Cadillacs: el Senado cerró la investigación y derivó todo al fiscal.

En principio hubo tres despachos pero se consensuó uno solo que contempla las posiciones de los bloques. Para el peronismo no hubo ninguna irregularidad.
El cuestionado aporte de $ 315.000 por parte del Gobierno a los organizadores del recital de Los Fabulosos Cadillacs llegó a un primer desenlace. Ayer los senadores expusieron en la sesión de la Cámara alta el despacho al que arribaron luego de dos semanas de labor en la comisión investigadora. Así, el Senado cerró la investigación y ahora continuará su cauce en la Justicia y en la Fiscalía de Estado.

Los dictámenes en principio fueron tres pero hacia el final confluyeron en uno solo ante la concordancia de criterios. La remisión de toda la documentación recabada a lo largo de 14 días de actuaciones a los otros órganos que ya están actuando en el tema y además a la Cámara de Diputados (por si existe la posibilidad de juicio político), el Tribunal de Cuentas y el Colegio Notarial, fue la conclusión consensuada.

Igualmente los legisladores no pudieron zanjar las diferencias y ante los mismos elementos, las opinión variaron sustancialmente por lo que el despacho único salió cargado con los fundamentos que cada sector tiene del caso.

Por un lado la oposición con Leopoldo Cairone -UCR-, Alejandra Naman -ARI- y Sergio Moralejo -Confe- dejó constancia de las actitudes "anormales" y "contradicciones" que detectaron en los integrantes del gabinete desde el inicio del expediente administrativo hasta su culminación en la entrega del dinero.

Mientras, el oficialismo, Alejandra Maradona y Manuel Moreno Serrano -PJ- y el peronista disidente Ricardo Pettignano, deslindaron de responsabilidad a todas las personas que intervinieron en el tema aduciendo que lo actuado "se ajusta a derecho" y la decisión de dar el subsidio no entra en el terreno de lo "judiciable".

Quien apareció en un plano intermedio fue el PD. Desde esta bloque reprocharon enérgicamente el gesto político de otorgar los fondos para financiar una actividad privada pero consideraron que el accionar de los senadores fue innecesario e indebido ya que la Justicia lleva adelante una investigación.

"Si fuera el fiscal (Eduardo) Martearena me hubiera enojado mucho", ejemplificó Aldo Giordano quien si bien era suplente de Ernesto Corvalán en la comisión, tuvo oportunidad de participar en algunas reuniones.

Tal como lo anunció Los Andes, los despachos emitidos por la comisión investigadora coincidían plenamente en la faz resolutiva pero, como era de suponer, las disidencias aparecieron en lo que respecta a la imagen política que saldría hacia afuera. Al cabo de varias horas, cuartos intermedios y deliberaciones, se arribó a la conclusión de emitir un solo dictamen que contuviera los tres argumentos.

Los opositores con su dictamen refrendaron definitivamente sus constantes declaraciones que denunciaban "errores de fondo (en el expediente administrativo) que podría derivar en daños mayores (al Estado) por la característica de la contratación", reza en uno de los párrafos del dictamen.

En este sentido Cairone ratificó el pensamiento: "Si fuera subsidio se puede criticar la política cultural pero acá el Estado dio dinero para fomentar una actividad y que se beneficiara un privado", explicó.

Por su parte, los demócratas tacharon al Gobierno de irreflexivo y de actuar contrario a los intereses de los mendocinos aunque, pese a esto, ratificaron que hubiera sido mejor "dejar actuar (solamente) a la Justicia" ya que la labor de la comisión "es una intromisión del Senado en las facultades del poder judicial", sostuvo Giordano.

Por último, en esta película los justicialistas no se apartaron un ápice de la gestión y defendieron a rajatablas la decisión del Ejecutivo. En este sentido Alejandra Maradona reiteró que "la contratación se ajusta a derecho" y plasmó en el papel que "no hubo fraude, dolo ni nada que pueda atribuirse a los funcionarios" por lo que "no hay causa para esta investigación".

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