La caída en la importación deja su huella en los negocios de electrodomésticos

En dos empresas de la ciudad sostuvieron que la falta de productos se nota en todos los rubros. Muchos de ellos no tienen sustitutos en la industria nacional. Desconocen cuándo se regularizará la situación
Desde comienzos de 2009 la importación viene registrando una importante caída. Los datos oficiales dan cuenta de que en el primer semestre los bienes comprados en el exterior tuvieron una baja del 38% con respecto a igual período del año anterior.

Varias versiones se escucharon para explicar tal situación. Desde el Gobierno nacional sostienen que la merma obedece a la política oficial tendiente a defender -en momentos inciertos- el trabajo y la producción nacional; otras voces dicen lisa y llanamente que se importa menos porque se consume menos.

Más allá de las interpretaciones, lo cierto es que la importación bajó.

Y la intención de PUNTAL VILLA MARÍA fue consultar a empresas que comercializan productos del exterior para conocer la incidencia de tal situación en la oferta y, por lo tanto, indagar también si la falta de determinados productos influye en las ventas. Con esa consigna, este medio dialogó con Hernán Beltramino y Carolina Rundio, dos personas que se encargan de las compras de Musicalísimo; y Raúl Depetris, de Vanova.

Desde las dos empresas coinciden que en el mercado se viene notando en todos los rubros una menor variedad de productos desde hace unos seis meses, pero que se agudizó en los últimos dos. Por lo tanto, ante la imposibilidad de conseguirlos de una determinada marca, la tarea se encamina a buscar algún sustituto, que por lo menos sirva para satisfacer la necesidad del cliente.

"Hay complicaciones de abastecimiento porque si bien está frenada la importación, muchos productos nacionales también dependen de algún insumo extranjero, así que en general en todos los rubros hay problemas", explicó Carolina.

Hernán indicó que "los productos finales importados tienen problemas, pero los ensamblados en Argentina también. Se nota en todos los rubros ya que un mes puede faltar determinado artículo, se soluciona ese tema porque llegó un embarque, pero a lo mejor se atrasó un contenedor que traía otra cosa; y así va pasando en los distintos rubros".

La cuestión en torno a las importaciones se juntó también con las previsiones de ventas, que fueron más pesimistas que lo que demostró la realidad.

"Nosotros hicimos previsiones para un 2008 malo, que en los papeles no fue tan así. Por lo tanto se dio una merma de entradas a inicios de 2009; el mercado no se contrajo lo que se esperaba sino que ciertos momentos hasta tiró y cuando vino la reposición nos encontramos con la demora de la importación. Hay un mix de las dos razones".

Por su parte, Raúl Depetris recordó que anteriormente había licencias automáticas, lo que implicaba que el importador podía "traer determinada cantidad de productos en función a lo que se había pedido el año pasado, más el 10 ó 15%; eso se pactaba a principios de año y después se traía a lo largo del año. Ahora no hay más licencias automáticas, sino que deben tener autorización de la Secretaría de Comercio Interior; y ahí se traba".

Agregó que "hay mucha mercadería, tanto en electrónica como línea blanca, que al no tener producción local no ingresa nada. Por ejemplo, Ariston, que es una empresa muy fuerte en Argentina, tiene un centro logístico porque acá no fabrican ningún producto. Esto no se ve tanto en la mercadería que entra vía Mercosur, porque tienen otro convenio, pero sí todo lo que viene de China y Europa del Este. Y está afectando notablemente porque hay muchos rubros en los que está faltando mercadería".

Las declaraciones oficiales aducen que la idea de frenar las importaciones tiene que ver con la protección de la producción nacional. Pero sucede -según explicó Depetris- que muchos productos importados no tienen sustitutos en la industria nacional, porque directamente no se fabrican.

"No es que la gente tenga que dejar de comprar productos en general pero, por ejemplo, una heladera de primera marca, de alto rango, que cuesta unos 8.000 pesos, no tiene en el mercado local ningún sustituto con prestaciones ni siquiera parecidas. Hoy ese es uno de los segmentos que tiene faltantes. Lo mismo si alguien quiere un horno eléctrico de alta gama; si no se puede conseguir Ariston, Bosch o Spar, que son las marcas líderes de ese segmento, directamente el cliente tiene que comprar otra cosa. No se va a quedar sin cocinar, pero no va a comprar un producto como esos".

Proveedores

Indudablemente la situación planteada afecta tanto a las firmas de electrodomésticos como a sus proveedores.

"El panorama es incierto. La cuestión es que esta política de restringir las importaciones no tiene un tiempo previsto, o por lo menos eso no se conoce. Entonces se vienen dilatando más los plazos para que los proveedores puedan ingresar la mercadería. En lugar de demorar 2 ó 3 meses como pasaba antes desde que lo importaban de su país de origen hasta acá, hoy demora 6. Y no se sabe hasta cuándo durará esto porque no tiene una fecha de revisión. Los proveedores se manejan como pueden", dijeron desde Musicalísimo.

Y los clientes son los otros alcanzados por la problemática, ya que no están acostumbrados a tener que esperar por productos que no están disponibles al momento de comprar. Y empiezan a buscarlos por varios negocios del rubro, sin poder hallarlos.

"La gente está habituada a una determinada forma de atención, por lo tanto cuando busca un producto no quiere esperar. Y le cuesta entender este proceso que hay detrás; no entiende lo de las demoras en la importación. Entonces van consultando por todas lados y la respuesta debe ser más o menos la misma, porque nosotros estamos en el rubro, hablamos con colegas y estamos todos iguales", sostuvo Carolina Rundio.

Sostuvo que "la intención es que el cliente no se vaya sin comprar. Por ahí hay una marca que no se trabajó nunca, pero si es la única, preferimos que el cliente la tenga disponible y le satisfaga por lo menos su necesidad, aunque tal vez no su expectativa. Esa es nuestra idea. Por lo tanto buscamos y hay marcas que no compramos, o no son líderes, pero sirven cuando no hay stock".

Hernán Beltramino añadió que de la mano de la falta de productos llegó también una modificación en los precios: "En general la industria fue subiendo los precios. En los últimos 5 ó 6 meses se ha notado que si bien hay inflación los aumentos en este tipo de productos fueron mayores. Esta escasez está impulsando los precios hacia arriba; creo que el público ya lo sintió. Hay una cuestión que es simple: si no hay no tiene precio. Hoy vende el que tiene y al precio que le pone".

En las dos firmas consultadas señalaron que el mercado sigue demandante, por lo que el sector no evidencia la caída que se nota en otros.

"Si bien se cayó un poco en la cantidad de unidades vendidas con respecto al año pasado -no así la facturación- no sufrimos un gran castigo como pasa en otro tipo de negocios. En esto todas las casas del ramo estamos más o menos iguales", dijo Depetris.

Ayudan para que el mercado siga demandando las tarjetas que continúan con planes de financiación largos, en 12 y 18 cuotas, y el crédito propio.

"La gente está tomando crédito, pero lo que se viene complicado un poco es la cobranza. Y seguramente se puede complicar más, por lo que estamos haciendo mucho hincapié en eso, realizando un seguimiento más estricto que hace un año atrás".

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