La caída del imperio, Jaqabán presidente, y el café de la rosca

Una revelación sacudió el quincho de los viernes. ¡Jaque tiene sueños nacionales! ¡Quiere ser presidente! El drama económico se cierne sobre Mendoza, mientras los muchachos bailan en el Titanic.
La cena de los viernes venía con caras de preocupación. El gordo había preparado “pasta negra” con tinta de calamar, y un fileto con tomates frescos y hojitas de albahaca. Pero el suave aroma italiano que invadía el quincho no lograba aliviar la noche. Es que las noticias que llegan desde el mundo preocupan, y mucho. Miles de despidos… caída de producción… bancos arrasados… el mundo empezó a pagar la fiesta loca.

-Está pasando lo mismo que con Roma… El imperio se cae por la corrupción ética, las ansias de riquezas desmedidas, y las guerras…- reflexionó el “Chito”, un gran lector de historia, mientras los muchachos discutían la suerte de Obama, que la está peleando en todos los frentes sin mayores respuestas de la economía.

-Y acá…- siguió Chito- los políticos están mirando para otro lado, bailando en el Titanic, hablando de cargos y de elecciones. Se los van a llevar puestos como en 2001…- reflexionó.

El Ruso, mientras enrollaba los tallarines, asintió. –Las condiciones son parecidas. Crisis de autoridad presidencial, peleas políticas irreconciliables, y debacle económica… si no afinan la puntería, la historia se va a repetir…- aseguró. –Y con agravantes. No es lo mismo el ‘Mula’ que Jaqabán…- soltó en tono sombrío.

El Gordo Julián había permanecido callado, y aportó un bocadillo al tono. –Esto con el campo va a terminar mal. Incluso aquí. La gente del agro y los ganaderos de Alvear, por ejemplo, se quedaron con gusto a poco en la visita de Jaqabán del jueves. Dicen que la ayuda que les prometieron no alcanza para nada. Y miren este indicador: vendieron en remates de hacienda el kilo en pie a 90 centavos, cuatro veces menos que lo habitual. Sólo alcanzó 3,80; -la mitad de lo acostumbrado- la carne premium de exportación. A los productores de pera les quieren dar 20 centavos por kilo. Están al horno. La gente del campo dice que la “ola” negativa se va a sentir muy fuerte después de junio. No habrá un peso para nada… Va a ser un desastre…- contó.

La mesa, en plena confabulación, se ensalzó en una discusión sobre la conveniencia o no de las discusiones electorales que atraviesan hoy los principales partidos. Y el gordo Julián, que traía una verdadera joya, interrumpió la cena y los dejó helados a todos:

-Lo que ustedes no saben, es que Jaque quiere ser presidente…

Un frío de horror recorrió el ambiente. Las puertas se cerraron de golpe. El general, desde la esquina de su cuadro, se bajó de la ‘pochoneta’ para escuchar mejor. Al gordo Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, la pasta negra se le transformó en polvo encima del tenedor. Y el Merlot, de primera, pasó a tener gusto a corcho. El Chito, que estaba rallando parmesano mientras los mezclaba con pimienta negra recién molida, pegó el grito…. ¡¡¡Noooooooo….!!! ¡Estás jodiendo! ¡¡Querés que el Claudio Burgos nos tenga que operar a todos de urgencia…!!

Julián disfrutó del impacto, y después se explicó. –Esto es simple, es el fenómeno “anti-Lole”. Cuando más se profundice el éxodo en el kirchnerimso, Jaqabán se les va a pegar como estampita a Néstor y Cristina. Él está convencido de que le va a ganar a Cobos en Mendoza otra vez, y con esa chapa aspira a surgir triunfante de entre las cenizas K, para convertirse en la opción oficialista 2011. –Ché gordo… ¿Estás seguro? ¿Qué pastillas te vendieron?- lo inquirió Chito. –No, les juro que es verdad. Tienen sueños húmedos nacionales. Es más, el problema que tienen los intendentes es que Celso quiere ser el eje y el jefe de la campaña, y ellos ya no saben cómo esconderlo y minimizar el impacto negativo de su gestión en las elecciones. Pero la oposición está tan desarticulada, que Celso piensa que le puede ganar otra vez a Cobos. -¿Y después?- preguntó el Ruso. –Después, en el hipotético caso de que los K resistan el Tsunami, o aun perdiendo casi todo menos Mendoza, a Celso le quedan tres barreras en la interna kirchnerista: Urtubey, Capitanich, y Das Neves.

