La calidad del agua estaría garantizada

Así lo manifestaron fuentes de Aguas Santafesinas. No esperan cambios durante todo el verano, aunque de producirse alguna modificación, el proceso de potabilización puede adaptarse para compensarla. Los controles de calidad se cumplen con normalidad.
Desde Aguas Santafesinas SA (Assa) se informó que “la bajante que se registra en el río no afecta la calidad del agua cruda que se capta desde las tomas que posee la empresa, para someter al proceso de potabilización, en la planta ubicada en barrio Candioti de la ciudad de Santa Fe”.

“Tampoco se espera haya algún cambio durante todo el verano, por lo que se mantendría la calidad del agua cruda captada desde el río para su potabilización”, se comentó desde la empresa.

Se agregó que “en caso de que pudiera llegar a surgir alguna anomalía debido a un acento de la bajante y las altas temperaturas, gracias a la versatilidad de las múltiples etapas del proceso al que es sometida el agua en la planta potabilizadora, se puede modificar y adecuar su tratamiento a los requerimientos”.

“Además cabe resaltar que se cumplen con normalidad los controles de calidad tanto en la captación del agua cruda que ingresa al proceso, durante su tratamiento, como al finalizar el mismo y realizar su distribución a toda la red”, concluyeron.

Dos tomas

El abastecimiento de la ciudad de Santa Fe se realiza mediante volúmenes de agua captados de dos fuentes superficiales: río Colastiné y río Santa Fe, que se encuentran distantes entre sí.

Sobre el río Colastiné, el agua es captada mediante un conducto de aducción, que la conduce por acción de la gravedad hasta un pozo de aspiración de gran diámetro, desde donde se abastecen 4 bombas de 1600 m3/hora cada una y la impulsan hasta una cámara ubicada a 150 metros de la Ruta Provincial N°1, a la altura del km 3,5.

Desde esta cámara, el agua se desplaza por gravedad a través de un acueducto de hormigón armado de 1500 mm de diámetro y 4600 metros de longitud, hasta la estación de rebombeo ubicada en La Guardia. Desde allí es reimpulsada por 3 bombas KSB de 1600 m3/hora, a través de un acueducto de 5640 metros de longitud y un diámetros de entre 900 y 1100 mm, hasta el establecimiento potabilizador, donde llega a una cámara especialmente construida para disipar la energía cinética del fluido y no permitir la contracorriente desde la planta hacia el acueducto, ante un corte de servicio del mismo.

La capacidad de conducción de este acueducto, inaugurado a fines de 1995, es de 3200 m3/hora, y no alcanza a cubrir las necesidades de agua potable de la ciudad de Santa Fe, por lo que se hace imprescindible completar el volumen faltante, con la toma suplementaria “Ricardo Hernández Tomas”, sobre el río Santa Fe.

Desde esta toma, el agua se conduce hasta el establecimiento por medio de 3 acueductos de diámetros de entre 400 y 800 mm, con una capacidad de conducción de 8500m3/hora, que se unifican en un solo conducto para su ingreso a la planta.

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