Cada cual atiende su juego

La pulseada entre los Kirchner y Juan Schiaretti está plagada de presiones, algunas sutiles y otras explícitas. Más allá de las aclaraciones de los protagonistas, detrás del armado de este nuevo bloque de intendentes está la mano de los K: se trata de una jugada política para esmerilar el poder del gobernador.

Como en el juego del Antón Pirulero, "cada cual atiende su juego" en esta movida. El intendente de Villa María, el kirchnerista Eduardo Accastello, alimenta su ambición de ser candidato a gobernador por el peronismo, como referente de este grupo de intendentes que gobierna a casi la mitad de los habitantes de la provincia.

Por su parte, Daniel Giacomino y Juan Jure aseguran que no quieren intervenir en la interna del PJ. Pero son dos intendentes urgidos de obras para enderezar sus gestiones y ven en este bloque otra puerta para llegar a la caja de la Nación.

El Gobierno nacional ya ensayó distintas fórmulas para evitar la "relación institucional" con el Gobierno provincial, desde que Schiaretti decidió enfrentarlo.

Buscó convencer a intendentes peronistas y radicales con fondos para obras. En el departamento San Martín, territorio político de Accastello, armó el Ente Intermunicipal de Desarrollo Regional (Eninder), organismo que le sirvió para repartir recursos para pavimento y viviendas, administrado por el intendente villamariense.

Este bloque persigue los mismos objetivos, pero a mayor escala.

En la Casa de las Tejas observan con desconfianza estos movimientos. Pero, por el momento, el gobernador prefiere "no hacer olas" para no alimentar las repercusiones de esta movida. De todos modos, ya hubo llamados a Giacomino para recordarle el apoyo que la Provincia le está brindando a su gestión. Esta novela promete más capítulos.

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