Según se informó desde el Ministerio de Educación se trabaja en la posibilidad de fomentar la participación activa de la comunidad educativa de cada establecimiento (docentes, familias y alumnos), para "trabajar en la optimización de la convivencia escolar, a través de una nueva regulación, que contemple actuales necesidades".
Los funcionarios coordinan las acciones en el marco del Programa Nacional de Convivencia Escolar, que cuenta con distintas mesas de trabajo de las que participarán los directores de nivel y supervisores generales, a fin de coordinar acciones conjuntas entre Nación y Provincia, referentes a la temática.
Desde el Ministerio se explicó que la escuela tiene una doble función: enseñar contenidos, teniendo en cuenta el acto pedagógico en sí mismo, y ayudar en el proceso de socialización de los alumnos.
"Lograr estos objetivos significa no solo mejorar la convivencia escolar, sino favorecer el proceso de aprendizaje con una mayor profundidad, y hacer de las instituciones educativas, verdaderas comunidades de aprendizaje del buen trato, el respeto, la solidaridad y la democracia", se sostuvo.