El calamar cerró con las capturas más bajas de la historia de la pesquería

Con un resultado magro en capturas cerró hace unos días la temporada del calamar en la Zona Económica Exclusiva Argentina -ZEEA-, y en la Zona Común de Pesca con Uruguay, de modo que las escasas embarcaciones que se encontraban operando en el caladero sobre esa especie comenzaron su retirada hasta sus puertos de origen.
Un informe de situación elaborado por los biólogos Norma Brunetti y Gabriel Rossi pertenecientes al Programa de Pesquería de Cefalópodos del INIDEP, señala que el periodo analizado de mayo a agosto que comprende la pesquería al norte del 44° S donde normalmente las capturas recaen sobre el SBNP (Stock Bonaerense Norpatagónico) y en menor medida sobre el Stock Desovante de Primavera, se tuvo serias dificultades para realizar el seguimiento de la especie ante la falta del crucero para la evaluación de los prerreclutas al norte de los 44°S, y a la ausencia de observadores a bordo de la flota comercial.

De todos modos, salvando las dificultades, el informe indica que las capturas totales correspondientes a toda la temporada 2009 alcanzaron a 62.877 toneladas, un resultado pobre si se compara con el 2008 donde las capturas totales ascendieron a 255.687 toneladas.

Según detalla el informe, los poteros obtuvieron 53. 275 toneladas y participaron 94 buques, 76 argentinos y 18 de la FPAIM (Flota Potera alrededor de Islas Malvinas); los arrastreros argentinos con participación en la pesquería de calamar fueron 217, con una captura total de 9.601 toneladas, de las cuales el 51 por ciento las obtuvieron buques fresqueros y el 41 por ciento congeladores. Se estimó que las capturas efectuadas por las flotas extranjeras de ultramar en el Área Adyacente fueron de aproximadamente 60.000 toneladas al sur de los 44°S y 3. 500 al norte de dicha latitud.

Escasez de capturas

Al hacer una evaluación de la temporada el presidente de CAPA Fernando Georgiadis señaló que si bien desde principio de año se sospechaba que iba a ser una temporada difícil por la crisis financiera y la sumatoria de los altos costos de explotación del recurso, no se esperaba que la mayor dificultad estuviera dada en la falta de capturas.

Esta escasez de capturas que menciona el dirigente empresarial, hay que decirlo, influyó negativamente en puertos donde históricamente se trabaja con calamar que es la materia prima que mueve el circuito económico y laboral compuesto por estibadores, camiones, proveedores, agencias marítimas y despachantes de aduana.

Tal es el caso de Puerto Deseado, donde las descargas ascendieron solo 3.325 toneladas, ubicándose un punto arriba de Comodoro Rivadavia donde las descargas fueron de 1.228 toneladas, y por debajo de Puerto Madryn donde se descargaron 13.124 toneladas que fue el puerto patagónico más beneficiado por las descargas de la flota potera que durante esta temporada concentró sus operaciones en Mar del Plata descargando allí una cifra superior a las 45 mil toneladas.

Pero por la falta del illex, también lo sufrieron las plantas pesqueras patagónicas, en especial las de Puerto Deseado, cuya actividad principal es el proceso de materia prima proveniente los buques poteros, en ese sentido muchas empresas debieron reducir horarios y pagar solo sueldos asegurados ya que según confió la operaria de una pesquera, "había momentos en que solo íbamos a firmar y después de limpiar o hacer alguna pavada nos pasábamos tomando mates porque no había pescado".

Números en rojos y empresas concursas

Si bien la escasez de calamar que provocó una mejora en los precios ubicando a la tonelada de tubo en los 3 mil dólares y el calamar entero 1,800 no fue suficiente para evitar que al menos 3 empresas calamareras entraran en concurso preventivo acreedores y que muchas de ellas solicitaran adherirse al plan REPRO. "Los precios pueden ser muy buenos, pero si a eso le sumamos que la materia prima que se captura es escasa y que muchas empresas no pudieron sacar todos sus barcos a pescar por la falta liquidez estamos en un gran problema", razonó Georgiadis al ser consultado por Crónica.

La pesca en la milla 201 no parece tentar a las empresas calamareras

Más allá del optimismo del subsecretario de Pesca Norberto Yauhar quien planteó como una de las posibilidades que la flota potera nacional pueda pescar en aguas internacionales para tener más presencia ante la competencia desleal de cientos de embarcaciones extranjeras que operan en la zona provocando el derrumbe de los precios, muchos empresarios se mostraron escépticos con la propuesta al señalar que "primero se necesita un permiso de gran altura; segundo tendría que haber una bonificación especial para el combustible porque son mayores distancias; y por último no sé si ese calamar que es tan chico justifique los costos que debe afrontar una empresa para sacar sus buques, creo que es algo que hay que analizar muy bien", indicó a Crónica un empresario del sector potero

De todos modos, más allá de lo que la mayoría de la flota pudiera decidir, al menos los directivos de tres empresas radicadas en esta ciudad que poseen buques poteros señalaron a Crónica que las intensiones son de parar los barcos hasta el año que viene.

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