El calvario de vivir en Fernández Beschtedt

Camiones que circulan por donde no deben, vecinos que arrojan agua a la vía pública, intenso tránsito, casas que se inundan, choques que podrían evitarse, asfalto agrietado donde abundan grandes baches, bicisenda inutilizable y reclamos que la Municipalidad no responde. Con este panorama, algunos vecinos ya no saben dónde quejarse para lograr una solución.
Miércoles 18 hs. Un equipo de EL CIVISMO se dirige a Fernández Beschtedt y Zitarrosa. Una serie de baches mal tapados, otros cubiertos por el agua y algunos más, flamantes, grandes y profundos, dan lugar a un artículo periodístico acompañado por una foto. Nada nuevo. Más de lo mismo. Siempre la misma historia con esta esquina. Sin embargo, esta vez todo iba a ser diferente.

Ni bien el móvil de este medio llegaba a lugar, un enorme camión jaula doblaba aparatosamente desde Zitarrosa hacia Beschtedt en dirección a Gaona. El transporte pesado y su largo acoplado invadían ambos carriles. En medio de la calle, un hombre parecía hacer señas como dando indicaciones para que la maniobra fuese la adecuada. Sólo una ilusión, un espejismo para el cronista y el reportero gráfico que aún estaba en la unidad móvil.

No alcanzó a descender el cronista cuando el conductor de una camioneta todo terreno gritó desde la ventanilla: ¡saquen foto a toda la cuadra. Esto es una vergüenza! Segundos más tarde, el hombre que parecía hacerle señas al camionero se acercó a EL CIVISMO para descargar toda su bronca y no precisamente contra este medio sino contra el camionero, algunos de sus vecinos y principalmente contra la Municipalidad por entender que no hace nada para cambiar esta situación.

Su nombre es Guido Botta y por lo visto está harto de ver cómo la calle que pasa frente a su casa cada día está peor. No menos cansado está de mandar correos electrónicos a Atención al Vecino y no tener respuestas. No es el único.

Comunicación epistolar

Botta reenvió a esta redacción los correos electrónicos que no encontraron eco en la Municipalidad. El 2 de agosto comenzó con sus infructuosas demandas. "Vivo en la esquina de las calles Beschedt y Mansilla del barrio El Mirador; desde hace meses desde una vivienda sobre la calle Mansilla se está arrojando grandes cantidades de agua a la vía pública. Esto ocasionó que en la intersección de las citadas calles se produjera el hundimiento de la calzada. Los automóviles desvían su trayecto para esquivar el pozo, lo que puede ocasionar, en cualquier momento, un accidente", alertó por ese entonces.

"Hace tiempo que telefónicamente se los estoy comunicando, pero es común que en esta gestión que no se atiendan reclamos tan simples como este. ¿Qué solicito? Les solicito que un inspector de la Municipalidad identifique el domicilio desde donde se arroja el agua y así terminar con esto. Espero que no, pero puede ser que en cualquier momento, debido a esto, suceda un accidente, de ser así me consideraré testigo de la negligencia que ocurre con este tema. Los considero notificados", agregó pero nada pasó.

Tres días después, Botta hizo un segundo reclamo por la vía que corresponde.

"El agua, en estos momentos sigue siendo vertida a la vía pública. Durante la tarde cesó y luego de las 21 horas comenzó nuevamente, para estar así durante casi toda la noche", destacó con mayúsculas.

"Les recuerdo que además de la gripe H1N1, en el país subdesarrollado que vivimos también hay dengue, enfermedad transmitida por mosquitos que se procrean en agua estancada, como la que hay en la esquina de mi casa. POR FAVOR HAGAN ALGO!!!", suplicó.

Para el 18 de agosto el vecino insistió pero por quinta vez: "El agua sigue saliendo. Con la caída del sol comienza a salir el agua. Es decir, cuando más peligrosa se torna la conducción vehicular, esta gente, sin ningún tipo de reparo, vierte el agua sobre el asfalto. Es muy probable que se origine un accidente –anticipó-. Las cosas siguen igual. ¿Alguien va a hacer algo respecto a este tema? El agua sigue saliendo a la calle. Es sólo realizar su trabajo. Seguiré enviando correos hasta que alguien me conteste. No sólo me debe una respuesta porque pago mis impuestos municipales. También por una cuestión de educación". Y, a esta altura, directamente rogó: "¡Por favor hagan su trabajo! Respondan, aunque sea respondan. Es una cuestión de educación. Nunca vi tanta inutilidad como en este municipio".

Yo te avisé

El sábado 12 de septiembre, lo que había alertado Botta lamentablemente ocurrió. "A las 21.09 se produjo un accidente en Beschtedt y Mansilla porque un vecino irresponsable sigue largando agua a la calle que, debido a esto, está poseada", recordó, y acusó a los funcionarios municipales competentes que deberían haber solucionado este problema porque "son de cuarta".

El invierno dio lugar a la primavera pero en esta esquina lo que florecen no son rosas sino espinas que tiene atragantada Botta. El mail numero 7 que envió el lunes pero ahora a otro correo de la Municipalidad dice: "Hoy fue un día espectacular. No llovió". No obstante, en la esquina en cuestión parecía como si una tormenta se ensañó con la cuadra. "Son las 18.50 y comenzó a salir, como todos los días, el agua. Así va a ser toda la noche. Por favor hagan algo y esto es ir al Sr. Vecino que quién sabe qué actividad realiza, identificarlo y multarlo como corresponde. Espero una solución", reclamó por enésima vez Guido Botta mientras sigue esperando.

La casa llena de agua

Otra vecina que reside en Beschtetd al 300 tiene otro problema causado por el mal estado y la pendiente que presenta la calle. En ese caso, se le llena la casa de agua. "Cuando llueve viene toda el agua para mi casa. Pero hoy, domingo 20, un día bárbaro, venía agua con mucha fuerza de la calle Ascasubi y desemboca en mi casa porque la calle tiene caída para mi casa. Esto sucede desde que hicieron la bicisenda. Cuando llueve no se puede pasar por la vereda porque está todo inundado hasta la mitad de mi casa. Tenemos que salir en auto, porque si no no podemos. Nadie nos da bola", escribió a esta redacción y envió fotos que corroboran el reclamo.

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