Buscan llevar el índice de mortalidad infantil a un dígito

Bajar la tasa de mortalidad infantil es una preocupación que desvela a las autoridades médicas de Junín y distritos aledaños. Datos concretos revelan que durante 2008 el índice de muertes al nacer o inmediatas al haber pasado por este mundo era, en esta parte del noroeste bonaerense, del 11,2 por mil y se ubicaba por debajo del promedio provincial.
De todos modos, quedarse con ese recorte de la situación sería limitar peligrosamente la cuestión y así lo entienden en la Región Sanitaria III, cuyo jefe anunció esta semana que se pondrá en práctica un plan exhaustivo junto a los municipios para atacar los factores que pueden incidir en esa problemática.

El propósito de ese trabajo será, a decir de Juan Quadrelli, que en 2010 el porcentaje de bebés fallecidos no se escriba más que con un solo dígito.

"La tasa de mortalidad infantil de la Región Sanitaria es del 11,2 por ciento, está por debajo del índice provincial que es de 12,26. Los datos corresponden al año 2008 y se calculan sobre un total de cuatro mil nacidos vivos", le dijo el titular de la institución de calle Borges a un periodista de La Verdad.

Quadrelli expresó que por el momento "estamos satisfechos porque nos ubicamos por debajo de la media provincial, que es el objetivo de siempre y mantenemos un nivel histórico de entre 10 y 11 puntos".

De todas formas adelantó que "vamos a trabajar a través de una cartilla que hemos confeccionado para cada uno de los municipios, donde se agrupa una serie de normativas para que en la próxima estadística podamos llevar la cifra a un dígito".

El ex director del Hospital "Abraham Piñeyro" ahondó en el proyecto que se piensa encarar junto a las comunas, al señalar que "realizaremos un análisis de los motivos que provocan la muerte de niños menores de un año y lo importante es detectar los factores de riesgo que predominan durante el embarazo".

En ese documento integral –reveló- se pondrá el foco en tres aspectos: el área biológica de la madre (la edad, los controles realizados durante el embarazo, enfermedades previas o mientras estuvo encinta, la ingesta o no de las medicaciones aconsejadas) y el niño (el cumplimiento de los controles, la fecha de nacimiento, el peso al nacer, si estuvo internado o no) y los estilos de vida (si la vivienda donde habitan tiene cloacas, pozos ciegos, si hay basurales aledaños, si hay animales dentro de la casa, entre otros).

"También se observará la posibilidad de acceso al sistema de salud. Ahí tenemos que ver si la madre pudo controlarse en los centros de atención primaria, a los hospitales, si pudo contar con medicación, si pudo vacunar al bebé y si, antes, se hizo las ecografías y demás estudios pertinentes. Muchas veces pasa que tales análisis no se hacen, los niños presentan malformaciones congénitas y mueren al nacer", explicó Quadrelli.

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