La caída de K en Tandil y el interior complica la gobernabilidad de Scioli

De 23 bancas en el Senado que se dirimen en junio, sólo 8 pertenecen al conurbano, otros 15 senadores provendrán de las secciones electorales cuarta, quinta y séptima. De los 46 diputados en juego, 28 se elegirán en distritos agrarios.

Los guarismos que extraoficialmente se van conociendo en Tandil, con un marcado descenso el oficialismo en la preferencia de los electores y paralelamente un gradual crecimiento del justicialismo disidente, está siendo observado por los analistas en relación a la incidencia que tendrá el voto bronca del campo contra los K y la consecuencia que ello puede acarrear para la administración provincial de Daniel Scioli.

La política, en ocasiones, es puro número. No el de los resultados generales en este caso, sino en la cantidad de representantes parlamentarios que entran en juego y en la procedencia de esos legisladores.

En el Senado provincial se eligen en este turno 23 de los 46 senadores que componen la Cámara. El Frente para la Victoria pone en juego 19 de las 32 bancas que forman su bloque hoy. El dilema de Scioli es que de esas 23 bancas que se dirimen en junio, sólo 8 pertenecen al conurbano bonaerense. Los otros 15 senadores provendrán de las secciones electorales cuarta, quinta y séptima. En todas ellas, con un fuerte componente de protesta agraria y consecuencias de esa discusión, el apellido Kirchner es garantía de fuga de votos.

En la Cámara de Diputados bonaerense, la cuenta tiene otras cifras, pero el resultado es parecido. En este caso, se renuevan 46 diputados, y el FPV arriesga 24 legisladores, más de la mitad de su bloque. De los 46 diputados nuevos que surgirán de la elección, apenas 18 provendrán del conurbano, todos de la populosa tercera sección electoral, en la cual se amontonan gigantes como La Matanza, Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora. Los otros 28 llegarán desde La Plata -en donde el FPV arriesga las 6 bancas que le corresponden a la octava sección-y del interior, en donde brillan ciudades como Bahía Blanca -la cabecera de la sexta sección- en la cual las encuestas indican que hoy el apellido del jefe del PJ conseguiría sólo el 11 por ciento de los votos.

Por eso, incluso si los sueños más optimistas de Néstor Kirchner se convierten en realidad el 28 de junio, el kirchnerismo podría perder las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.

Con votos pero

sin más bancas

Esa es la paradoja que desvela a la Casa Rosada hoy, y que pone en duda la candidatura a diputado nacional del jefe del PJ. La clave para entender ese dilema radica en uno de los agujeros del sistema electoral argentino: los votos no son lo mismo que las bancas.

Un funcionario que ocupa un importante despacho en la Casa Rosada y que se anota en el operativo clamor para borrar a Néstor Kirchner de la boleta del Frente Para la Victoria lo explicó a un diario porteño. "En el interior bonaerense con Néstor perdemos por afano. Lo que importa para la gobernabilidad no es la cantidad total de votos. Eso sirve por unos días, nomás. La cosa es que el Conurbano aporta muchos votos, pero la mayor cantidad de las bancas provinciales no sale de La Matanza: vienen del campo y de las ciudades medianas que dependen del campo", admitió.

Para decirlo con el lenguaje de las matemáticas: el conurbano aporta casi el 70 por ciento de los votos de la provincia, pero sólo el 30 por ciento de los integrantes del legislativo del distrito proviene de la primera y la tercera sección electoral, integrada por los partidos de los alrededores de la Capital Federal.

El martes a la noche, el propio Kirchner analizó un cruce de encuestas de consultoras pagadas con fondos del Estado. En promedio, las planillas que tuvo en su mano indicaban que la fórmula Kirchner-Scioli conseguiría hoy el 35 por ciento de las adhesiones, el peronismo disidente y al PRO el 25 por ciento y la UCR y la Coalición Cívica el 24 por ciento. Otra vez, era Kirchner mirando los votos que necesita para no perecer y no Scioli mirando las bancas que necesita para permanecer.

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