Buscan mejoras para el trabajador golondrina.

Abren dos frentes de acción, con una ley y con un registro.
Ayer se dio un paso importante en la búsqueda del mejoramiento de las condiciones laborales de los llamados "trabajadores golondrina", de los cuales una gran parte hoy trabaja en negro en la provincia y en el país. En Pocito lograron reunirse por primera vez representantes de la mayoría de los sectores involucrados, para discutir dos frentes de acción: primero, a mediano y largo plazo, modificar la legislación nacional que regula el sistema que hoy no contempla la realidad de los obreros migrantes de zonas como San Juan; y segundo, a corto plazo, lograr registrar a los trabajadores de manera que salgan de su situación "en negro" (que no están en libros y por ende no aportan para jubilación ni tienen obra social).

Para lo primero, se busca que el Congreso trabaje en un apéndice para el trabajador rural, porque la legislación actual hoy está muy dirigida a la realidad de la Pampa húmeda, con poca gente en mucha extensión de suelo, y es de difícil efectivización para las provincias como San Juan que mucha movilidad de mano de obra, cuantiosa y en pocas extensiones de tierra. Se intentará que se plieguen a la iniciativa los legisladores de provincias con economías similares a la local. Para lo segundo, la Municipalidad presentó ayer una propuesta para crear un registro de trabajadores golondrina (ver aparte).

Ayer se reunieron para abordar este tema en la Municipalidad de Pocito, el intendente Sergio Uñac con autoridades de AFIP, RENATRE, Subsecretaría de Trabajo de la provincia, cámaras empresariales, el diputado nacional Juan Carlos Gioja y representantes de los trabajadores.

El objetivo de este y varios encuentros anteriores -que no habían sido nunca tan amplios como el de ayer- es debatir ideas para mejorar la situación de los trabajadores migrantes estacionales agrarios. Estos se caracterizan por su fuerte movilidad, es decir, que cambian permanentemente de empleador y de actividad, lo que dificulta la realización de trámites para obtener su registración en los distintos organismos y también la obtención de la libreta del trabajador rural -son más de 300.000 en el país- en el RENATRE como manda la ley 25.191.

El sistema es altamente informal porque los obreros no cumplen horario, trabajan a destajo y generalmente no presentan a la brevedad la documentación requerida. Con el agravante de que por lo general permanecen muy poco tiempo en la propiedad del empleador, por lo que resulta muy difícil realizarles el alta en la AFIP.

"Queremos buscar una solución que sea para todos: que el Estado registre aportes o contribuciones, que el trabajador tenga los aportes para una futura jubilación y que el el productor no viva con el corazón en la boca con las inspecciones porque tiene los trabajadores en negro", dijo Uñac.

Comentá la nota