La búsqueda del tesoro

La búsqueda del tesoro

Por:Alejandro Borensztein. ¿Será éste un momento histórico para el país, para sacarnos de encima a todos lo que lo arruinaron?

Cuando el portero del edificio de la calle Juncal donde vive Cristina se enteró de que el gobierno ofrece a quienes aporten datos concretos sobre el dinero y los bienes choreados una recompensa del 5% sobre el monto recuperado, lo primero que hizo fue llamar a California y señar una casa en Malibú, frente al mar.

Después se sirvió un whisky, se tiró en el sillón, se prendió un faso y llamó al Juez Bonadio.

Lo mismo soñamos hacer millones de argentinos. Más allá de putear una y otra vez contra el licuado de inútiles y malandras que nos gobernó, y de entretenernos con los choferes, los arrepentidos, los que se quiebran y demás, ahora la nueva locura es encontrar algo del tesoro y quedarse con un pedacito.

El gobierno sacó una resolución para incentivar el recupero de lo choreado. El procedimiento es muy simple. El afortunado que encuentre un par de millones de dólares, por ejemplo en el taparrollo de la casa un ex secretario de estado kirchnerista, deberá comunicarse al Ministerio de Seguridad llamando a un número telefónico de acceso rápido: el 134.

Una vez constatada la veracidad de la denuncia, el cazafortunas deberá empezar con los trámites y seguramente en dos o tres años recibirá el cheque por el 5%. Si para patentar un ciclomotor tenés que hacer un trámite de novela, imaginate el quilombo que va a ser cobrar un cheque del Estado por haber recuperado guita choreada por un Kirchner.

De última contratás un gestor, vas aceitando a los funcionarios que se te cruzan en el camino y a la larga vas a cobrar tu recompensa por ayudar a encontrar la guita de las coimas.

En principio, esto movilizó a miles de personas por todo el país en busca del tesoro perdido. Muchos viajan al sur a recorrer campos, alquilan tractores, excavadoras, contratan cuadrillas de obreros, compran carpas, camperas, bolsas de dormir, etc. Otros salen a la noche por las ciudades a revisar departamentos, autos, garages. La gente se traslada, viaja, compra sogas para trepar por los edificios, arneses, linternas para meterse en los departamentos, dardos con cloroformo para dormir perros, herramientas para abrir cajas de seguridad. En fin, como medida para reactivar un poco la economía no está mal.

Sin embargo, la cosa no da para entusiasmarse demasiado porque este gobierno es tan miserable que le puso un tope de 2 millones de pesos a la recompensa. Así es muy difícil que funcione.

Supongamos que usted tiene la data posta del lugar donde Julio De Vido guarda el canuto. ¿Se va a arriesgar a meterse de noche en la chacra de los De Vido a revisar el galpón donde duermen los pájaros que coleccionaba el ex ministro, por dos palitos pesos de morondanga? Hoy son unos 65.000 dólares. Apenas te alcanza para comprarte el BMW que tenía Aníbal Fernández y que le robaron en Gerli, en un hecho de sensación de inseguridad ocurrido durante la época en que los kirchneristas todavía vendían que eran progresistas y honestos. Despúes aparecieron Milani, José López y ya no la pudieron dibujar más.

La realidad es que el tope de 2 millones de pesos significa una recompensa del 5% sobre 40 palos. Un vuelto. Nada.

Pensemos que Cristóbal López, él solito, se choreó 10.000 palos del impuesto a los combustibles no liquidados al Estado. Y además es guita fácil de encontrar ¿Donde está? En todos lados. Prendé la tele, poné C5N y ahí ya tenés 500 o 600 palos por abajo de las patas. A eso le tenés que sumar todo lo que le chorearon a los trabajadores del Sindicato de Televisión. Una fortuna. Llamá al 134, deciles que haciendo zapping te encontraste con una parte del botín de López y De Sousa y algo te tienen que dar.

Podés hacer una más fácil aún. Llamás al 134 y decís que Aldo Roggio tiene guita escondida en el placarcito del dormitorio. No te vas a equivocar.

