Cada vez más empresas reclaman subsidios para sostener empleos

Diariamente se producen nuevos pedidos de aportes del gobierno nacional para preservar las plantas de personal y el nivel de sueldos. Intentan evitar que los peones de campo migren a los grandes centros urbanos.
La retracción del consumo y su correlato de acumulación de stock en las empresas mantienen el círculo vicioso que impide reactivar la producción en la mayoría de los rubros. Y, en particular, la mortandad de ganado por efecto de la sequía dejó sin ocupación a unos 600 peones rurales.

Con este panorama, el gobierno de la provincia, los empresarios y los representantes de los trabajadores buscan estrategias que permitan sostener los niveles de empleo y de ingresos, a la vez que evitar la migración rural y el engrosamiento de los cinturones de pobreza en los grandes centros urbanos.

La viceministra de Trabajo de la provincia, Alicia Ciciliani, mantuvo ayer en Rafaela una extensa reunión con industriales y sindicalistas de la zona, en la que también participó el intendente Omar Perotti.

Mantener empleos

En diálogo con El Litoral, la funcionaria destacó como un elemento positivo dentro del preocupante panorama el hecho de que, a diferencia de otros períodos de dificultades económicas, los despidos no están en la agenda de los empresarios.

“En el discurso de los empresarios está presente la valía de los trabajadores, la necesidad de retenerlos y de preservar el nivel de ingresos para sostener el consumo. Hay una enorme preocupación porque, al haber caído las ventas, hay stock acumulado de mercadería y no se puede seguir produciendo. Y, a la vez, hay una situación en la cadena de pagos que, si bien no es de quiebre, es de un retraso muy grande. Pero la preocupación es cómo mantener a los trabajadores en actividad en las plantas, porque se ya se utilizaron las vacaciones y las suspensiones provisorias”, enunció.

Ciciliani rescató el hecho de que esto se esté discutiendo en mesas tripartitas, como ya sucedió, además de Rafaela, en Las Parejas, Reconquista, San Justo y otras localidades. “Esto constituye un elemento innovador y hay que mirarlo muy positivamente. Esos amagues de despidos que hubo en octubre y noviembre ya no están presentes. La discusión se enfoca en el logro de acuerdos o en gestiones ante el Estado de ayudas financieras y económicas inmediatas para mantener los puestos de trabajo”.

De hecho, en el sector de la maquinaria agrícola se planteó claramente que, si pudiesen acceder al cobro de los saldos técnicos del IVA, bonos de capital y reintegros por exportaciones que adeuda el gobierno nacional, eso les permitiría sostener sin problemas el número de empleos y el nivel de sueldos durante todo 2009, a la espera de una reactivación efectiva.

Peones rurales

A este marco general se suma la problemática de los peones rurales, en particular de los cuidadores de ganado, por efecto de la mortandad de animales. “El sector ganadero del norte nos planteó la semana pasada la mortandad de 300 mil cabezas, y eso significa que 600 trabajadores no tienen ocupación”, sostuvo Ciciliani. Situación similar soportan los tractoristas y otros trabajadores del campo, por lo cual los productores rurales estudian solicitar un mecanismo de seguro de desempleo.

La situación fue planteada ayer en Rafaela a pedido de la Uatre —el gremio de los peones rurales— y será abordada en los próximos días en una nueva reunión, con la participación del ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez.

Las gestiones al respecto toman en cuenta que el impacto del problema se registra en distintos planos. “Tenemos que lograr que los trabajadores del campo permanezcan en sus viviendas rurales y no vengan a engrosar las filas de los desocupados en las grandes ciudades”, resumió Ciciliani.

La discusión salarial

Más allá de la acuciante situación de quienes ven en riesgo su fuente de trabajo, el deterioro de los ingresos es una preocupación constante para los trabajadores, y también para el gobierno y los empresarios.

En ese contexto, mientras éstos últimos comparten la idea sobre la necesidad de sostener el valor de los sueldos en beneficio del consumo, también invocan las dificultades para afrontar las actualizaciones salariales, frente a las dificultades económicas que atraviesan sus respectivas actividades.

Así, mientras el sector empresarial propone un incremento del 8 %, y el gobierno nacional sugirió un techo del 15 %, la CGT considera que éste último guarismo debe ser el piso. Por su parte, el secretario general de la CGT Santa Fe, Alberto Cejas, entendió que “el piso de la recomposición” no podrá ser el que surge de los cuestionados números del Indec, sino de la inflación real “de las amas de casa”, que estimó en el orden el 24 % -acorde a la medición del Ipec, que en la provincia registró un 22,5 %, contra el 7,2 que marcan los indicadores nacionales.

En este sentido, y en declaraciones a LT 10, Cejas consideró que, más allá de los problemas del campo, no se puede subestimar la situación de “un trabajador al que le aumentaron la tarifa de la luz, los medicamentos y que su salario no tuvo una recuperación en relación a cómo fue aumentando la inflación”.

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