Calificaron de "horribles" los insultos entre dos ediles

El cruce de agravios entre Domián y Sangenis (h) se comentó ayer hasta en los bares.
Fue uno de los temas de conversación en todos los bares de Yerba Buena, a la hora del desayuno. Pero generó tanta repercusión que, al mediodía, seguía comentándose en las mesas sobre los insultos que se oyeron en la sesión del viernes del Concejo Deliberante de esa ciudad.

Algunos calificaron de "¡horrible!" el duelo verbal entre dos concejales. Otros dijeron que "fue un muy mal ejemplo". Durante el debate sobre el Pacto Social 2010, por el que la Provincia garantizará el pago de sueldos y la ejecución de obras en Yerba Buena, los concejales José Domián (Laborista) y el toledistaAlejandro Sangenis (h), se lanzaron graves acusaciones.

Domián había dicho que algunos de sus pares tienen compensaciones económicas por ser oficialistas. Luego, Sangenis dijo que estaba dispuesto a ser investigado y pidió una junta médica para Domían "porque no está en sus cabales". Más tarde, Domián le recordó que él le había dado trabajo a un tío de Sangenis "que sí tenía problemas mentales".

A su vez, Sangenis le retrucó: "lo único que le pido a Dios es que nunca me dé un pariente que después tenga que representar al pueblo y que se dedique a la timba y al alcohol".

Repercusiones

"Me pareció un desastre. ¡Horrible... horrible!", repitió sin vueltas la concejala Victoria Cossio (Recrear), cuando ayer LA GACETA le consultó sobre el tenor los epítetos que protagonizaron sus pares.

"Fue una serie de agravios que no condujeron a nada -agregó-. El Pacto Social es un mal necesario, pero me parece que los agravios están de más", dijo.

La concejala recordó que llegó tarde a la sesión, porque debía realizarse estudios médicos. "Llegué cuando le contestaba Sangenis, pero así se daña a la institución. Las opiniones y quejas terminaron desvirtuadas por los agravios", aseguró.

José Marrades (PJ), por su parte, dijo que al terminar la sesión habló con Sangenis. "Le dije que si tiene algo para decirle a Domián, que lo haga personalmente y no en el recinto", explicó. "Es un mal ejemplo y una cosa que tenemos que aprender, porque no sabemos deliberar. En esta joven democracia, tenemos que entender que se puede hablar, pero cuando no se puede consensuar hay que aceptar la postura del otro", aconsejó.

El concejal detalló que luego de la sesión se reunieron algunos concejales, entre los que se sumó Ricardo Salomón (PJ), a cargo interinamente de la intendencia (Ver "Un regreso..."). "En esa reunión, lamentamos lo que pasó y hemos coincidido en que hay que darle seriedad a la sesión. La gente que presenció esto se llevó una pésima imagen de los políticos. En la gestión anterior -dijo Marrades-, Manuel Sancho Miñano (Ciudadanos Independientes) era opositor, pero al argumentar su opinión era un caballero".

Durante el cruce entre Domián y Sangenis, Marrades había intentado aplacar los ánimos. "Les pido que no hagan acusaciones como chinitas despechadas", había dicho en el recinto.

El edil relató que ayer leyó LA GACETA y se sorprendió por sus declaraciones. "No recordaba que había dicho eso, pero el concejal (Leonardo) Tusa, me confirmó que sí. Después me llamó por teléfono un amigo y al atender me dijo: ’hola chinita despechada’ -admitió-. Por eso digo que tenemos que aprender", insistió.

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