La caída de los fletes acusa la baja de la actividad comercial

Según empresas del sector, el volumen de mercadería trasladada cayó un 30 por ciento con respecto

al año pasado. De todas maneras, afirman que se habría llegado a un piso

Un parámetro de la actividad comercial de la ciudad lo constituye el movimiento del transporte y logística en general.

Al ser una ciudad más comercial que industrial, Villa María recibe de manera constante gran cantidad de paquetes provenientes de otras localidades, especialmente de Buenos Aires.

Y las empresas del sector acusan la crisis. Si bien ninguna de las consultadas redujo la cantidad de viajes que realizan a la Capital Federal, el volumen de paquetería trasladado cayó sustancialmente; algunos hablan de un 30 por ciento. Y eso se verifica en todos los rubros.

Por lo tanto la rentabilidad de las empresas ha mermado, teniendo en cuenta el aumento creciente de sus costos -especialmente el diesel- y la imposibilidad de trasladarlos a un mercado deprimido.

Andrea, de Transporte Privitera, destacó que el nivel de actividad "cayó mucho en relación a los meses anteriores. Aunque se mantiene la misma frecuencia, bajó el movimiento".

Cristian Anil, de Vuelta Redonda, coincidió en que la actividad disminuyó bastante con respecto al año pasado, aunque aseguró que no sigue su curva descendente.

"Hoy se mantiene, no sigue cayendo. En una época cada día venía mermando más, pero ya no sucede. Y hay semanas en las que pareciera que se fuera a encaminar de nuevo, se trabaja más, pero en otras vuelve a mantener en mismo nivel. Ahora hay mucho más movimiento cerca de fin de mes porque es cuando los clientes generalmente hacen los pedidos grandes para el mes siguiente; a mediados de mes el movimiento es muy bajo. Creo que hoy la gente compra sólo lo necesario para poder vender durante el mes y no más".

Asimismo, como se trabaja menos la competencia por los precios es mayor.

Según señaló José Comba, de Transporte Marchetto, "se usa mucho la cotización. Una empresa llama y pide cotización en cuatro o cinco transportes; allí gana el mejor postor. Esto pasa también por el cereal. Como se ha parado todo ese sector, los camiones han estado toda la temporada prácticamente sin viajes. Salen de las cerealeras de la zona, de Morrison o Córdoba, van a Buenos Aires, quedan descargados allá y vuelven para salvar el costo".

Para graficar la situación, añadió que "nuestra carga tiene un presupuesto pensado obviamente para que quede una diferencia; pero el cerealero pasa el costo de lo que le sale volverse y la trae. Y así pasa con muchos viajes. Nosotros, dentro de todo, estamos bien porque tenemos las habilitaciones para cargas peligrosas. Pero en las cargas varias estamos complicados. Hay muchos camiones desocupados y pocos fletes. Si no hay un contrato firmado con una empresa y uno va a la deriva a conseguir viajes, puede estar en Buenos Aires, Tucumán o Mendoza 10 ó 15 días esperando un viaje"

Sobre ese aspecto, Anil indicó que "en nuestro caso no lo notamos tanto porque para llevar determinada mercadería las empresas tienen exigencias; hay que tener control satelital y varias cosas más para cargar. No nos afecta tanto el que va con cereal porque generalmente no tienen satelital. Además trabajamos con gente que va a Buenos Aires y cuando quedan vacíos para regresar nos cargan. Pero se trata de casos puntuales y al servicio lo vendemos nosotros".

Servicios

Todas las empresas consultadas aseveraron que la frecuencia de los servicios se mantiene a pesar de la merma en el volumen trasladado. Y también resaltaron el creciente aumento en los costos.

"Seguimos haciendo los mismos viajes, pero por ahí hay que bajar los precios. Cayó la rentabilidad porque uno tiene que bajar los precios y el combustible de una semana a otra viene subiendo entre un 3 y 5 por ciento. El gasoil en estos últimos tres meses subió un 30 por ciento. Y cuando se hacen 1.000 kilómetros por día eso se nota; hay que pensar que los camiones gastan 40 litros cada cien kilómetros. Los márgenes se van muchísimo. Las empresas siguen mandando, pero se abusan también de la situación. Al saber que hay tantos camiones buscan bajar el precio de los fletes", dijo Comba.

Andrea aportó que en la empresa incrementaron los fletes en octubre del año pasado un 30 por ciento "pero como subieron todos los costos, combustibles, sueldos e impuestos, bajó mucho la rentabilidad".

Por su parte, Anil agregó que "tenemos sucursales en Río Cuarto, San Francisco, Las Varillas, Córdoba y Rosario. La frecuencia de los viajes es la misma, pero a lo mejor antes veníamos con un equipo a Villa María. Hoy a veces hacemos uno para la ciudad y Las Varillas; entre las dos sucursales completamos un equipo".

El menor volumen combinado con el crecimiento de los costos tiene un impacto negativo en las empresas del sector.

"Los costos cada vez son más altos y los precios que hoy deberían tener los fletes no se pueden cobrar. En nuestro caso el gasoil nos mata, viene aumentado todos los días. En Villa María estamos pagando 2,83 pesos. Si sacamos la relación de los precios a un año atrás, desde el gasoil hasta el resto de los insumos, los fletes deberían haber aumentado muchísimo; sin embargo las tarifas prácticamente no se movieron en relación a lo que subieron las cosas porque el mercado no da para hacerlo".

Caída

En otra cuestión que coinciden las empresas consultadas es en la merma de la actividad comercial de la ciudad.

"Las cargas generales que hacemos en negocios del centro han variado bastante. En la cajita de todos los días se nota. Nosotros tenemos un depósito en Buenos Aires y otro acá y hacemos viajes diarios; y la baja es general, en las casas de ropa, productos alimenticios, hasta los que venden balanceados para perros. A los que les traíamos 12 ó 15 pallets balanceados por semana ahora les llevamos 8. Y así en los demás rubros. El flete es el detonante de la actividad comercial. Uno se da cuenta con la cantidad de paquetes cuando la gente no tiene plata", afirmó Comba.

Anil completó que "yo acostumbro siempre a hablar con el cliente; con algunos hay mucha confianza y puedo decir que actualmente no hay un rubro que ande muy bien. Nosotros atendemos a varios rubros y con el que hable me dice que no está para nada bien la situación".

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