Cada vez más fondos en manos de Moyano

Por Jorge Oviedo

La caja, la superabundancia de recursos fiscales, ha permitido a los Kirchner cimentar y aumentar su poder, pero junto con la pérdida de respaldo en votos ha llegado el déficit fiscal y ya no parece posible hacer favores a todos. Pero para las obras sociales sindicales todavía parece haber una posibilidad. El Gobierno, que comenzó proponiéndose como "transversal" para escapar de las estructuras calificadas de "burocráticas" del PJ tradicional, ha terminado refugiándose en ellas.

Ahora abrió otra vía que podría utilizarse para premiar o conseguir lealtades. Los recursos provendrán del Fondo Solidario de Redistribución y se otorgarán en préstamos muy ventajosos. La tasa será apenas la que paga por los depósitos -no la que cobra por los préstamos- el Banco Nación. Y se podrá otorgar un monto igual a los reintegros y subsidios entregados por la Administración de Programas Especiales (APE) en el año anterior. Este punto es algo controvertido, puesto que es precisamente la APE de la que algunas obras sociales cobraron reintegros que aparentemente no correspondían en la causa de los medicamentos falsificados. Para que se devuelva el dinero, la AFIP retendrá a la obra social beneficiada parte de los aportes de los afiliados, pero esa retención no podrá superar el 10% del total recaudado. Y deberá intervenir la Superintendencia de Servicios de Salud para determinar que hay una situación de crisis que justifica el préstamo subsidiado.

La CGT parece tener cómodamente controlado el trámite. La Superintendencia está a cargo de Ricardo Bellaguio, con excelentes relaciones con la cúpula cegetista. La Administración de Programas Especiales, que es la que deberá dar los préstamos subsidiados, está en manos de Daniel Colombo Russell, ex apoderado del gremio de los camioneros. Colombo Russell es justamente quien firmó la resolución que dispone la creación del programa de asistencia financiera con los recursos del Fondo Solidario.

En otras áreas las situaciones parecen un poco más complicadas. En el caso de los servicios públicos, la cesación de pagos de Autopistas del Sol fue un toque de atención. En el rubro de servicios públicos privatizados hay muchas situaciones delicadas. "En otros tiempos podía pensarse que el Gobierno podía estrangular a los prestadores obligándolos a ir a la cesación de pagos para que un grupo amigo del poder comprara muy barato, reestructurara las deudas de manera salvaje e hiciera un gran negocio, ahora parece que ni siquiera los amigos del poder están interesados en hacerse cargo", dice un ejecutivo del sector.

"¿Para qué querría Facundo Moyano, por ejemplo, unas concesionarias de autopistas quebradas? Le convienen en manos privadas para poder seguir presionando. El Gobierno ya no tiene margen fiscal para hacer otra maniobra del tipo de Aerolíneas Argentinas, que le cuesta fortunas", dice un empresario. Si es así, nuevos aumentos tarifarios llegarán muy pronto.

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