Ola de calor, fuego y sequía en Córdoba

Se rompió un caño de agua en la zona de La Quebrada. Los vecinos de Río Ceballos, Unquillo y Mendiolaza, sin suministro. En tanto, combaten 6 focos y hay evacuados en La Serranita Bomberos trabajan en Villa Ciudad de América, San Javier, Mina Clavero, Salsipuedes y San José de la Dormida.
La prolongada sequía, el calor y los incendios forestales aparecen como los factores más adversos que por estos días padecen los habitantes de Córdoba, quienes se han unido en un ruego común: "que llueva".

La persistente falta de lluvias se manifiesta en ríos y arroyos cordobeses casi secos y bajantes pronunciadas en todos los diques cordobeses que nutren de agua potable a casi tres millones de habitantes, lo cual obligó a decretar "alerta rojo y emergencia hídrica" en varias regiones. Las zonas afectadas son Villa Carlos Paz y su área de influencia, así como el acceso al valle de Punilla.

Además, las Sierras Chicas, donde la situación se agravó hoy por la rotura de un caño maestro conductor de 600 milímetros, en cercanías de la planta potabilizadora del dique La Quebrada. La falla dejó sin una gota de agua a los pobladores de Río Ceballos, Unquillo y Mendiolaza, y se estima que el servicio podría restablecerse en 48 horas, en tanto se recurre a camiones cisterna para el llenado de tanques.

En la ciudad de Córdoba, la capital provincial, se incrementaron las inspecciones en procura de sancionar a quienes arrojen agua a la vía publica, la empleen para riego, lavado de veredas o de automóviles, ya que está restringido el uso al consumo humano. En el norte provincial, la localidad de Rayo Cortado, de 1.800 habitantes, se quedó sin fluido porque "la vertiente de la cual extraían agua se secó" lamentó el intendente, Juan González, quien también pidió camiones cisterna a poblaciones cercanas.

El intenso calor -que hoy alcanzará 43 grados- con vientos variables, generó una decena de incendios forestales. Bomberos voluntarios, baqueanos, policías y media docena de aviones hidrantes trabajan sin pausa para controlar los incendios que estallaron en las zonas de Calamuchita, Traslasierra y proximidades de Agua de Oro, informaron las autoridades. El hecho insólito ocurrió en la localidad de General Cabrera, a 219 kilómetros al sur de Córdoba, donde las altas temperaturas provocaron la muerte de 40.000 gallinas de la compañía Ponedoras del Sur.

Las aves no soportaron los 40 grados de ayer, bajo las chapas de zinc que cubren los galpones del criadero. Los campos secos, varios de ellos deforestados, vuelan en tormentas de polvo y tierra, que hoy obligaron a interrumpir el tránsito por tres rutas nacionales que atraviesan la provincia. La precaución fue tomada por la Policía Caminera, en prevención de accidentes de tránsito por la falta de visibilidad y en procura de evitar la repetición de choques en cadena, como el que la semana pasada produjo 3 muertos y una decena de heridos en la Autopista Córdoba-Villa María.

Pasado el mediodía, la temperatura marcaba 36,5 grados en Córdoba, el cielo estaba despejado, y el pronóstico del Servicio Meteorológico anunciaba que a fines de la jornada podrían producirse tormentas en la región centro del país.

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