Busti contesta que en su gobierno no tuvo robos con planes sociales

Lanzó un misil a su sucesor tras las denuncias de que el sistema de bonos de ayuda social escondía un robo para punteros y jefes políticos. "En mi gestión no pasó", deslindó Busti . Urribarri sintió el golpe y habló.
El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Busti, señaló en un comunicado enviado a INFORME DIGITAL, que durante su gestión de gobierno, cuando se implementaron los tickets para la ayuda social, fue un salto cualitativo al sistema anterior y se realizó mediante la suscripción de convenios con cada municipio y con cada Junta de Gobierno, donde ellos presentaban los padrones de los beneficiarios y eran los primeros responsables en que se beneficio llegará al que lo necesitaba. Ellos eran la primera trinchera contra las necesidades”, de esta forma el ex gobernador salió a defender el sistema de ayuda social implementada en su gestión de gobierno 2003 – 2007.

En ese sentido agregó que “por principios doctrinarios a la necesidad hay que asistirla, sin descuidar la prevención y la promoción, reconociéndolos como sujetos de derechos. Las políticas sociales se deben instrumentar con equidad, solidaridad y respetando la dignidad de quien recibe esa ayuda; y no montar un mecanismo que genera más dudas que certezas”.

Por otra parte, Busti, señaló además que “los planes sociales, durante mi gestión fueron permanentemente auditados por el Tribunal de Cuentas y la Sindicatura General de la Nación y no fueron objetados por ninguno de los dos organismos. Implementar ese sistema fue un salto cualitativo importante, ya que antes se distribuían los famosos bolsones de alimentos que concebía un clientelismo también dudoso”.

“Nuestro gobierno dignificó la ayuda social, mediante la entrega de tickets, por beneficiario, en la que un profesional de la salud certificaba su problema nutricional, además de asistir a una necesidad, también se contribuía al desarrollo del comercio local, evitándose las compras en centros mayoristas fuera de la provincia”.

Finalmente consideró que “es un apresuramiento definir como un supuesto fraude, por el remanente de tarjetas que no han sido retiradas y/o entregadas, ya que el programa aún no está en pleno funcionamiento y no fue debidamente comunicado; en gestión se necesita actuar con equilibrio, prudencia, sensibilidad y grandeza”, concluyó Busti.

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