Una calle abandonada e insegura en La Loma

Una vecina denunció haber sido asaltada por un delincuente que salió de entre la maleza que tiene unos lotes privados pero abandonados. Aseguró no haber sido la única. Pide soluciones.
¿Conoce la calle Matermundi? Está ubicada en el barrio La Loma recostada sobre el río Luján. Catastralmente se la conoce con el número 302. Tiene pocas cuadras de extensión, hay lotes con dueños que no cortan los yuyos y suelen ocurrir asaltos a transeúntes cometidos por jóvenes delincuentes que aprovechan para esconderse en la maleza e interceptar a sus ocasionales víctimas cuando pasan caminando indefensas por el lugar. Una auténtica boca de lobos.

Estela es vecina y convive con dos montes. Uno frente a su casa y el otro limitando a uno de los costados. También fue blanco de un asaltante que no la mató, según dijo, por lástima que le tuvo. Para no tener que revivir este tipo de episodio, consideró que parte de la solución al problema de inseguridad pasa por desmalezar los montes. Sin embargo, nadie se hace cargo de esta tarea. Por empezar, los dueños de los terrenos le manifestaron a la vecina que no tienen interés alguno en limpiar los baldíos. El plan B tampoco resultó efectivo ya que la Municipalidad no está dispuesta a hacer este trabajo en un predio privado.

"Ya hubo dos o tres robos y creo que la Policía debe saberlo. Aparte, la calle son puros pozos y está intransitable", dijo Estela, quien se quejó porque el mantenimiento de las calles sin pavimentar en La Loma sólo benefició al puntero político que tiene la intendenta Graciela Rosso. "Lo que pasa es que si no sos de la Rosso, fuiste. Yo, como soy de Prince, menos que menos. Es increíble que a una persona que votó a Rosso, como el señor Coria (referente de la intendenta en el barrio), le arreglen la calle de punta a punta y como yo no soy de Rosso me dejan abandonada. Como todos saben que yo soy militante a muerte de Prince, y Coria lo sabe, la calle no se arregló".

"Hace unos meses, cuando salía de mi casa, había un mocoso que me quiso asaltar. Menos mal que no llevaba el celular. En ese momento, le dije: para vivir como vivo, entonces matame’. Me miró y me apuntó pero me dijo: ‘para qué te voy a matar vieja de mierda’ y me salvé", recordó Estela con una sonrisa.

No fue la única. "Hace dos semanas a un viejito le robaron todo. Es terrible. Ya no sé a quién hay que recurrir. No se puede salir de la casa, porque no se sabe quién te sale del monte", contó, al tiempo que reclamó una solución urgente porque teme por su vida. "Hay que hacer algo porque corro riesgo una noche de estas de salir y no volver. Acá hay delincuencia pura. Hice la denuncia pero nadie me dio bola. El otro día cuando llamé al 911 por el viejito, la Policía nunca apareció. Pregunté cuál es el servicio que cumple y me dijeron que si la Policía no iba, no era problema de ellos".

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