Se calienta la campaña en Bolivia

El domingo se vota la nueva Constitución. Para contrarrestar el discurso de la oposición, dueña de los medios de comunicación, ayer apareció El Cambio, primer diario del Estado. El gobierno compraría otros diarios y canales de televisión.
La oposición al gobierno de Evo Morales sugirió que en los departamentos donde gane el No a la nueva Constitución, “nunca” será aplicada. Y empezó a denunciar que en el referéndum de este domingo habrá fraude, como forma de admitir que otra vez el presidente se quedará con la mayor tajada de votos. Desde hace varios días, Morales recorre incesantemente el país para profesar las bondades del texto que regulará –se dice convencido de ello– a sus connacionales. Si uno debiera guiarse por los medios de comunicación, el No triunfará con comodidad. Todos los espacios publicitarios hacen campaña por un monosílabo, mayormente por el No, aunque también se menciona a Dios, quien también votaría No si se rigiera por constituciones. Para contrarrestar el enorme discurso de la oposición, dueña de los medios de comunicación, ayer apareció en los kioscos El Cambio, primer diario del Estado.

El gobierno prepara la compra de otros diarios y canales de televisión. “Nos estamos equipando de medios para decir la verdad y no para ofender a nadie”, se justificó Morales. En octubre del año pasado, Morales se había aliado con los partidos de derecha para acordar un proyecto de nueva Constitución que pudieran digerir oficialismo y oposición. Ahora esos partidos ven en la mayoría del nuevo texto una “copia de la Constitución de Hugo Chávez”. Desintegrada la coalición de partidos derechistas, Poder Democrático Social (Podemos), salieron a hacer campaña por el No los militantes de Acción Democrática Nacional (ADN), fundada por el fallecido dictador Hugo Banzer, y del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), cuyo último líder fue el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, hoy refugiado en Estados Unidos porque en Bolivia lo acusan de genocidio por la masacre de octubre de 2003. Otros que se oponen tenazmente son los cívicos y prefectos de la Media Luna, integrada por Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, resquebrajada luego de la fallida rebelión de septiembre pasado en el oriente boliviano.

“Una Constitución rechazada en cuatro o cinco departamentos de Bolivia va a atravesar serios problemas para entrar en vigencia. Tiene un conjunto de vocación regional que apuesta por el No y que va a dificultar la vigencia del texto constitucional”, dijo la diputada por Chuquisaca Lourdes Millares, de la extinta Podemos.

Para que entre en vigencia la nueva Constitución, el domingo deberá tener el 50 por ciento más uno de votos positivos. “Este Gobierno va a hacer cumplir lo que dice la Ley y ya saben de lo que somos capaces en términos de defensa de la democracia, de la Constitución y de las normas legales”, sostuvo el vicepresidente, Alvaro García Linera.

“La Ley ha establecido (que el referéndum es) de circunscripción nacional. No ha dicho que es por provincia, por cantón, por barrio, por casa, por cuarto, como están intentando imaginar un par de despistados, desubicados dirigentes cívicos. La circunscripción es nacional, por lo que cuenta es el resultado nacional, lo que resulta del resultado nacional se tiene que acatar por el resto de los bolivianos. Son las reglas de la democracia”, afirmó Linera en conferencia de prensa.

Ayer, Morales dio un informe al Congreso sobre sus tres años de presidencia. Allí destacó que su gobierno adquiriera la mayoría accionaria en empresas de servicios y de explotación de hidrocarburos; que hace días se hubiera declarado al país “libre de analfabetismo”, que se constitucionalizara el bono Juancito Pinto, un incentivo anual de 200 bolivianos (100 pesos argentinos) para los alumnos de primaria, y la renta Dignidad, de 2400 bolivianos anuales para las personas mayores de 60 años, como pregona en cada acto de campaña.

