Buscan erradicar los microbasurales en Rosario de la Frontera

Buscan erradicar los microbasurales en Rosario de la Frontera
Se realiza una campaña para concientizar a la población y sancionar a quienes arrojan residuos en baldíos o espacios verdes.
Mitre y 9 de Julio. A plena luz del día, una vecina del barrio arroja con una sorprendente destreza su bolsa de basura al canchón municipal que existe en esa esquina y donde se acopia áridos y, a fuerza de mala costumbre, también residuos urbanos.

Esta escena que se repite casi a diario en el barrio 9 de Julio, se reproduce en numerosos sectores de la ciudad de Rosario de la Frontera, originando múltiples focos infecciosos.

Por esto, la Dirección de Bromatología e Higiene de la comuna rosarina implementó una campaña para eliminar los microbasurales.

Un grupo de inspectores recorrerá la ciudad controlando que no se arroje basura en los baldíos o espacios verdes y de encontrar infractores se les aplicarán sanciones de acuerdo a lo establecido en la ordenanza N� 2269/00. Además, los agentes intentarán concientizar a la población a través del diálogo con los vecinos, cada vez que visiten los barrios.

Según informaron desde el organismo, las multas van desde 100 hasta 500 pesos, dependiendo las veces que se registre la falta en un mismo infractor.

"La situación real que dio origen a esta campaña es el deterioro progresivo del ambiente urbano en Rosario de la Frontera, debido a la incorrecta gestión de los residuos sólidos urbanos, los cuales producen un impacto negativo", manifestó el director de Bromatología, Alim Piorno.

Asimismo, se estima que hay cerca de 25 predios donde vecinos desaprensivos arrojan escombros, restos de poda y residuos, sin pudor y sin medida.

Basural a cielo abierto

Otro de los problemas que tiene pendiente una solución en Rosario de la Frontera es el basural a cielo abierto. Este método, aún utilizado en esta ciudad, constituye la práctica más antigua de disposición de los residuos sólidos urbanos y merece una pronta resolución.

Si bien la recolección de los residuos es organizada y diaria, en el municipio aún se deposita la basura en un campo cercano al río Rosario y al arroyo San Martín, a dos kilómetros de la ciudad, cuyo impacto es altamente negativo tanto en lo social como en lo ambiental. Es que en este lugar se observan frecuentemente niños y adultos revolviendo los desechos, arriesgando su integridad física, pues los basurales son peligrosos focos de infección.

Además, emiten gases contaminantes por la continua y descontrolada quema, con combustión incompleta, pudiendo las emanaciones alcanzar la zona urbana según la dirección del viento.

No sólo el esparcimiento de estos componentes es un riesgo, también lo es la proliferación de insectos y roedores, potenciales vectores de enfermedades. Además, el basural a cielo abierto emana olores desagradables que producen malestar y es un potencial foco de contaminación de aguas superficiales.

Por esto, para muchos vecinos urge la implementación de celdas para rellenos sanitarios en la zona y la erradicación de los microbasurales de la ciudad.

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