La caída industrial sigue batiendo récords y ya es el peor trienio de la posconvertibilidad

La caída industrial sigue batiendo récords y ya es el peor trienio de la posconvertibilidad

La actividad se contrajo 13,3% en noviembre y se espera un 2019 negativo

De a poco las malas noticias en el sector industrial se van transformando en títulos catástrofe. Ayer el Indec publicó la peor caída de la producción industrial desde la salida de la convertibilidad, según las series oficiales. El dato corresponde a noviembre y mostró un negativo interanual de 13,3%. Pero lo que más preocupa es la dinámica de largo plazo del deterioro, que da cuenta que durante el actual período de Gobierno la industria sufrió la peor caída durante la posconvertibilidad. El trienio Cambiemos será el peor desde el 2002 y acumulará el próximo mes una contracción de la producción sectorial de 6,8%.

Acerca de si la merma de 13,3% fue la peor desde 2002 existen algunas discusiones porque no todos le creen a las mediciones del Indec entre 2008 y 2015. Algunos economistas prefieren recurrir a indicadores alternativos y ahí aparecen meses con contracciones más marcadas durante el 2009. Pero de algo no parecen haber dudas: para la industria no existe un trienio peor al del 2016-2017-2018.

En 2016, el salto del precio del dólar de más del 60% disparó una aceleración inflacionaria del 40% que afectó al salario real y al consumo interno. Durante ese año la caída de la actividad industrial, según el nuevo Indec, fue de 4,6%. Durante el 2017 el agro y la construcción traccionaron y hubo una recuperación apenas parcial de 1,8%.

Por eso el 2018 ya arrancó con la producción industrial todavía 2,9% abajo con respecto a los niveles de 2015. Y luego la contracción se profundizó. Entre mayo y noviembre se registraron siete caídas consecutivas y el año llegó a totalizar un negativo acumulado de 3,8% (con eso la gestión Cambiemos ya registró una contracción acumulada de 6,6%). El director del Centro de Estudios de la UIA, Pablo Dragún, afirmó: "Es muy generalizada la caída, el escenario luce muy complicado y es probable que el año termine con una muy por encima del 4% para el indicador del Indec". También desde la consultora ACM esperan que el año cierre con una caída de 4%.

La expectativa además es que el cuatrienio Cambiemos cierre con un 2019 en el que se registraría otro negativo más. "Para el 2019 vemos una nueva caída, aunque más moderada que esta que venimos observando. Hacia el final del año tal vez aparezca algún indicio de recuperación, pero es complicado por la contracción de la demanda y la alta tasa de interés. Hay que ver cómo se recompone el consumo y las distintas variables que pueden traccionar algo de demanda. Pero la verdad es que el escenario está complejo", indicó Dragún.

El ajuste sobre el salario real y por ende sobre el consumo, causado por la devaluación del tipo de cambio y los tarifazos y luego magnificado por el ajuste fiscal -que impactó sobre la construcción, que es un importante demandante de la industria-, lideran las explicaciones. Luego el apretón monetario terminó de devastar al sector, que durante noviembre volvió a registrar caída en 10 de los 12 rubros que releva el EMI publicado ayer por el Indec.

Desde LCG reseñaron: "El retroceso volvió a ser casi generalizado en noviembre. En efecto, 10 de los 12 sectores exhibieron bajas, en casi todos los casos fueron muy pronunciadas (mayores al 10% y hasta el 32% de la industria textil) y superaron los registros de octubre. El muy bajo dinamismo del mercado interno y el retroceso del crédito (tanto al consumo como para financiar la actividad de las empresas) estarían teniendo más efecto, al menos por el momento, que la mejora en la competitividad derivada del salto del tipo de cambio real".

El desplome del sector textil sigue batiendo récords. El 32,2% negativo de noviembre ya es un dato repetido y en el año acumuló una caída de 13,2%. El número de la caída que alcanzó ese rubro durante la gestión Cambiemos es verdaderamente extraordinario y no encuentra piso: 22,9%.

El gerente de la Federación de Industrial Textiles Argentina (FITA), Eduardo Detoma, ayer twitteó: "Este -32% no es sólo un número, son fábricas que se cierran, o que entran en convocatoria, son empresas que suspenden personal y gente que se queda sin trabajo en provincias donde el textil es el principal empleador industrial".

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