Cadillacsgate: El Gobierno estudia cómo sacarle la causa al fiscal

Eduardo Martearena inició la investigación hace pocos días y de oficio; pero cuando se cobraron los cheques (20 de febrero) el fiscal de turno era Daniel Carniello. Entonces, en el Gobierno estarían esperando que Martearena impute a algún funcionario para plantear que la causa no es de su competencia.
El fiscal especial Eduardo Martearena es quien investiga el "fabuloso escándalo" del pago de $315.000 a una productora por un recital de los Cadillacs. El magistrado comenzó una investigación de oficio luego de que una serie de notas de MDZ revelasen graves irregularidades que irían de lo administrativo a lo penal. Hasta el momento, el fiscal ha citado a los empresarios ligados a la productora, los imputó por fraude al Estado, y ha tomado testimonios a algunas personas del Gobierno, pero ningún funcionario ha sido acusado todavía. Dicen que cuando comience a imputar, desde el Gobierno intentarán que se aleje de la investigación. El dato fue confirmado a este diario por fuentes tanto oficiales como en la Justicia.

Sucede que los cheques se cobraron el 20 de febrero y el fiscal especial tomó la causa la semana pasada, porque estaba de turno. Pero aquel día, que es cuando se habría cometido el delito en el caso de comprobarse, el fiscal de turno era Daniel Carniello, un funcionario judicial con el que algunos miembros del gobierno se sienten más gusto, o por lo menos tienen un diálogo que con Martearena no consiguen, según trascendió.

Ahora, lo que se sabe es que cuando Martearena impute a algún funcionario, el Gobierno plantearía que la competencia de la investigación le corresponde a Carniello.

Es por este motivo que el fiscal que actualmente tiene la causa pretende "atar todos los cabos" y reunir la mayor cantidad de prueba suficiente, de manera que esté casi lista en el momento en que se plantee la cuestión de competencia.

Claro que para ese instante habría al menos dos funcionarios -el secretario de Turismo Luis Böhm sería uno de ellos- imputados por fraude al Estado. De este modo, si el expediente es remitido a Carniello, Martearena se aseguraría el curso de la investigación y evita la nulidad de toda su investigación.

Una de las razones por las cuales se estima que el Gobierno plantearía la competencia de Martearena en el caso, tienen que ver con Alejandro Cazabán, pero no directamente con el secretario General de la Gobernación, sino con su hermano Pablo.

Apenas inició de oficio la investigación Eduardo Martearena, Pablo Cazabán se acercó a la Unidad Fiscal Especial y pidió que le informen quién estaba de turno el 20 de febrero, cuando se cobraron los cheques, en Derecho: Disposición patrimonial. Esta requisitoria del abogado, hermano del funcionario de Gobierno, debe tener alguna razón y no una simple curiosidad.

Según una fuente ligada a la investigación, Martearena pretende continuar con el caso pero habría dicho a sus colaboradores que espera esa movida oficial. Esa iniciativa tendría como fin ganar tiempo y tal vez "embarrar un poco la cancha", dijo la misma fuente, porque Daniel Carniello no tomaría un camino distinto al que tomó colega, aunque algunos le atribuyan amistad con Alejandro Cazabán.

Pero esta posible situación podría encontrar dos obstáculos. Uno de ellos sería que Martearena al tomar la causa ya se declaró competente, y la fecha en la que posiblemente se cometió un delito no sería en este caso relevante en la investigación. La otra instancia, sería que un juez de Garantías resuelva a quién le corresponde seguir con el caso.

Sólo resta esperar qué sucederá cuando el fiscal comience a citar a los funcionarios públicos involucrados, quienes podrían comenzar a desfilar por su despacho la semana próxima.

La "carnada"

Otra de las maniobras posibles para sacar a Martearena de la causa Cadillacs es la "carnada" administrativa. En estos días, al fiscal especial le llegó una notificación para que realice un examen psicofísico, uno de los trámites pendientes y complementarios para incorporarse a una cámara del crimen. Esta notificación partió del Poder Judicial y les llegó a todos los postulantes. En el gobierno especulan con que será Martearena quien se transforme en camarista en la primera vacante que se produzca. Sería un ascenso, pero tendría que dejar la investigación.

Más testimonios

Este jueves —contó un informante— habría declarado como testigo ante Martearena una contadora del Gobierno de nombre Francisca. Luego lo hizo una joven de San Martín que sería quien cobró uno de los cheques y trabaja (o trabajaba) para la productora Offside.

Martearena ya fue claro en decir que primero citará a todos los privados y luego será el turno de los funcionarios. Esta decisión no es un antojo, tiene su fundamento.

El fiscal les imputó "participación primaria en fraude a la administración pública" a cuatro personas: Pedro Infante y a su hija Mariana, Diego Villafañe y Marcelo Cossutta, todos ligados a la productora.

Lo importante es destacar el delito que investiga Martearena: fraude al Estado. Este delito sólo puede ser posible si participa algún funcionario público, de lo contrario sería una estafa al Estado de actores privados.

Por ese mismo motivo es que los cuatro acusados hasta el momento están vinculados como partícipes primarios; pero en el caso de que haya existido un delito, el ejecutor de tal falta debería ser un sujeto de la administración pública.

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