"De la cabeza estoy más fuerte que nunca"

Asegura que va a ser el mismo de siempre y cuenta cómo lo ayudaron las charlas con la psicóloga.
Parece un chico que goza con su primera pretemporada. En cada cuesta que desafía, en cada ejercicio en la arena, en cada tramo a pura carrera, en cada contacto con la pelota. No debe extrañar que Martín Palermo disfrute el esfuerzo a pesar de su tan extensa como prolífica carrera.

El Titán está de regreso, aquí, en estas sierras que acarician, poniéndose a punto a la par de sus compañeros tras la rotura de ligamentos cruzados sufrida en el segundo partido del Apertura que lo envió al quirófano. Eso sí, al mismo tiempo, el 9 que Boca añora también parece un hombre cuando deja de entrenarse y se sienta mano a mano con Clarín a jugar a las preguntas y a las respuestas. Ahí obsequia un mix más que interesante de equilibrio y entusiasmo que obliga a creer que la historia que se viene será dulce. Optimismo le sobra: "Por suerte a esta lesión la superé mejor que a la primera. Los plazos fijados se fueron dando desde el principio y me sentí con más confianza que cuando me rompí con Colón".

¿Cómo manejaste los miedos?

La verdad, muy bien. No sentí miedo desde que salí del quirófano y el doctor Batista me dijo que todo estaba en orden. Ahí me convencí de que tenía la rodilla nueva y me puse a pensar en el recuperación.

¿En serio nunca se te cruzaron fantasmas por la cabeza?

Sí, de verdad. La gente me ayudó mucho. La familia, por supuesto. Los amigos. Y mi novia, que me aguantó en casa en el día a día. Es bueno, y más en estos casos, volver del club y encontrar alguien en quien apoyarte. Que te entienda. Además, mis compañeros me hicieron sentir muy cerca de ellos. Con todo eso, entonces, estuve cargando las pilas todo el tiempo.

Arrancaste mencionando a la gente. ¿Es una casualidad?

No. Para nada. Lo de la gente, en la calle, me sorprendió. Todos me decían "recuperate pronto", hasta los de River. "Volvé rápido" me pedía la mayoría. Estoy muy agradecido por el ánimo que me dieron los hinchas de fútbol, no sólo los de Boca. Lo repito. Por eso siempre estuve muy fuerte de la cabeza.

Repetiste que estás muy fuerte de la cabeza. ¿Lo decís para convencerte o es así?

Es así. Te aseguro que de acá (se toca la cabeza) estoy más fuerte que nunca. No me afectó tanto esta lesión. La verdad, la superé mejor de lo que pensaba.

Vas a la psicóloga que tiene Boca desde mucho tiempo antes de lesionarte. ¿Cuánto te ayudó ella?

La psicóloga también me ayudó a hacerme fuerte. Pero ojo que no charlábamos mucho de la lesión, ¿eh?. Hablábamos de varios temas de la vida en general, de otras situaciones. No tocábamos todo el tiempo el tema de mi rodilla.

¿Por algo en especial?

Era una forma de poner al tema en un segundo plano, como para ir ganándole la lucha mental.

¿Cuándo hablaban de la lesión?

En momentos puntuales.

¿En cuáles, Martín?

En algunas etapas. Cuando volvía a trotar, por ejemplo. Ahí hablábamos mucho sobre las seguridades que yo tenía.

¿Cómo estás llevando esta pretemporada?

La verdad, bárbaro, sin dolores. Yo le apuntaba a esto. Quería arrancar a la par de todos con lo físico. Y lo estoy consiguiendo. Después sí hago cosas diferenciadas en lo futbolístico. Y me pone bien ya meterme en los trabajos de definición. La precisión, los tiempos, la distancia, todo eso lo iré encontrando de a poco.

El 7 de noviembre cumpliste 35 años. ¿Te preocupa no recuperar rápido el ritmo de fútbol?

No. Sé que me a llevar algunos partidos. Es lo normal. Pero estoy seguro de que voy a ser el mismo Palermo de siempre. No tengo dudas. No siento inseguridades. Sé que no voy a perder cosas.

En tu primera etapa en Boca, cuando te lesionaste la rodilla y te operaron, te costó el regreso.

Sí, es cierto. Pero esta vez va a ser diferente. Ahora es otra cosa. Cuando vuelva a jugar, tendré la pretemporada encima y me van a faltar muy poquitas cosas. Lo principal lo estoy consiguiendo. Lo hablaba con el kinesiólogo.Quería arrancar como todos y sin dolores. Y las cosas marchan bien.

¿Apuntás a volver en la primera fecha del campeonato, en Jujuy, o en la segunda, en la Bombonera, contra Newell's?

Lo que está claro es que no voy a jugar ningún amistoso. Después, no pienso en qué partido voy a volver. Por ahí es en la primera fecha, en la segunda, en la tercera... Iremos viendo. Ahora pienso en terminar sin problemas estos 15 días de pretemporada.

Más allá de tu fortaleza mental, ¿hubo algún momento en el que tocaste fondo en lo anímico?

Lo peor fue un rato después del partido, cuando me fui a hacer el estudio y se supo que estaba roto. Sentí bronca, dolor, lloré. Me desahogué. Quería operarme ya. Pero basta. ¿Para qué recordarlo? Ya fue. Ahora estoy nuevo.

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