Cada vez hay menos cercanía entre peronismo y sindicatos

La ruptura del diálogo entre los gremios estatales y el Gobierno evidencian cambios en la histórica relación.
El 17 de octubre de 1945, con los trabajadores en las calles vivando a Perón, nadie hubiese pensado que, 63 años después, un gobierno del partido que el más influyente de los políticos del siglo XX en Argentina creó, debiera afrontar un paro de las características que tuvo el que llevaron a cabo el último Día de la Lealtad Peronista los sindicatos que nuclean a los gremios estatales.

“El motivo principal de la mutación en la relación que han tenido los gremios con los gobiernos justicialistas ha tenido mucho que ver con los cambios dentro del mismo peronismo”, explicó el historiador mendocino Adolfo Cueto.

Las raíces laboristas del peronismo hicieron que durante las primeras presidencias de Perón (1946-1955) la vinculación entre los gobiernos provinciales y los gremios fuera muy buena.

Mucho más cerca en el tiempo, en la década del 70, los gobernadores tenían soporte sindical, excepto el mendocino Alberto Martínez Baca, a cuya caída contribuyó el sindicalismo.

También mostró una relación amena con varios gremios el último gobernador justicialista antes de Jaque en Mendoza, Arturo Lafalla, quién tuvo una importante trayectoria como abogado dentro de los gremios.

“Las relaciones con el peronismo nunca tuvieron el nivel de conflictividad que han alcanzado hoy”, indicó Cueto, ex decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.

Para comprender los cambios en las entrañas del justicialismo que han modificado la relación con los gremios basta con repasar el pasado político de los principales referentes del gobierno de Jaque, que lejos está acercarse al gremialismo.

Pero también los gremios se han modificado, distanciándose de la principal fuerza política del país. “Los sindicatos han conformado estructuras de poder diferentes de las que tenían, y no veo mal que el gremialismo pretenda acceder al poder político, pero esos cambios acompañaron el deterioro de la relación con el peronismo”, opinó Cueto.

Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es que el vínculo que tienen los sindicatos estatales con el Gobierno es diametralmente opuesto al del resto de los gremios, ya que este es su patrón. Los privados, en cambio, suelen ser más afines al peronismo y es difícil que los metalúrgicos o la construcción tengas desavenencias públicas con el gobierno nacional o provincial.

La protesta de ayer

La explanada de la Casa de Gobierno fue escenario ayer de un nuevo plenario de los gremios.

La primera medida que se estableció como parte de un plan de lucha conjunto es la concurrencia de los secretarios generales de cada gremio esta tarde al tercer piso de la Casa de Gobierno para exigirle al ministro de Gobierno, Mario Adaro, que dé propuestas de aumentos de emergencia para este año, que se establezcan previsiones en el Presupuesto 2009 de aumentos a estatales y el pago de una deuda de antigüedad.

Los escraches, como le viene realizando el Sute al Gobernador, continuarán. En tanto, aún no se ha definido un paro de actividades. Los gremios iniciarán medidas judiciales por los descuentos en los sueldos de noviembre.

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