Calzado y ropa acaparan la plata de la ayuda por hijo

Comida, poco. Los negocios de vestimenta son los que reciben el impacto económico del subsidio.
El dato era que las calles del centro esta semana se llenaron de gente y que los comercios festejaron el pago del subsidio por hijo que adelantó las ventas de diciembre. Sin embargo, una primera recorrida por supermercados, galerías y negocios con precios baratos no dio grandes pistas: los comerciantes se quejaban de que había mucha gente dando vuelta, pero pocas compras. Y tampoco había aumentado la venta de alimentos.

Eso fue hasta entrar a las zapaterías y jeanerías: esos sectores son los que han acaparado la plata del primer desembolso de 180 pesos del subsidio por hijo que entrega el gobierno.

A partir del martes pasado, fecha en que los beneficiarios sanjuaninos empezaron a cobrar el primer mes de la ayuda, esos comercios notaron un repunte en las ventas. "Hemos empezado un lindo fin de año, estos días estamos vendiendo todo tipo de calzados", dijo Jorge desde La Liquidadora, una de las casas de calzado económico que están ubicadas en el corazón de la peatonal.

"Sí, se ha notado mucho esta semana. Estamos vendiendo mucho calzado para niños", contaron en Baratísimo, otro negocio del rubro en la misma zona.

Así es que coloridas zapatillitas, las sandalias cristal para chicos y chicas, las tradicionales ojotas del verano y hasta las infaltables alpargatas son arrasadas de las estanterías por hombres y mujeres que concurren con sus hijos. Algunos lo hacen apenas cobran la plata del cajero. Otros van con el recibo a las casas de crédito rápido que también están viviendo un veranito gracias a esos subsidios. Con el documento y el recibo de cobro de la asignación algunas firmas entregan $200 en el acto que se devuelven en 5 cuotas. Así el beneficiario consigue casi duplicar el dinero.

Aunque la asignación por hijo es de $180, el cajero les da sólo $144 y los 36 pesos restantes quedan en la cuenta hasta fin de año, cuando presenten el certificado de escolaridad y de vacunación. El monto es suficiente para comprar calzado y quizá, hasta algún pantalón para el resto de la familia, según admitieron algunos beneficiarios que esperaban cobrar en los cajeros (ver aparte).

Los calzados más elegidos son aquellos cuyos precios oscilan entre los 10 y 50 pesos. "Los que cuestan más, no salen. Se vende la franja de entre 15 y 50 pesos", contó la empleada de una zapatería. "Nuestro producto es para gente de menos recursos, por lo tanto, lo que más vendemos es de 10 y 20 pesos en adelante", coincidieron en un local de calle Rivadavia, a metros de avenida Rioja.

En la galería comercial Paseo del Sol, algunos negocios como los de ropa de niños, están vacíos: "Aquí no se vende nada", se quejaron las empleadas. Pero otros colegas -como la jeanería que atiende Susana, en el local 11- están festejando el pago de la ayuda nacional: "Desde el lunes todo lo que vendo es jean, sobre todo los talles 34 y 36 que son para chicos de 10 o 12 años. La gente viene y nos dice que cobró el subsidio y compra", contó. Los jeans en ese local tienen un precio uniforme: cuestan 58 pesos.

Cerca de allí, en el local 6, Noemí corrobora el dato: esta semana repuntaron las ventas de jean a 65 pesos.

"El impacto se siente en la ropa. El movimiento de gente que hay en el microcentro es impresionante", aseguró Hermes Rodríguez, titular del Centro Comercial de San Juan. El dirigente agregó que gracias a la asignación por hijo se adelantaron las ventas que suelen recalentarse recién en los días previos a la Navidad y Año Nuevo.

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