"Cada falta a Falcao será mirada de otra manera".

Russo afirmó que habrá lupa sobre cada contacto con Radamel. Y anticipó que, aunque San Lorenzo "sólo saldrá a jugar, se va a dar un partido peleado, trabado".
La semana estuvo envuelta en un remolino de declaraciones referidas al tópico, de recuerdos, instantáneas de toles toles con Radamel Falcao como protagonista, siempre algún jugador de San Lorenzo chumbándole y/o algo más. Fueron, desde la orilla de San Lorenzo, frases ligth, sin pimienta, y habría habido, incluso, según contaron fuentes cercanas al propio plantel, sugerencia por parte de la cúpula, bajada de línea de Miguel Angel Russo para que se esquive el bulto, se desactive la pregunta carroñera. Nada de hablar sobre Falcao, pues, o no hacerlo directamente. Algunos players, entonces, habrían cancelado notas pre pautadas en forma exclusiva con diversos medios tras recibir esta recomendación. Otros cuidaron a rajatabla la lengua a la hora de despachar palabras. El entrenador, sin embargo, y paradójicamente, terminó siendo el autor de la oración de la semana. "Cualquier falta a Falcao va a ser mirada de otra manera que en un partido común. Y el encuentro, seguramente, por características, será peleado, trabado", lanzó Miguelito ayer, en conferencia de prensa, cuando se lo consultó sobre la temperatura del partido. Igual, avisó: "Nosotros no entramos en polémicas, no nos interesa, es la realidad".

-Otro que suele irritar bastante a sus rivales es Fabbiani. Y también los hace sufrir con su buen fútbol. ¿Tenés pensado tomar algún tipo de precaución con él?

-No, ya lo hemos enfrentado jugando para Newell's y nadie dijo nada, eh. Lo conozco, Cristian está en el lugar que quería estar y nada más. Lo respeto como jugador y punto. Buscaremos la fórmula. A Fabbiani lo dirigí en mi etapa en Lanús. Aparte, hay que revalorizar lo nuestro. Tengo a Silvera y Bergessio, que el rival se preocupe también. Esto es de un lado y del otro igual. Los míos también valen.

La magra cosecha de puntos, las tres derrotas al hilo entre torneo local y Copa, más algunas decisiones tácticas le entornaron la puerta a la banca dirigencial y de la tribuna para con el entrenador. De hecho, como nunca antes, empezaron a escucharse, informalmente, apellidos de ilustres DT, radiopasillo inédito en la era Russo. Sin embargo, Miguelito, con la mejor predisposición ante cada consulta, aseguró que en Boedo se vivió una semana como cualquier otra: "Para nosotros es igual. Siempre tratamos de evadirnos de todo el mundo externo, cuando se gana o cuando se pierde. Hay que saber superarse. Nos tocaron siete días malos, donde como postre tuvimos lo del Pitu. Le deseo lo mejor, sé que lo operaron ayer (por el jueves), hoy (ayer) al mediodía ya va a estar en la casa, así que iremos a visitarlo, va a pasar este momento, sé que pronto va a salir de la mejor manera", afirmó.

-A propósito de la lesión de Barrientos, ¿qué chances hay de que llegue alguien para reemplazarlo por lo que resta de la temporada?

-Es difícil, en cuatro o cinco días, o en una semana, encontrar a alguien similar a él, o de sus características. Las alternativas que teníamos eran muy complicadas, sobre todo para conseguirlas por cuatro meses nada más. Además, con los que tenemos estoy conforme. Veremos la forma de manejarnos. Indudablemente, encontrar un jugador que pueda reemplazar a Barrientos es difícil. Incluso para el Papu Gómez. Estacionarlo en la derecha, o en la izquierda, por ahí le cueste más. Pero buscaremos la forma de acomodarlo, quitarle la ansiedad. Es uno de los jugadores que será importante, lo cuento como un titular más. Estamos encontrándole un funcionamiento, que se acomode a todo lo que significa este club, que tiene exigencia y tiene responsabilidad. Es muy joven aún, una apuesta. En definitiva, variaremos, buscaremos la forma de reemplazar al Pitu con lo que hay en el plantel actual, y seguramente seguiremos siendo muy competitivos.

-River es una buena medida para demostrarlo. Sobre todo porque, en este último tiempo, se ha convertido en un clásico más que especial, cargado de condimentos.

-Venimos hablando del tema. Y creo que hay que tomarlo como un partido que para nosotros, lógico, es importante, porque es un clásico. Pero nada más. Nuestra meta es salir de todo el contexto previo, no se puede agregar más. La intención nuestra es ir y jugar.

Y en eso de intentar ir y jugar, Russo busca ser literal, asegura que "San Lorenzo es un equipo que intenta atacar. A veces podemos, a veces no. Pero es la idea, siempre es la idea de este equipo".

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