-¿En serio quiere ser presidente?- volvió a preguntar el ruso, alelado con la novedad –Vice también la cabe… hay que ver…- precisó Julián.

Los miembros de la versión 2009 de la Jabonería de Vieytes, a poco del bicentenario, no sabían si reírse, llorar, o todo al mismo tiempo.

-Estos tipos están muy locos…- dijo el Chito, dando el tema por cerrado. El gordo Omar, mientras, traía chismes desde la oposición. –No sé si se va a entender, pero todo lo de la semana pasada ahora no vale. Parece que Ernesto Sanz le fue a decir a Gerardo Morales que la Convención Nacional les va a dar los votos para el regreso en masa al radicalismo, que es lo que Cobos últimamente no quería. Por eso quedó pagando Mario Meoni, el arquitecto del Confe en Buenos Aires, que fue a hablar con Solá y se dio cuenta que no tenía nada para llevar. Somos un papelón. Además, en la semana, hubo mucha reunión en Buenos Aires. Acordate que el Mula y el Raúl Vicchi estuvieron también con Morales. Pero en la puerta del Senado se cruzaron con el Ernesto Sanz. Dicen que las puteadas se escuchaban unos cuantos metros a la redonda. Se dijeron de todo durante más de media hora. Y el Viti sigue armando su juego. Se acercó al partido, amagando apoyar a Ernesto Sanz, pero a último momento suspendió, por pedido expreso de Cobos, una conferencia de prensa en la que iba a declarar su adhesión a la UCR tradicional y a las formas partidarias que corresponden- relató casi de memoria.

-Mirá vos…

Promediando la cena aparecieron los chismes de la Legislatura. El Ruso, que conoce el paño, contó una maravillosa: -Los diputados no laburan. No van a las comisiones. Parece que la semana pasada, un funcionario los estuvo correteando para que firmasen las actas de asistencia a las comisiones, aunque no hubiesen estado; porque se enteró que en MDZ las estaban buscando para ver cómo laburan los legisladores. Se volvieron locos para firmar. Dicen que hay una legisladora de la oposición que va sola. Hay bronca, y Jorge Tanús los apretó para que trabajen… un desastre. Pero hay más. En el Senado están secos, no hay un peso. Los proveedores tienen que “hacer cola” para desquitarse algo. Es más, una de las negociadoras de estos temas con el gremio legislativo se los hizo saber de manera brutal. –Hay proveedores esperando… no habrá plata para aumentos- les dijo.

La cena se fue apagando de a poco. El Ruso tiró un chimento asesino. –Ché, cómo se está poblando la capital de cafés para rosquear. En la calle Rivadavia abren una franquicia de Café Martínez, frente al Office. Pero a qué no saben de quién es…- provocó. Varios nombres surcaron la noche, pero ninguno acertó. –Mirá… el que está supervisando todo y muy metido es Miguel Alonso… ¿te acordás? El que fue presidente del Casino y que terminó investigado- reveló. Los muchachos hicieron memoria rapidito.

El Chito se quedó pensando en la caída del imperio, en la danza de nuestros políticos en el Titanic, y en los días por venir. –Cuando el mundo demanda comida, en medio de una crisis fenomenal, el gobierno quiere matar al campo. La verdad, es increíble. Han arrasado todo. No habrá maíz ni trigo para exportar. Son un espanto…- se quejó. Tras la discusión sobre cuánto tiene que poner el campo y cuánto no en la reconstrucción del país, después del huracán que significa el 11% “índice-NO-Moreno” de caída industrial; el Omar dio un dato escalofriante. –Estuvimos con dos dirigentes socialistas de barrios pesados… tienen preocupación… la gente ya les está planteando salir a buscar comida. Y todos sabemos cómo termina eso. Hay despidos y recesión, y los políticos se están peleando por los cargos. La verdad, es obsceno…- dijo, y cerró la boca hasta el final de la cena. La apreciación no daba para chistes.

Nos quedamos callados. El gordo cerró el quincho y le puso un cartelito “se alquila”, para aguantar los gastos de la semana. Después, nos fuimos tranqui, pero con el ceño fruncido.

Es que vienen tiempos muy duros… y los que tienen que decidir, convocar, y fijar un rumbo, están en otra.

Hasta el viernes. Y saludos a Jaqabán. Si se lo encuentran en alguna Vendimia, díganle que se ponga a gobernar un poco. A la provincia no le va a venir mal.

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