en el gremialismo nacional?

-Hay que provocar un después. El tema es muy grave. Tenemos obras sociales que trabajan muy bien. No puede ser que paguen justos por pecadores. Será necesario ver por dónde está la falla.

-¿Cristina Fernández de Kirchner?

-Está en el gobierno pero decide Néstor. Fue muy buena legisladora. La gente la evaluó el 28 de junio.

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