Buscan fijar tope de 15% a la tasa variable.

El Banco Central presiona a los bancos que dieron créditos hipotecarios ajustables para que moderen el impacto en la cuota.
Si en los años 1990 el terror de un deudor de un crédito en dólares era la devaluación, en la era posconvertibilidad el temor tiene nombre y apellido: tasa variable. Es que en los últimos 18 meses la tasa con la que se ajustan los créditos hipotecarios se triplicó, por lo que ante la creciente protesta de los deudores, el Gobierno nacional impulsa que los bancos establezcan un tope de 15 por ciento anual para los préstamos que tuvieron como destino la compra de vivienda única.

Los 170 mil deudores "variables" vienen registrando aumentos paulatinos, pero el problema se agudizó desde mayo del año pasado: las tasas que, en promedio, estaban en ocho por ciento, treparon hasta el 25 por ciento anual, en algunos casos.

Por esa razón, y ante el reclamo de prudencia realizado por el Banco Central a las entidades financieras, en las últimas horas algunos bancos hicieron conocer resoluciones que buscan moderar el impacto en el bolsillo de los deudores.

El primero fue el Banco de la Provincia de Buenos Aires (Bapro), que anunció el jueves que sus créditos hipotecarios no superarán el 15 por ciento anual en el primer trimestre de este año.

Pero por lo general la banca oficial ha ofrecido prácticamente todo a tasa fija. Es el caso del Banco de la Provincia de Córdoba, entidad que no tiene créditos variables, según se informó. De hecho, es la única oferta hoy que permite tomar a 30 años de plazo hasta 50 mil dólares a tasa fija en pesos. El Banco Nación salió a aclarar que no ajustó todavía ninguna cuota e informó que en los últimos dos años entregó más de 30 mil créditos, de los cuales 40 por ciento correspondió a la línea Inquilinos (al 8,4 por ciento fija) y el resto a la línea Nación Mi Casa, cuya mayoría fue entregada a tasa fija hasta 2011 y luego, será tasa variable. El 80 por ciento de los créditos del Banco Hipotecario son fijos.

El problema radica en la banca privada, la que más ha dado este tipo de préstamos: todavía no se conocen soluciones generalizadas, aunque se espera un gesto, porque el riesgo de morosidad es altísimo.

El cálculo. El problema se agudiza ahora porque la mayoría de los bancos ajusta la cuota cada tres meses, aunque también hay ajustes mensuales. ¿Cómo lo hace? Toma alguna tasa de depósitos que publica el Banco Central: la denominada "tasa encuesta de plazo fijo" o la Badlar (que es la que pagan a colocaciones de más de un millón de pesos), para todo el sistema o para bancos privados, en forma pura o corregida por alguna fórmula. Todas subieron más de 150 por ciento el último año, con impacto en las cuotas.

Por ejemplo: un crédito de 100 mil pesos a 15 años, con una tasa nominal de 12 por ciento, tiene una cuota pura (sin seguros ni gastos) por 1.200 pesos. Si la tasa se duplica, la cuota sube a 2.058 pesos, 71 por ciento más.

Así, la relación cuota-ingreso que partió en 20 por ciento pasó a ubicarse en 50 por ciento o más.

La suba de las tasas se explica porque los bancos salieron a pagar más para captar depósitos nuevos o evitar la fuga de los ahorros. Esta minicorrida se inició con la crisis internacional y se acentuó luego con la decisión de estatizar las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP).

Los deudores hipotecarios del sistema financiero rondan los 334 mil, aunque algunos lo pactaron a tasa fija y los créditos superan los 13.300 millones de pesos, de acuerdo con los datos del sistema bancario.

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