Cada vez más familias se quedan sin techo en EE.UU. por la recesión

El número creció un 9% entre 2007 y 2008. En el campo y en áreas suburbanas aumentó un 56%.
A Louis Gill no le gusta rechazar a nadie. El director del Bakersfield Homeless Center (Centro para Gente sin Hogar) en California está dispuesto a agregar catres de campaña y colchones entre las 174 camas registradas en el hogar para hacer frente a la ola de familias sin techo que llegan a golpear sus puertas debido a la crisis financiera.

"El año pasado tuvimos un 34% de incremento en el número de familias sin techo y un 24% de alza de niños en la calle", dijo. "¿Por qué sobrepasamos nuestra capacidad? Porque en una sociedad justa, un niño no debiera tener que dormir en la calle o en un auto". Gill es un testigo de primera línea del cambio en la composición de lo que son las personas sin techo del país. El estereotipo del hombre solo, como una persona de la calle, ya no corresponde. Un residente del centro Bakersfield es por lo general una joven madre con un "buen trabajo estable y una hipoteca que sencillamente no pudo seguir pagando".

"Son como los amigos que uno conoce y con los que has trabajado", dijo Gill. "Quizá hoy no tienen el trabajo. Tal vez se atrasaron en sus pagos. Pero la idea de la típica persona sin hogar cambió. Estamos viendo que ingresa gente que jamás tuvo que acceder antes a la red de seguridad".

Las cifras del gobierno avalan la experiencia de Gill. Los desastres causados por la recesión, entre ellos el aumento de ejecuciones y el desempleo que llega al 10 por ciento, han puesto en la calle a miles de familias.

Aunque la cantidad de individuos sin techo permaneció relativamente estable entre 2007 y 2008, el número de familias se elevó 9% y en las zonas rurales y suburbanas la cifra saltó a 56%, según un informe publicado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos.

En términos reales, todavía la falta de vivienda está concentrada en las zonas urbanas y en los hombres adultos. Un 20% de gente sin techo vive en Los Angeles, Nueva York y Detroit. Cerca de 1.6 millones hicieron uso de un hogar de emergencia entre el 1º de octubre de 2007 y el 30 de septiembre de 2008, incluidas 516.700 personas en familia. Pero los funcionarios de la administración admiten que la crisis económica está rompiendo todos los estereotipos.

Algunos estudios de caso recogidos por el Homelessness Pulse Project (Proyecto de Evaluación de la falta de Vivienda) indican que las zonas rurales y suburbanas estuvieron mal preparadas para enfrentar el problema y que muchos de los estados que sufrieron los mayores incrementos de casos sin techo son predominantemente rurales. En Mississippi, la cifra de personas sin techo aumentó 42% el año pasado; en Wyoming, 40%; en Montana y Missouri, 23%; y en Iowa, 22%.

"El típico sin techo cambió y ya no es tanto la persona individual en un estado crónico de vida en la calle sino alguien que es parte de una familia, ya sea una madre o un padre de familia o un hijo de una familia sin techo", dijo Shaun Donovan, Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD). "Pienso que lo que eso nos está diciendo es que la crisis económica está obligando a que cada vez más familias que antes tenían su vivienda, hoy estén en la calle".

Las mujeres conforman el 81% de los adultos de familias sin techo, según el informe. A diferencia de los hombres en la misma situación, que son por lo general de mediana edad, las mujeres tienden a ser menores de 25 años con hijos menores de 5. "La vida de una mujer sin techo está particularmente cargada de peligros", dijo Suzanne Wenzel, una psicóloga de la comunidad y profesora en la Universidad del Sur de California en Trabajo social. "Estas jóvenes corren mucho más riesgos de ser victimizadas cuando no tienen un hogar estable", agregó.

El informe no se dirige a las causas de la falta de vivienda o de por qué ciertos grupos están afectados de modo tan desproporcionado. El estudio oficial midió los cambios en la cantidad de personas sin techo entre 2007 y 2008, antes del pico de la crisis económica. Donovan reconoció que los datos no reflejan "la gran cantidad de familias que están viviendo en el límite, acomodándose con amigos u otros miembros de la familia y luchando para no caer en los hogares o quedar en la calle".

El departamento asignó 1.5 mil millones de dólares para los próximos tres años destinados a combatir la falta de vivienda.

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