Caleta Olivia: Un Vecino recolecta firmas "para que terminen los paros docentes"

El vecino de Caleta Olivia Pablo Llauco recolectó más de 500 firmas para que "se terminen los paros docentes". Su objetivo es llegar a las 1.000 para presentarlas ante las autoridades educativas provinciales, legislativas, del Concejo Deliberante y del gremio docente para demostrar que la comunidad está preocupada por el menoscabo a la calidad educativa de las nuevas generaciones.
"Están todos preocupados, pero van pocos padres (a las reuniones donde se plantea esto). O no se animan, o no tienen tiempo. Entonces me propuse buscar yo las mil firmas", explicó el ciudadano que reside en Caleta Olivia.

La situación conflictiva continúa. Las discusiones en paritarias están estancadas entre los docentes y el gobierno provincial. Y Adosac sigue en "estado de alerta".

Por eso este padre de cinco hijos prácticamente implora en la calle. "Basta de paros docentes. Si nuestros hijos no van bien en la primaria, en la secundaria fracasan y cuando eso pase, los chicos toman para cualquier lado, como hacer piquetes. Defendamos la educación; es un compromiso de la sociedad, de los gobernantes, de los padres, de los docentes", manifestó Llauco.

"Espero que en algún momento las autoridades hablen del tema, a ver si el señor (Osvaldo Nicolás) Polo que es el vocal por los padres en el Consejo Provincial de Educación se digna a acercarse (a Caleta), porque no lo podemos ubicar ni por teléfono. A ver si alguien me escucha", agregó.

Llauco se instaló ayer por la tarde en una de las esquinas más concurridas de esta urbe, frente a la plazoleta del Gorosito, en Güemes y San Martín, y les pidió a los peatones que firmaran hojas de un cuaderno que tiene el encabezamiento correspondiente para presentar a las autoridades.

En 15 minutos, este diario pudo comprobar cómo accedían a la petición un policía, un hombre de 30 años que dijo que quiere terminar la secundaria, una señora que estaba acompañada de tres pequeños menores de cinco años de edad, una mujer embarazada y un joven de 18 años.

Inicitava

El hombre de la iniciativa detiene a todos con una exhortación: "por favor, es por la educación de nuestros hijos", y al mismo tiempo les muestra una inscripción que había colgado de un posacartel "Mil firmas por la Educacíón".

También durante las mañanas se sube a los colectivos del Transporte Urbano y, como si fuera un vendedor, recita su demanda para luego pasar el cuaderno para que los pasajeros que lo deseen coloquen su rúbrica. También hace lo mismo en el ingreso de algunos supermercados concurridos.

Llauco cree que este es el método más adecuado, ya que observó que agruparse con otros padres de alumnos ha sido muy difícil por la baja participación. Esto lo dice recordando las reuniones a las que había convocado en el gimnasio de la escuela 36 o en la Unión Vecinal de Barrio Miramar.

En el primer encuentro –el jueves pasado– fueron sólo ocho padres, en el segundo –el viernes– fueron un poco más: once.

"Quiero que todos mis hijos estudien, pero con lo que está pasando, sin que se aseguren los 180 días de clases, su futuro es incierto. Y todos los chicos de esta comunidad están desamparados", expresó este jefe de familia.

Por último, informó que un abogado se prestó para brindar el servicio de asesoramiento a los padres por si se requiere hacer alguna presentación judicial.

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