Buscar la caja negra, una tarea épica

La zona donde cayó el avión es una de las más profundas del mundo; la azotan fuertes tempestades
PARIS.- El hallazgo de algunos restos del avión de Air France que desapareció anteayer representa sólo el inicio de lo que podría ser una de las operaciones más desafiantes de la historia, para recuperar la caja negra de la aeronave y revelar las causas de la tragedia.

Encontrar la caja negra, que en realidad está compuesta por dos dispositivos independientes de color naranja que contienen la grabación de voz de los pilotos y datos instrumentales, sería la llave para descubrir por qué el Airbus 330 desapareció en el océano Atlántico cuando se dirigía a París con 228 personas a bordo.

Las cajas negras tienen una luz de aviso subacuática denominada faro, que se activa cuando la grabación se sumerge en agua. El faro, capaz de resistir la presión del agua hasta los 6000 metros, puede transmitir una señal a profundidades de hasta 4300 metros durante un mes, según la Oficina de Investigación y Análisis (BEA, por sus siglas en francés), organismo francés encargado de investigaciones de accidentes aéreos.

Pero hallar la caja negra del A330 es una de las tareas de recuperación más desalentadoras desde la búsqueda del Titanic. Y, con suerte, podría llevar meses, según los expertos.

Si está en aguas tan profundas como algunos temen, a 4700 metros, cerca de la dorsal Medioatlántica, una cadena de montañas equivalente a la Cordillera de los Andres, entre los continentes americano y africano, los submarinos no tripulados serían puestos a prueba hasta el límite. "Nunca se encontró una caja negra a tal profundidad. Es poco probable", indicó Martine Del Bono, vocero del BEA.

"Es un escenario muy difícil porque, además de la profundidad, las corrientes marinas dispersan los objetos flotantes. Para hallar el avión serán necesarios navíos equipados con un sonar especial [aparato que detecta la presencia de objetos sumergidos mediante ondas acústicas] y submarinos de rescate. Un esfuerzo enorme", dijo Ronaldo Jenkins, coordinador de seguridad del Sindicato de Empresas Aeronáuticas de Brasil.

Además, el lugar donde se encontraron los restos es una zona de convergencia intertropical, que genera una franja de nubosidades caracterizada por fuertes tempestades.

"Las mareas mueven los restos, y por ello se adopta un padrón de búsqueda denominado cuadrado creciente, en que el área cubierta se amplía progresivamente de acuerdo con el análisis de las corrientes marinas", explicó el especialista en seguridad de vuelo Jorge Barros.

El cuadrado creciente donde se realizan las búsquedas se centra en el lugar donde la fuerza aérea brasileña detectó ayer algunos restos del A330, unos 650 kilómetros al noreste de la isla Fernando de Noronha.

El experto brasileño en emergencias aéreas Moacyr Duarte opinó que será virtualmente imposible obtener datos suficientes para explicar la tragedia. "La cordillera submarina de la zona tiene un relieve muy accidentado y un valle profundo, por lo que será muy difícil ubicar la caja negra."

Un puñado de minisubmarinos que trabajan a gran profundidad, como el Alvin, de la marina norteamericana, que en 1986 examinó los restos del Titanic a 4000 metros, están equipados para trabajar a esa distancia.

Por su parte, Derek Clarke, director gerente adjunto de Divex, que diseña equipamiento para buceo comercial y militar, cree que hay buenas posibilidades de que la grabación haya sobrevivido. "Pero el principal problema sería encontrarla", dijo.

"Si uno piensa en lo que se tardó en encontrar el Titanic y que los restos [del avión] serían más pequeños, queda claro que se está buscando una aguja en un pajar. Es un área muy grande y la búsqueda podría tardar meses", añadió Clarke.

"No hay duda al respecto: el rescate de la caja negra pondrá la tecnología al límite", señaló Neil Wells, profesor de oceanografía del Centro Oceanográfico Nacional británico.

Sea cual fuera el reto, los expertos de la industria consideran imperioso saber qué pasó, y que la búsqueda no se detendrá hasta lograrlo.

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