El miércoles, en el mercado La Ramada, de la ciudad de Santa Cruz, Morales sostuvo que de aquí en adelante el Estado entregará gratuitamente los títulos de bachiller, también becará al mejor alumno del último año. E indicó que con la nueva Constitución toda la población tendrá seguro de salud.

El presidente acusó de vuelta a los cívicos y prefectos del oriente por el intento de golpe de Estado que en septiembre de 2008 dejó veinte muertos y destrozos en edificios del gobierno nacional, organizaciones sociales y personas contrarias al programa independentista de algunos grupos de poder económico y político. “Todo el plan golpista fue preparado por la CIA norteamericana. Pero fracasaron gracias a la movilización del pueblo boliviano y el apoyo de la comunidad internacional”, dijo Morales.

Un artículo del diario cruceño El Nuevo Día, que tiene entre sus accionistas al presidente del Comité Pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, cita al cardenal Julio Terrazas, quien afirma que la Iglesia no participó en las negociaciones entre el oficialismo y la oposición para modificar el texto constitucional concluido en 2007 por la Asamblea Constituyente. “Qué falso lo que dice el cardenal, cuando en La Paz los representantes de la Iglesia enseñaron la forma de acordar y llegar a consensos entre los partidos. Pido a la Iglesia Católica decir la verdad. Lamentablemente, a veces siento que algunos padres no acompañan para trabajar por los pobres”, dijo el presidente.

No se olvidó de agradecer al ex presidente Carlos Mesa, del MNR, y al ex vicepresidente, también emenerrista, Víctor Hugo Cárdenas “por ayudarme a hacer campaña. Me alegra que el gonismo y la corrupción se junten para decir No a la nueva Constitución. Es la mejor forma de crear conciencia en el pueblo. La gente tiene vergüenza de ser gonista, de ser del MNR. Saludamos a los ex presidentes, muchas gracias”. El mismo día, Mesa quiso pasear por la céntrica plaza Murillo, en la ciudad de La Paz, pero lo echaron con insultos y empujones militantes del MAS y transeúntes al grito de “maleante”, “vendepatria”, “asesino”, “traidor”, entre otras ternezas.

Para el domingo hay casi cuatro millones de bolivianos habilitados para votar. Según el gobierno, la nueva Constitución obtendrá el 64 por ciento de apoyo del electorado. Alina Canaviri, secretaria ejecutiva de la Federación Departamental de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa (FDMC-BS), dijo a Página/12 que continúa la socialización del nuevo texto en las comunidades rurales. “Es difícil pero no imposible, aunque hay varias comunidades donde los ganaderos no nos dejan entrar. En la ciudad de Santa Cruz, tampoco pudimos entrar a la plaza 24 de Septiembre, tomada por los cívicos.”

El proyecto de Constitución que aprobó la Asamblea Constituyente en Oruro en 2007 fue modificado en la mitad de sus 411 artículos por el Congreso el año pasado. “Ninguna cosa es perfecta. Por eso creo que, una vez sea aprobada, va a haber modificaciones a la nueva Constitución, porque en muchos puntos no estamos conformes, sobre todo en el tema tierra. Se han volcado muchas cosas que decían en el texto de Oruro”, consideró Canaviri.

Aparte de dar el Sí o el No a la nueva Constitución, los electores deberán decidir cuál es el límite de la propiedad agraria: cinco mil o diez mil hectáreas. Esta cifra sólo regirá a futuro. A las propiedades existentes no se aplicará este límite gracias a las negociaciones congresales de octubre.

“El proyecto de nueva Constitución tiene avances importantes pero siguen siendo insuficientes para una reforma agraria efectiva que logre eliminar el latifundio improductivo y garantice los derechos de propiedad sobre la tierra. (...) El acceso equitativo a la tierra es fundamental para la justicia social, la estabilidad política, el desarrollo rural y la coexistencia pacífica entre los bolivianos”, indicó la Fundación Tierra.

Comentá la nota