Buscan erradicar a los cuidacoches

El proyecto es del diputado Martín Borrelli, del PRO. El gobierno porteño prefiere regularlos como a los cartoneros. El proyecto es directo y prohíbe la actividad en el ámbito de la Ciudad
La norma actualmente en vigor establece que "quien exige retribución por el estacionamiento o cuidado de vehículos en la vía pública sin autorización legal es sancionado con uno a dos días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 pesos a 400 pesos".

El proyecto de Borrelli tiende a subsanar algo que reclaman tanto fiscales como policías desde hace tiempo: que se castigue "la actividad" en sí del cuidacoche y no la "exigencia de dinero" que, la mayoría de las veces, en muy difícil de probar.

El proyecto es directo y prohibe en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires la actividad de cuidacoche sin autorización legal, reza y define como cuidacoche "a la persona, que ofrece voluntariamente y sin guardar relación alguna con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el servicio de estacionamiento y/o indicaciones para el mismo y/o cuidado para un vehículo que se estacione o se halle estacionado en la vía pública, ya sea ésta en forma gratuita, onerosa o cambio de una retribución voluntaria de quien recibe el servicio, así como toda reserva de lugar para estacionamiento en la vía pública, con excepción de aquellas autorizadas por la autoridad de aplicación".

Los cuestionamientos sobre la actividad de los "trapitos" se potenciaron con un incidente grave dentro de un restaurante en Palermo y el ataque a dos rugbiers en Acassuso, en la provincia de Buenos Aires.

Según la Fiscalía General de la ciudad, en 2008 se iniciaron 2915 causas a cuidacoches, mientras que en lo que va de 2009 suman 3015 los expedientes acumulados según informa el diario La Nación.

Cabe señalar que el gobierno porteño pretendía regular el trabajo de los "trapitos" de la misma forma en que lo está haciendo con los cartoneros.

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