Cada gol fue "liberado" por un millón de pesos

Cada gol fue "liberado" por un millón de pesos
Como parte del contrato con la AFA, el Gobierno destina 300 millones a cada campeonato, Apertura y Clausura. A esa cifra se sumaron los 108 millones de publicidad y 65 por la transmisión.
Con el kirchnerismo, el circo está asegurado pero el pan queda relegado a un lejano segundo plano. Ésa podría ser la conclusión tras el final del primer campeonato de fútbol de Primera División en que el Estado recuperó la exclusividad de los derechos de transmisión. En el primer semestre del experimento del Fútbol para Todos, el gobierno nacional gastó más de 473 millones de pesos para transmitir por canal 7 los partidos de fútbol del Torneo Apertura. La cifra surge de una suma tan sencilla como preocupante. El Poder Ejecutivo le otorga a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) 300 millones de pesos por las 19 fechas de cada campeonato (600 millones por año) y destina 65 millones de pesos a la producción de las transmisiones, monto que incluye los sueldos de los empleados del programa Fútbol para Todos y los contratos con la productora La Corte, que es la encargada de poner los equipos para la transmisión de los encuentros. A esos 365 millones de pesos, hay que sumarles las partidas de publicidad oficial con las que el matrimonio presidencial decidió subsidiar el ciclo. Según un estudio de la pauta al que accedió Crítica de la Argentina, la propaganda estatal entre agosto y diciembre fue de 108,7 millones de pesos.

Los "goles secuestrados" que Cristina Fernández de Kirchner decidió liberar cuando dio de baja la concesión con Televisión Satelital Codificada (TSC), la empresa de Clarín y Torneos y Competencias, le cuestan al fisco una montaña de dinero público.

Durante las 19 fechas del Apertura, se marcaron 463 goles. Así, cada tanto "liberado" le demandó al Estado nacional una erogación de 1.023.000 pesos. El dato surge de dividir los 463 goles por los 473 millones que invirtió el kirchnerismo para complacer a Julio Humberto Grondona y castigar al Grupo Clarín.

Si el presupuesto que el kirchnerismo decidió volcar a la causa del Fútbol para Todos hubiera ido destinado a los sectores más vulnerables de la población, la historia habría sido otra. Si los fondos hubieran sido dirigidos al pago del Ingreso Universal para la Niñez de 180 pesos, presentado desde el oficialismo como una medida "revolucionaria", habrían aplacado la situación de 656.944 chicos durante los cuatro meses que duró el campeonato. Sólo con lo que le costó en promedio cada gol al Gobierno, 1.420 chicos habrían recibido durante 4 meses una asignación universal de 180 pesos.

Lo mismo podría decirse del Plan Argentina Trabaja, la otra gran apuesta del matrimonio presidencial que tiene como objetivo contener a los sectores de bajos ingresos y es cuestionada fuertemente por las organizaciones piqueteras que no responden al oficialismo y están relegadas en el reparto. El plan de cooperativas que lanzó la Presidenta hace dos meses tiene un presupuesto de 1.500 millones de pesos para todo el año y se propone crear 100 mil puestos de trabajo. El kirchnerismo acaba de gastar casi la tercera parte del total de ese presupuesto en televisar el fútbol y liberar los goles del cerrojo de TSC. Cada cooperativa está integrada por un promedio de 50 personas que cobrarán 1.300 pesos por mes. Si la prioridad hubiera sido el empleo, los 473 millones de pesos que gastó en 19 fechas habrían sido suficientes para pagar los sueldos de 30.300 personas (50 empleados de 606 cooperativas) durante un año.

El dinero del ensayo kirchnerista que reinstauró a Marcelo Araujo como la voz estridente del fútbol del domingo también hubiera sido necesario en áreas donde la vida corre peligro. Durante 2009, el Poder Ejecutivo informó en el Boletín Oficial que el Ministerio de Salud destinó 80 millones de pesos para frenar la epidemia de gripe A. Es decir que con lo que se gastó por liberar los goles de las primeras tres fechas (87) sobraba para comprar los 2 millones de dosis del medicamento Oseltamivir que Graciela Ocaña dedicó a conjurar el pico de la pandemia. En el caso del dengue, los datos oficiales escasearon pero el ministerio informó que invirtió 1,2 millones de pesos en la localidad de Charata, Chaco, para aplacar la enfermedad viral que transmitía el mosquito. Con un gol liberado por Cristina, hubiera alcanzado

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