Cabín 9 de Pérez espera una fuerte intervención urbanística

Pérez.— El barrio Cabín 9, el más grande, populoso y postergado de esta ciudad, vivirá una transformación urbana que promete cambiarle la cara. Agua potable, saneamiento ambiental, pavimentación y mejorado de calles, alumbrado público, veredas y sobre todo regularización de los dominios para más de 1.300 familias forman parte del plan que está por ejecutarse en una parte importante de este conglomerado. La intervención, que contempla unas nueve licitaciones, beneficiará a 5.250 personas. En palabras del intendente de Pérez, Darío Corsalini, es "la única forma de cambiar la realidad de los barrios pobres".
 Enmarcado en el Programa de Mejoramiento de Barrios II (Promeba), este conjunto de obras es fruto de gestiones que comenzaron en 2005 ante el gobierno provincial. En 2007 se firmó un convenio con la provincia y la Nación, y a partir de allí ocho profesionales de distintas áreas comenzaron un trabajo de consultoría para hacer un diagnóstico del barrio, y estudiar las soluciones y propuestas siguiendo un protocolo que exige el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), financiador del programa.

   En diciembre del año pasado, el subsecretario de Proyectos de Inversión y Financiamiento Externo provincial, Gonzalo Saglione, convocó junto con Corsalini a una Mesa de Gestión, instancia prevista en el reglamento del Promeba para consensuar entre distintos actores las acciones a desarrollar en el proyecto u$s 5 millones. El plan, que entró en etapa de consulta pública (otra exigencia formal) demandará una inversión inicial de 5 millones de dólares, y fue posible gracias a que en Pérez ya se había hecho una buena experiencia con el barrio Terraplén. A fin de este mes se hará una audiencia barrial donde se presentarán los principales ejes de intervención.

   Las obras comprenderán 57 manzanas del lado oeste del barrio, delimitado por las vías del ferrocarril al este, El Chajá al norte, Los Paraísos al oeste y El Zorzal al sur. No obstante, se prevé una segunda etapa en el este. Corsalini calculó que en una semana saldrá la primera licitación, la del agua, con el tendido de cañerías y la puesta en funcionamiento de dos nuevas bombas. En rigor, esta obra comenzó a gestionarse en 2005 y a fines de 2008 se obtuvieron los materiales. "La licitación es para la mano de obra", aclaró el intendente.

Los componentes. Según explicaron desde la provincia, el proyecto consta de cuatro componentes: infraestructura pública, área ambiental, área social, y regularización dominial de los terrenos.

   El área de infraestructura contempla obras como la red de agua potable, un sistema de saneamiento cloacal (se construirán pozos ciegos pasar 1.243 lotes), y una red de desagües pluviales. También está planificada una red vial con calles asfaltadas para el circuito del transporte urbano y estabilizado para el resto, una red peatonal de veredas, el tendido total de la red eléctrica y alumbrado público, contenedores de residuos, ciclovías e intervención en las viviendas particulares (sobre todo para dotarlas de infraestructura sanitaria), entre otros trabajos.

   El área ambiental consiste en "medidas de vigilancia, prevención de la salud, promoción de conductas de higiene individual, el cuidado y el manejo del espacio público y privado, y el uso racional del agua potable, las cloacas y la electricidad".

   En el área social, se trabajará en fortalecer las organizaciones sociales comunitarias, proveer herramientas para la autogestión y capacitar en distintas temáticas.

   Pero sin dudas un punto crucial de esta intervención será la entrega de 1.337 títulos de propiedad a nombre de los actuales vecinos del barrio. "Esto es fundamental, el sentido de pertenencia y de propiedad es la base para toda esta transformación. El vecino se va a convertir en dueño", reflexionó el intendente.

   De esta manera, una parte importante de Cabín 9 promete cambiar su fisonomía. Y no es un dato menor, en un barrio históricamente postergado, donde todo se vuelve más difícil, donde cada tormenta hace estragos, y que en estos días tuvo un castigo adicional: el de albergar al primer caso de dengue autóctono en el Gran Rosario.

Comentá la nota