Después, si esa guita es la que sobró de un bolso que mandó a la Casa Rosada hace tres años o es la que tiene guardada para llevarse la semana que viene cuando se vaya a tomar sol a Saint-Tropez, es un tema que él deberá explicarle a Bonadio. No es asunto tuyo. Los billetes de la corrupción y los de la dolce far niente son todos iguales. Y los encontraste vos. Te corresponde el 5%.

A todo esto, y abrumada por la situación, Cristina salió a desmentir las denuncias y dijo que lo del chofer que la vio en pijama no es cierto. En esa estoy con Ella. Imaginemos la escena. Centeno entra a Olivos cargando un bolso con diez palos verdes. De repente se le cruza Cristina en camisón y mientras ella se acerca a saludarlo, por atrás se aparece Néstor de traje cruzado y mocasines. ¿Cómo le explica? ¿Qué le dice? “Hola, yo soy el del bolso, nomás”. Situación Imposible.

También le creo a ExElla cuando niega haber cobrado una coima de 600 lucas verdes para firmar el decreto que extendía la concesión de la hidrovía, tal como confesó el empresario arrepentido Gabriel Romero. No dan los números. No prorrogás un negocio de cientos de millones de dólares con una cometita de 600 lucas. No es digno de un gobierno corrupto como Dios manda.

En este caso, sospecho que los dos tienen razón. El tipo efectivamente pagó y Ella seguramente jamás cobró. En el revoleo de los bolsos, la mejicaneada de pequeños vivillos debe haber sido una constante de la década ganada.

Para el núcleo duro kirchnerista, los cuadernos son unas fotocopias truchas que no sirven para nada cuando acusan a Cristina y son una prueba irrefutable cuando involucran a Calcaterra. Así de ciegos están estos muchachos.

Refutan diciendo que todo esto es para tapar la crisis, que el pueblo se va a levantar contra los antipatrias, que va a correr sangre (de verdad lo dicen y lo escriben), que los verdaderos corruptos son los de este gobierno y te ponen como ejemplo el caso del intendente de Villa Río Bermejito en el Chaco, de Cambiemos, al que le encontraron 2 millones de pesos escondidos arriba del cielorraso y otro millón repartido en el resto de la casa.

Lo curioso del caso es que el tipo ganó las elecciones como radical en 2003 (ahí era un chorro), después ganó en 2007 con la boleta de Capitanich (ahí ya empezaba a ser honesto), luego fue nuevamente reelecto en 2011 en la boleta kirchnerista (ahí fue un ejemplo de la causa nacional y popular) y finalmente en 2015 se subió a Cambiemos y volvió a ganar como un chorro de esta oligarquía que está entregando el país.

Si este ñato que gobernaba una localidad de 3.800 habitantes tenía esa guita encanutada, no quiero ni pensar la que debe haber en la casa de más de un intendente del conurbano bonaerense.

¿Será este un momento histórico para el país? ¿Lograremos sacarnos de encima a todos los que lo arruinaron?

Ojo. Hoy es fundamental reivindicar a los políticos honestos y a la política en general como única manera de organizar una sociedad. No sea cosa que en la confusión terminemos votando al Chiqui Tapia. O a Tinelli.

Párrafo aparte para los empresarios argentinos. En 2013 Moreno llamó a los dueños y ejecutivos de supermercados y cadenas de electrodomésticos y les ordenó no publicar avisos en Clarín y La Nación. Y los tipos… ¡¡¡obedecieron!!!

A la luz de los hechos, muchos de nuestros empresarios, antes que corruptos fueron patéticamente cobardes. En un país que alguna vez fue gobernado por Videla y Massera, a que le tenían miedo? ¿A Moreno???!! ¿De verdad?

El viernes fue 17 agosto y se conmemoró la muerte del General San Martin. Sin embargo el feriado se pasó para mañana. Por más que le dé vueltas al asunto, no termino de entender porqué para que sea fin de semana largo, un feriado que cae viernes hay que pasarlo al lunes. Aunque sea esta simple pavada, alguna vez alguien debería explicar algo en este bendito país.

Por suerte el cruce de los Andes y la liberación de Chile y Perú no estuvo a cargo ni de estos empresarios ni de estos kirchneristas.Seguiríamos siendo una colonia española.

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