Calles anegadas y miedo al dengue en barrio Parque Lasa

Como muchos barrios, el Parque Lasa no es la excepción. El abandono por parte del municipio se refleja por medio de quejas de los vecinos. Esta semana llegaron a EL CIVISMO reclamos puntuales que las autoridades parecen no querer atender o no tener respuestas para dar una solución.
El barrio Parque Lasa por estos días de parque tiene poco y nada. O en todo caso parece un parque abandonado, con calles de asfalto rotas y otras de tierra anegadas, terrenos baldíos con yuyos crecidos que nadie corta y vecinos que no tienen por ahora otra alternativa que quejarse.

Alejandro Malmoria, por caso, acercó a esta redacción un par de fotos que explican su malestar por lo que está pasando. Por ejemplo, sacó una foto de calles Mayorano y Martínez, arteria principal que conduce a la Sala de Primeros Auxilios y al Jardín de Infantes. "Llueve y se hace una laguna. Imposible de pasar ni por la vereda. Llamamos a la Municipalidad pero no nos dan bolilla. Los vecinos queremos tener un mejor barrio", expresó el hombre.

Otra foto tomada Malmoria muestra la entrada de una fábrica. "A pesar de que parezca abandonada, es una fábrica que está en perfectas condiciones. La dueña no quiere pagar para cortarlo. También estamos cansados de quejarnos a la Municipalidad", agregó.

Tierras de Badell, Cómite e Iglesias fueron sus primeros pobladores. El barrio, de una extensión de 20 hectáreas dedicadas al pastoreo de animales, si hoy se largan un par de ovejas por los baldíos probablemente se empacharían con tanto pasto.

El primer habitante en asentarse en la zona fue Orestes Bugianessi. Posiblemente nunca se imaginó lo que sería el barrio en el verano de 2010. En los años cincuenta se hizo el primer loteo comenzando a poblarse paulatinamente. Cuenta con el Jardín 918, sociedad de fomento, la Escuela 10, gas natural, pavimento parcial, alumbrado público, TV por cable y transporte de pasajeros. Por su espacio pasará la futura autopista que unirá Luján con Mercedes.

Pero como esto último todavía no se concreta, hay en cambio la rotura de un caño de agua que causó el hundimiento del asfaltado de la calle Sofía Piñeiro al 1400.

Al respecto, otro vecino escribió una carta a EL CIVISMO titulada "La fiesta del dengue" cuyo texto dice lo siguiente: "Los mosquitos están celebrando, todavía y con gran entusiasmo, las fiestas de fin de año; no es para menos, tienen un lugar ideal para ello.

"Se reúnen a festejar en `su disco´, barrio Parque Lasa, Sofía Piñeiro al 1400, donde una pérdida de agua, ya de larga data, les proporciona pileta de natación, charco y lo que necesiten, en un bache que, cada vez, se hace más extenso y profundo.

"Los chicos de la Escuela 10, que está a pocos metros, menos mal, ahora de vacaciones, últimamente les servían de abastecedores de bebida en sus picaduras, pero... ¿y los vecinos y el personal de la fábrica cercana?

"Parece que ellos han reclamado repetidas veces por la reparación, pero... La Dulce Espera.

"Entretanto, los vehículos que tienen que transitar por ahí, forzosamente, por la obra que están haciendo en la ruta 5 con su intersección con Lorenzo Casey, no saben por dónde pasar; todo un entretenimiento para los conductores buscando el lugar más apropiado.

"Es de esperar que, en este nuevo año, llegue la solución y, de no ser así, quizás podamos llegar a conocer los secretos de las profundidades de la Tierra, merced a ese agujero".

Comentá la nota