CAFI analiza cómo reducir el consumo.

La Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) está realizando un relevamiento en las empresas para identificar qué medidas se pueden tomar para reducir el consumo eléctrico. El objetivo es evitar cortes generalizados que complicarían aún más la difícil situación del sector luego del conflicto con los trabajadores del empaque.
"Este es un año desastroso", fue la conclusión de un empresario valletano ante la cadena de inconvenientes que perjudicaron la producción frutícola. Luego del paro, los cortes de energía provocaron un nuevo cese de las actividades y aquellos galpones que tenían conectados sus generadores trabajaron sólo al 40%, mientras que otros empezarán a implementar nuevos horarios de trabajo.

El gerente de CAFI, Marcelo Loyarte, explicó que cada empresa analiza entre otras posibilidades disminuir la iluminación en determinados sectores, parar por determinado lapso algunas cámaras en los horarios pico o modificar turnos en los galpones, entre otras.

Explicó que la situación de las empresas del sector será más clara durante la próxima semana cuando la actividad haya retomado su ritmo normal. Por esto, solicitaron a las autoridades ser exceptuados de posibles cortes programados teniendo en cuenta que están más exigidos que otras temporadas.

Galpones parados, cámaras de frío repletas de fruta, cajas vacías y numerosos empleados emprendiendo el regreso a sus hogares fue el panorama que se vivió el jueves por la tarde cuando un inesperado corte paralizó la actividad por más de tres horas.

Hugo Muñoz, socio gerente de San Formerio, comentó que "sólo en la planta 1 pudimos trabajar porque la de Cervantes y la de Stefenelli quedaron paradas hasta las doce de la noche". Sobre esto aseguró que sólo pudieron trabajar con un 40% de la capacidad normal gracias al generador que ya tenían conectado, pero que no sirve con la demora que tienen. El empresario explicó que al tener las cámaras de frío sin funcionar se atrasa el proceso y luego cuesta mucho volver a enfriar la fruta caliente, lo que demanda mayor energía. "No sabemos cómo va a salir la pera Williams, pero le tenemos que dar prioridad a las otras variedades que están saliendo porque sino vamos a perder un poco de todo", aseguró Muñoz.

Varios productores coincidieron en que lo que más se va a ver afectado es la calidad de la fruta. "Si no tiene la presión adecuada no se puede exportar, y encima las jugueras de la zona no tienen precios", manifestó Muñoz.

Los costos que generan los cortes de energía son, según Muñoz, "carísimos" . Los generadores no son una solución ya que "para hacer funcionar completo el frigorífico tendría que alquilar dos equipos de envergadura, cosa que no puedo afrontar".

Comentá la nota