Calculan que el 80 por ciento de la producción ladrillera está parada

Ladrilleros de la costa del Paraná calificaron de "desalentador" el panorama productivo con el aumento del nivel del agua. Algunos se sustentan con el acarreo de tierra desde Paso de la Patria.
La labor no genera ganancias y la venta está congelada debido al encarecimiento obligado del costo del producto en un ciento por ciento.

El presidente de la Asociación Civil de Ladrilleros del barrio Molina Punta, Julio Avasolo, confirmó ayer que sólo el 20 por ciento de las familias ladrilleras subsisten con trabajo en el sector desde la creciente del río Paraná.

De acuerdo a los datos aportados por el titular de la entidad, el 80 por ciento de los obrajes y materia prima para la producción del ladrillo se encuentran bajo el agua.

Señaló, en diálogo con EL LIBERTADOR, que desde que el río comenzó a registrar una mayor altura hasta el día de hoy ya sumergió 400 metros del bañado que suministraba de la materia prima del barro para la elaboración de los bloques.

"La actividad es muy baja por estos días y la inundación consecuente de la crecida del río ha dejado sin trabajo a la mayoría de las familias involucradas en la producción ladrillera", remarcó Avasolo.

De las 2.600 familias ladrilleras, sólo unas pocas ubicadas en terrenos más altos subsisten con la producción, pero mediante el acarreo de materia prima desde la localidad de Paso de la Patria.

Así el costo de la inversión del capital y la importación de materia prima han generado pérdidas gananciales para el rubro, que debió encarecer la oferta de ladrillos en un ciento por ciento.

"El ladrillo ya no es un negocio rentable", dijo el titular, que precisó existen 500 obrajes del producto en toda la ciudad.

ENVIARON PETITORIO AL GOBIERNO PROVINCIAL

Según los ladrilleros la problemática del sector no acaba con una bajante del río, "necesitamos políticas que atiendan las demandas y necesidades de las familias".

Por este motivo, ingresaron ayer en mesa de entrada del Ejecutivo provincial una solicitud de respuesta de las autoridades gubernamentales sobre la situación de actual y con vistas al futuro del trabajo en la mano de obra del ladrillo.

Este pedido se suma a uno entregado ayer en manos del intendente capitalino, Carlos Mauricio Espínola, que le prometió la entrega de subsidios por valor de 3 mil pesos para el trabajo de algunos desocupados, en las 16 zonas de Capital.

Comentá la nota