Cadelli: lo preocupante es que el modelo del kirchnerismo no tiene relevo por izquierda

Angel Cadelli, dirigente del Movimiento de Liberación Nacional 26 de Julio, que en las últimas elecciones fue candidato a vicepresidente del Movimiento Proyecto Sur, junto a Pino Solanas, vino a nuestra ciudad y estuvo en el programa “La vereda de enfrente”, que se emitió ayer por Radio del Centro.
Invitado por los conductores del programa, Enrique Yapor y Ezequiel Caselles, el dirigente se refirió al proyecto político que llevan adelante, que surgió a partir de la resistencia que hubo a la privatización del Astillero Río Santiago.

Cadelli se presenta como “hijo de una sirvienta y un carpintero”, un dato que “me permite demostrar que con salud y educación, casi todo es posible”.

“Vengo de un hogar muy humilde, y mi presente no es tan humilde. Soy un ingeniero con postgrados en Europa, he viajado bastante, conocí Italia, Rusia, Francis, Ucrania, Bolivia, Brasil, Venezuela… La gran oportunidad que teníamos los argentinos, en otra época, era cuando la salud y la educación -las cartas de triunfo de mi existencia, porque más que eso mis viejos no me pudieron dar- eran un derecho”.

“Hoy la salud y la educación son tan buenas como las que puedas pagar. Lo que antes eran derechos, se va transformando paulatinamente en una mercancía y un privilegio”.

Frente a esta realidad, Cadelli sostiene que “los pobres estamos jodidos, porque la gran herramienta de movilidad social en la Argentina era precisamente la salud y la educación”.

“Así vemos que se va anquilosando la sociedad, se van formando capas que no intercambian entre sí; el ascenso social de los más humildes es casi imposible, están presos de su propia existencia, y las villas se empiezan a llenar de aquellos que nacieron y vivieron en casitas de material con teléfono, y hoy viven en un tinglado con chapas”.

“Esto es indicador de la degradación de la sociedad en su conjunto, y de una situación casi atípica en Argentina: tenemos cuatro millones y medio de desocupados, en un país que supo tener pleno empleo”.

Por la “solucionática”

Citando a Eduardo Galeano dijo: “Nosotros no somos militantes de la problemática. Tratamos de constituirnos en militantes de la ’solucionática’, por eso trabajamos con nuestro proyecto y propuestas, para tratar de avivarnos y entre todos dar vuelta esta taba que nos salió ‘culo”.

Remarcó que “ya va un cuarto de siglo de la democracia. Yo ya estoy podrido de votar intendentes, concejales, gobernadores, presidentes, diputados senadores… no alcanza… La lucha del Astillero no la llevamos adelante votando representantes, fue haciéndonos cargo de nuestro propio destino. Si algún badulaque pedía la palabra en la asamblea general y decía: ‘vote al concejal fulano que nos va a proteger, o vote al diputado mengano que nos va a salvar’, le rompíamos el culo a patadas”.

“Nos hicimos cargo de nuestro propio destino, a través de la participación directa: primero en las reivindicaciones de los trabajadores, el salario y las condiciones de trabajo. Después defendiendo algo supuestamente más abstracto, que supuestamente no teníamos que hacer los trabajadores, sino los responsables a cargo, que era la fuente trabajo”.

A partir de esta experiencia asumieron que “el Astillero Río Santiago no es una isla, y tuvimos que salir a defender la industria naval en su conjunto, y hoy, con muchos otros compañeros, vamos por todo: por el trabajo, la educación, por la defensa nacional, por la identidad perdida. Lo que se transformó en mercadería lo volveremos a transformar en derechos, y volverá la Argentina de la educación, el respeto y la dignidad, cualquiera sea la condición social”.

Colectividad y alegría

Cuando se le señaló a Cadelli que en su forma de actuar se destacan dos rasgos: “colectividad y alegría”, respondió: “Lo colectivo es parte de mi formación ideológica. Yo soy peronista. Hijo de sirvienta y carpintero qué podía ser, no iba a ser de la Ucedé… Soy peronista. Lo cual a esta altura del partido no sé si es bueno. Ser peronista es casi una condición bisexual de la política… El peronismo es una fuerza gregaria a la que da lo mismo ir para la derecha, izquierda, bajar, subir… Me defino como ‘perozurdo”.

“Además de la preferencia política, el trabajo es lo que te forma ideológicamente. Hace más de 30 años que trabajo en el Astillero Río Santiago, el más grande de América Latina. Los buques miden entre 150 y 200 metros de largo. Pesan miles de toneladas. El buque que estamos haciendo para Venezuela tendrá un porte de 47 mil toneladas. Eso no lo hacen una o dos personas. Se hace colectivamente. Una de las cosas que te enseña el trabajo es que el ‘yo’ no existe”.

“El tornero necesita del maniobrista, éste de los técnicos, y así sigue… Todos dependemos de los demás. Entonces el ‘yo’ queda postergado en el ‘nosotros’. Este trabajo colectivo termina formando parte de tu código genético, de tu forma de ser”.

En cuanto a la alegría, destacó que “es la alegría de pelear. Algunos definen a la liberación nacional como un lugar al que uno llega. En realidad es una actitud ante la vida”.

“En el Astillero estábamos movilizados y nos decían: ‘no cobran el sueldo, no les dan ropa, no tienen trabajo, ¿se puede saber de qué se ríen?’. Porque había alegría. El acto liberador es decidirse a pelear. La liberación no es un sustantivo, no es un espacio, es un camino que se recorre y construye cotidianamente. Siempre va a haber camino por recorrer”.

Al opinar sobre el gobierno nacional, consignó: “En una rara interpretación de la frase histórica de Evita que decía: ‘donde hay una necesidad hay un derecho’. Algunos funcionarios dicen: ‘Donde hay una necesidad hay un negocio’. Especulan con cosas que no debieran, llaman ‘burguesía nacional’ a lo que es el capital concentrado de las multinacionales; hacen alianzas estratégicas con sus peores enemigos… la pelea por la soja fue de socios que estuvieron de acuerdo hasta que tuvieron que dividir las ganancias”.

Aclaró que en defensa de la democracia fueron a defender las retenciones, porque entienden que detrás de la figura de Julio Cobos está la derecha esperando el momento de tomar el poder.

Un aspecto que considera preocupante es que el modelo del kirchnerismo no tiene “relevo por izquierda. Este es el drama del pueblo argentino. Las opciones de poder reales son este gobierno, o todas por derecha. Nosotros somos opositores, pero por izquierda”.

“No somos opositores sistemáticos. Todo lo discutimos, y a partir de ahí podemos estar a favor o en contra, según sea lo que creemos más conveniente para el pueblo y para el país”.

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